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	<title>El suelo de la pocilga | Animaladas - Blog elcorreo.com</title>
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	<description>Por Juan Ignacio Pérez</description>
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		<title>El suelo de la pocilga | Animaladas - Blog elcorreo.com</title>
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		<pubDate>Sun, 08 Nov 2009 17:44:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[metabolismo]]></category>
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		<description><![CDATA[La mayor parte de los tetrápodos (animales de cuatro patas) no pierden una cantidad excesiva de calor por conducción[1]. Las cosas cambian, sin embargo, cuando el animal en cuestión, en vez de encontrarse sobre sus extremidades, se encuentra tumbado. El aire es mal conductor de calor; por esa razón, un animal que se encuentra sobre [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p></p><p class="MsoNormal" style="MARGIN: 6pt 0cm"><font face="Times New Roman" size="3">La mayor parte de los tetrápodos (animales de cuatro patas) no pierden una cantidad excesiva de calor por conducción</font><a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://blogs.elcorreo.com/trunk/wysiwyg.html#_ftn1" name="_ftnref1"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="FONT-SIZE: 12pt; FONT-FAMILY: Calibri; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA"><font face="Times New Roman">[1]</font></span></span></span></span></a><font face="Times New Roman" size="3">. Las cosas cambian, sin embargo, cuando el animal en cuestión, en vez de encontrarse sobre sus extremidades, se encuentra tumbado. El aire es mal conductor de calor; por esa razón, un animal que se encuentra sobre sus cuatro extremidades pierde muy poco calor por conducción, ya que tiene una superficie mínima de contacto con el suelo, que suele ser mucho mejor conductor de calor que el aire. Sin embargo, si se encuentra tumbado, la superficie del animal en contacto con el suelo es mucho mayor y por lo tanto, la pérdida de calor por esa vía puede ser muy superior.</font></p>
<p> </p><p class="MsoNormal" style="MARGIN: 6pt 0cm"><font face="Times New Roman" size="3">En mayor o menor medida, todos tenemos experiencia directa de esa forma de perder calor. Sabemos que si nos tumbamos en el suelo conviene<span style="mso-spacerun: yes">  </span>aislarnos al máximo, sobre todo si nos encontramos sobre un suelo frío. No es poco el calor que puede perderse así. Los cerdos, al tumbarse en el suelo de su pocilga, experimentan una pérdida de energía muy significativa. Ahora bien, esa pérdida de energía varía mucho con la conductividad térmica del suelo, lo que a su vez depende del tipo de suelo de que se trate.</font></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p> </p><p class="MsoNormal" style="MARGIN: 6pt 0cm"><span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language: ES-TRAD"><font size="3"><font face="Times New Roman">Es tal la importancia que tiene el tipo de suelo a esos efectos, que se han realizado investigaciones específicas para conocer la incidencia de ese factor en la ganancia de peso de marranos estabulados. En una de esas investigaciones, publicada por Mount en 1967, se midieron las pérdidas de calor que experimentaban puercos recién nacidos que se encontraban en tres suelos diferentes: de cemento, de madera y de poliestireno.<?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /><p></p></font></font></span></p>
<p> </p><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p class="MsoNormal" style="MARGIN: 6pt 0cm"><span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language: ES-TRAD"><font size="3"><font face="Times New Roman">En los garrapines que se encontraban en suelo de cemento, el 15% de la pérdida de calor la experimentaban por conducción. Ese porcentaje se reducía al 6% en el suelo de madera y era incluso inferior en el caso del suelo de poliestireno. Está claro que esas diferencias se traducen en diferencias equivalentes en el gasto energético total; esto es, cuanto mayor es la pérdida por conducción, mayor es la pérdida calórica total, porque el resto de los conceptos (pérdida por radiación y por evaporación) no varían con el tipo de suelo.<p></p></font></font></span></p>
<p> </p><p class="MsoNormal" style="MARGIN: 6pt 0cm"><span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language: ES-TRAD"><font size="3"><font face="Times New Roman">Y claro está, si varía la pérdida de calor, también varía la ganancia de peso. Dicho de otra forma, los gochos engordan más o menos dependiendo del tipo de suelo, y eso tiene evidentes implicaciones económicas.<p></p></font></font></span></p>
<p> </p><div style="mso-element: footnote-list"><br clear="all"><font face="Times New Roman" size="3"> <hr align="left" width="33%" size="1"> </font> <div id="ftn1" style="mso-element: footnote"> <p class="MsoFootnoteText" style="MARGIN: 6pt 0cm"><a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://blogs.elcorreo.com/trunk/wysiwyg.html#_ftnref1" name="_ftn1"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character: footnote"><span class="MsoFootnoteReference"><span style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Calibri; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA"><font face="Times New Roman">[1]</font></span></span></span></span></a><font face="Times New Roman" size="2"> Me refiero, lógicamente, a animales terrestres, porque el caso de los animales acuáticos es muy diferente, ya que el agua conduce el calor mucho mejor que el aire.</font></p>
<p></p></div></div>
</body></html>
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