{"id":170,"date":"2010-09-07T10:25:00","date_gmt":"2010-09-07T10:25:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/aletheia\/?p=170"},"modified":"2010-09-07T10:25:00","modified_gmt":"2010-09-07T10:25:00","slug":"echando-vistazo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/aletheia\/2010\/09\/07\/echando-vistazo\/","title":{"rendered":"29 de junio de 1975, una fecha para el recuerdo"},"content":{"rendered":"<p>Echando un vistazo a un anuario del a\u00f1o 1975 uno se encuentra con varios acontecimientos destacados: el fin de la guerra en Vietnam, el ascenso al poder del partido conservador brit\u00e1nico de Margareth Thatcher, la irrupci\u00f3n de los Jemeres Rojos en Camboya, la celebraci\u00f3n del I A\u00f1o de la Mujer&#8230;, y, en Espa\u00f1a, claro, la muerte de Franco. Sin embargo, el 29 de junio de aquel a\u00f1o, lunes, se produjo un hecho que pas\u00f3 inadvertido entre la mara\u00f1a de acontecimientos: Steve Wozniak logr\u00f3 por primera vez ver en una pantalla lo que hab\u00eda escrito con su teclado. Era el Apple I. El ordenador personal, con teclado y pantalla, acababa de ver la luz. Y funcionaba. Poco despu\u00e9s, el propio Wozniak constru\u00eda el Apple II, que ya inclu\u00eda color en la pantalla, sonido, carcasa de pl\u00e1stico, gr\u00e1ficos de alta resoluci\u00f3n, la posibilidad de utilizar la primera hoja de c\u00e1lculo -el revolucionario VisiCalc-&#8230;, en definitiva, el primer ordenador con \u00e9xito entre el gran p\u00fablico (poco despu\u00e9s, en 1984, el MacIntosh introdujo la interfaz gr\u00e1fica y el rat\u00f3n, ambos desarrollados en los laboratorios PARC de Xerox, abriendo el mundo de la inform\u00e1tica a los no iniciados).<\/p>\n<p>Visto en perspectiva, la aparici\u00f3n del ordenador personal fue todo un \u2018milagro\u2019.En 1944 la universidad de Harvard hab\u00eda construido el MARK I, un ordenador de 15 metros de largo y cinco toneladas de peso. Tres a\u00f1os despu\u00e9s, la universidad de Pennsylvania constru\u00eda el ENIAC, que ocupaba 167 metros cuadrados y pesaba 27 toneladas. Ambos ten\u00edan como misi\u00f3n hacer c\u00e1lculos para el ej\u00e9rcito estadounidense. Imposible vislumbrar por entonces un futuro en el que cada usuario pudiera disponer de un ordenador personal (o varios, y menos todav\u00eda los port\u00e1tiles) en su propia casa y a un precio accesible.<\/p>\n<p><IMG src=\"\/aletheia\/wp-content\/uploads\/sites\/7\" id=\"img_0\" class=\"imgcen\"><\/p>\n<p>Steve Wozniak, el exc\u00e9ntrico cofundador de Apple, ten\u00eda once a\u00f1os cuando supo del ENIAC. Siendo un ni\u00f1o extremadamente t\u00edmido, con un padre ingeniero electr\u00f3nico y armado de un cociente intelectual superior a 200, \u2018The Woz\u2019 devor\u00f3 las revistas de la \u00e9poca buscando todo lo relacionado con la inform\u00e1tica. Su sue\u00f1o, cuenta en su autobiograf\u00eda \u2018iWoz. The autobiography of the Man Who Started the Computer Revolution\u2019, fue el de conseguir que aquellos titanes entrasen en todas las casas y facilitara la vida de la gente del com\u00fan.<\/p>\n<p>Una de las tareas m\u00e1s asombrosas de aquellos a\u00f1os fue la reducci\u00f3n del tama\u00f1o de los ordenadores. En una fecha tan temprana como 1959, el c\u00e9lebre f\u00edsico Richard Feynman imparti\u00f3 una conferencia que titul\u00f3 \u2018Hay mucho sitio al fondo\u2019 en la que abri\u00f3 un nuevo campo de investigaci\u00f3n: la nanotecnolog\u00eda. En aquella conferencia, <A href=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/aletheia\/2010\/5\/3\/el-nobel-fisica-deficiente-mental-comia-bares-de\" title=\"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/aletheia\/2010\/5\/3\/el-nobel-fisica-deficiente-mental-comia-bares-de\" id=\"link_0\">el futuro premio Nobel que com\u00eda en bares de striptease y tocaba estupendamente el bongo<\/a> aseguraba  que ninguna ley f\u00edsica imped\u00eda pensar en escribir todos los vol\u00famenes de la Enciclopedia Brit\u00e1nica en la cabeza de un alfiler o reducir enormemente el tama\u00f1o de los componentes. \u201cS\u00e9 que los computadores son muy grandes; ocupan habitaciones enteras. \u00bfPor qu\u00e9 no podemos hacerlos muy peque\u00f1os, hacerlos con cables peque\u00f1os, elementos peque\u00f1os (&#8230;) No hay nada que yo pueda ver en las leyes de la f\u00edsica que diga que los elementos del computador no pueden hacerse enormemente m\u00e1s peque\u00f1os de lo que son ahora\u201d. Por \u2018peque\u00f1o\u2019 Feynman entend\u00eda cables de un ancho de no m\u00e1s de cien \u00e1tomos, de ah\u00ed que le sobrara el espacio por todos lados.<\/p>\n<p>Aquel inadvertido 29 de junio de 1975 comenz\u00f3 la asombrosa carrera de los ordenadores personales. A los Apple I y II les siguieron el PC de IBM, el MacIntosh y toda la ristra de gadgets electr\u00f3nicos que han revolucionado no s\u00f3lo la forma de trabajar, sino tambi\u00e9n de comunicarse y de pasar el tiempo libre. Un fecha, sin duda, para recordar.<\/p>\n<p>P.D. Como curiosidad, cuando aquella revoluci\u00f3n daba sus primeros pasos, Steve Wozniak, todav\u00eda sin terminar la carrera, trabajaba para HP haciendo calculadoras. Era la empresa de sus sue\u00f1os y obligado moralmente a comunicarles lo que estaba haciendo -utiliz\u00f3 de hecho sus instalaciones para hacer diversas pruebas-, la empresa no mostr\u00f3 mayor inter\u00e9s por su proyecto. Tampoco Atari o Commodore lo hicieron. Cuando emprendieron sus propios proyectos, el resultado no fue el mismo. Lo hab\u00edan tenido en sus manos y lo dejaron escapar.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Echando un vistazo a un anuario del a\u00f1o 1975 uno se encuentra con varios acontecimientos destacados: el fin de la guerra en Vietnam, el ascenso al poder del partido conservador brit\u00e1nico de Margareth Thatcher, la irrupci\u00f3n de los Jemeres Rojos en Camboya, la celebraci\u00f3n del I A\u00f1o de la Mujer&#8230;, y, en Espa\u00f1a, claro, la [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[46,273,378,550,637,769],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/aletheia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/170"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/aletheia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/aletheia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/aletheia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/aletheia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=170"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/aletheia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/170\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/aletheia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=170"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/aletheia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=170"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/aletheia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=170"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}