{"id":169,"date":"2010-08-23T09:12:00","date_gmt":"2010-08-23T09:12:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/aletheia\/?p=169"},"modified":"2010-08-23T09:12:00","modified_gmt":"2010-08-23T09:12:00","slug":"lo-hace-google-se-hacia-ya-en-1900","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/aletheia\/2010\/08\/23\/lo-hace-google-se-hacia-ya-en-1900\/","title":{"rendered":"Lo que hace Google se hac\u00eda ya \u00a1en 1900!"},"content":{"rendered":"<p>Google se ha hecho una empresa de renombre mundial por muchas razones. Una de ellas es la opci\u00f3n que tienen sus trabajadores de dedicar parte de su tiempo -entre el 15 y el 20%- a proyectos propios. Google News u Orkut son el resultado de estas \u2018ocurrencias\u2019 de sus empleados, por no hablar de las novedades que presentan en Google Labs. La idea ya la hab\u00eda utilizado 3M con un resultado impresionante, los famosos post-it. Lo sorprendente del caso es que esta pr\u00e1ctica de involucrar a los trabajadores en el funcionamiento y mejora de la propia empresa <strong>se encuentra ya en Estados Unidos en \u00a11900!<\/strong><\/p>\n<p><strong>Werner Sombart<\/strong> (1863-1941) fue un reconocido soci\u00f3logo alem\u00e1n que dedic\u00f3 buena parte de su vida al estudio de la clase burguesa y al funcionamiento del sistema capitalista. Atra\u00eddo como Max Weber, su disc\u00edpulo m\u00e1s c\u00e9lebre, por los Estados Unidos, viaj\u00f3 a este pa\u00eds a comienzos del siglo XX. El resultado fue una peque\u00f1a obra, \u2018\u00bfPor qu\u00e9 no hay socialismo en los Estados Unidos?\u2019. En ella trata de desentra\u00f1ar un enigma todav\u00eda no resuelto: c\u00f3mo es posible que en la naci\u00f3n capitalista por excelencia no se haya desarrollado un movimiento de oposici\u00f3n socialista. La pregunta es de lo m\u00e1s pertinente: se entiende que el socialismo surge como oposici\u00f3n a la explotaci\u00f3n que el capital hace del trabajador. De ser as\u00ed, es justamente en EE UU donde m\u00e1s fuerte deber\u00eda ser la resistencia socialista. Pero no es as\u00ed y eso es lo que intrig\u00f3 a Sombart.<\/p>\n<p>Su tesis es que tanto la estructura de los partidos pol\u00edticos (dos partidos \u2018\u00fanicos\u2019, carentes de ideolog\u00eda, que controlan el acceso a los cargos); como el esp\u00edritu democr\u00e1tico norteamericano (se elige desde el presidente de la naci\u00f3n hasta el juez del distrito o el sheriff, con lo cual cualquiera puede formar parte de un sistema que no puede ser visto como enemigo); el bienestar econ\u00f3mico de los trabajadores, equivalente al de cualquier burgu\u00e9s europeo (la cita m\u00e1s c\u00e9lebre del libro resume esta idea de forma magistral: \u201cEl roastbeef y la tarta de manzana acabaron con todas las utop\u00edas socialistas\u201d), o la posibilidad que ten\u00edan de emigrar al Oeste para emprender una nueva vida como propietarios rurales (el precio de la tierra era rid\u00edculamente barato) acabaron con toda posibilidad de socialismo. <\/p>\n<p>Algunos de estos argumentos han sido rebatidos con posterioridad. Por ejemplo, el bienestar econ\u00f3mico no imposibilita el socialismo, ya que las revueltas de mayo del 68 no estuvieron protagonizadas precisamente por obreros pobres de solemnidad. Para lo que interesa en este post, esto no es relevante. S\u00ed lo es una de las observaci\u00f3n de Sombart sobre las pr\u00e1cticas de los empresarios estadounidenses. En todos los sectores, desde los altos hornos a la construcci\u00f3n naval pasando por las f\u00e1bricas de cuchillos o la peleter\u00eda, se invitaba a los trabajadores a depositar sus propuestas en las llamadas <strong>\u2018suggestion box\u2019<\/strong>, que eran justamente lo que indica su nombre: cajas donde los trabajadores introduc\u00edan sus propuestas de mejoras. Especialmente llamativo era el caso de las plantas modelo de Cash Register Co. en Dayton (Ohio), donde a las sugerencias dignas de menci\u00f3n se les otorgaban diplomas y premios en met\u00e1lico, unos premios que se entregaban en actos solemnes que inclu\u00edan m\u00fasica y discursos ante los m\u00e1s de 2.000 empleados congregados. En 1897 se recibieron 4.000 sugerencias y se siguieron 1.078; en 1898 hubo 2.500 m\u00e1s y en 1901, 2.000 m\u00e1s, de las cuales se aceptaron una tercera parte.<\/p>\n<p>Google tambi\u00e9n es conocida por las comodidades que sus empleados tienen en sus puestos de trabajo. Consolas, futbolines, comida&#8230; Pues bien, y salvando las distancias, tambi\u00e9n estas pol\u00edticas se encuentran un siglo atr\u00e1s. Sombart as\u00ed lo asegura: \u201cEl empresario norteamericano, a pesar de no instalar en sus f\u00e1bricas los dispositivos de protecci\u00f3n m\u00e1s sencillos, de no ocuparse en lo m\u00e1s m\u00ednimo de que las instalaciones est\u00e9n objetivamente en buen estado (&#8230;), hace complaciente todo lo que el trabajador pueda notar subjetivamente como comodidad\u201d. Y esto incluye ba\u00f1eras, duchas, armarios para cerrar con llave, aire acondicionado en verano y calefacci\u00f3n en invierno e incluso <strong>\u00a1m\u00e1quinas expendedoras de cigarrillos!<\/strong><\/p>\n<p>Sorprende la habilidad que mostraron desde fechas tan tempranas los empresarios estadounidenses para hacer m\u00e1s productivos a sus trabajadores. El management no conoce l\u00edmites. Por cierto, la pr\u00e1ctica de pagar con acciones tambi\u00e9n se remonta a aquellos tiempos. Asombroso.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Google se ha hecho una empresa de renombre mundial por muchas razones. Una de ellas es la opci\u00f3n que tienen sus trabajadores de dedicar parte de su tiempo -entre el 15 y el 20%- a proyectos propios. 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