{"id":53,"date":"2013-11-04T09:26:53","date_gmt":"2013-11-04T08:26:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.vocento.com\/alakrana\/?p=53"},"modified":"2013-11-04T09:26:53","modified_gmt":"2013-11-04T08:26:53","slug":"la-vida-en-el-alakrana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/alakrana\/2013\/11\/04\/la-vida-en-el-alakrana\/","title":{"rendered":"La vida en el &#039;Alakrana&#039;"},"content":{"rendered":"<p>Son las cinco y cuarto de la ma\u00f1ana y poco a poco comienzan a llegar los marineros al comedor principal del \u2018Alakrana\u2019. A\u00fan no ha amanecido y es la hora del desayuno. Antes de que salga el sol, todos y cada uno de los 42 hombres que componen la tripulaci\u00f3n de este conocido atunero de Bermeo tendr\u00e1n que estar en sus puestos, preparados por si Jon Soto, el patr\u00f3n, decide ordenar la primera largada de red del d\u00eda. La mayor\u00eda ir\u00e1 a las cubiertas de proa y popa, otros se encerrar\u00e1n para toda la jornada en la sala de m\u00e1quinas y el resto desempe\u00f1ar\u00e1 sus funciones en la cocina o el puente. Comienza el d\u00eda en el \u2018Alakrana\u2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"\/alakrana\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2013\/11\/alakrana1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-54\" title=\"alakrana1\" src=\"\/alakrana\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2013\/11\/alakrana1.jpg\" alt=\"\" width=\"518\" height=\"280\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/alakrana\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2013\/11\/alakrana1.jpg 647w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/alakrana\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2013\/11\/alakrana1-300x162.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 518px) 100vw, 518px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tres toques cortos de sirena indican que el atunero anda rondando alg\u00fan objeto con un banco de pescado debajo. Es el momento de lanzar al agua el \u2018speed-boat\u2019 o lancha r\u00e1pida, bote cuya funci\u00f3n es retener el cardumen de at\u00fan debajo del objeto mientras el barco realiza la maniobra de aproximaci\u00f3n y cerco. En cubierta, los marineros se ponen a las \u00f3rdenes del contramaestre, esperando que el patr\u00f3n mande arriar la red. En cuanto este ordena \u00ab\u00a1arr\u00eda!\u00bb por el meg\u00e1fono, se echa al agua la panga, una embarcaci\u00f3n de siete metros de eslora con un motor de 1.500 caballos en cuyo extremo se fija uno de los extremos de la red del \u2018Alakrana\u2019. Su misi\u00f3n es sujetar el comienzo de la red mientras el buque rodea el pescado. Cercado el at\u00fan, mediante un sistema de cables y maquinillas hidr\u00e1ulicas, se cierra la red formando una bolsa y se trae el arte a cubierta. Una vez dentro del buque, los marineros de popa, mayoritariamente senegaleses y ghaneses, deben estibar la red para que en la siguiente largada salga a la mar sin enredarse.<\/p>\n<p>Para terminar la maniobra queda salabardear el pescado y meter el at\u00fan en las cubas del parque de pesca, una tarea cuya duraci\u00f3n depende del volumen de pescado embarcado. El lance \u00edntegro de pesca, desde que se arr\u00eda el \u2018speed-boat\u2019 al mar hasta que se cierra la \u00faltima cuba, dura aproximadamente dos horas. En un solo d\u00eda se pueden realizar hasta cuatro o cinco lances, pero tambi\u00e9n hay jornadas en las que la red no toca el mar.<\/p>\n<p><strong>El centro neur\u00e1lgico<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_55\" style=\"width: 490px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"\/alakrana\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2013\/11\/cocina-alakrana.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-55\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-55\" style=\"margin: 5px\" title=\"cocina-alakrana\" src=\"\/alakrana\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2013\/11\/cocina-alakrana.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"246\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/alakrana\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2013\/11\/cocina-alakrana.jpg 800w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/alakrana\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2013\/11\/cocina-alakrana-300x154.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/alakrana\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2013\/11\/cocina-alakrana-768x394.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-55\" class=\"wp-caption-text\">\u00c1ngel Diego, cocinero que lleva 35 a\u00f1os en el mar, en el \u2018centro neur\u00e1lgico\u2019 del barco.<\/p><\/div>\n<p>La cocina es el centro neur\u00e1lgico y el alma del \u2018Alakrana\u2019, el lugar por el que a lo largo del d\u00eda pasan casi todos los tripulantes. Siempre que la pesca lo permite, la comida se sirve a las once y media de la ma\u00f1ana y la cena a las siete de la tarde; a media ma\u00f1ana y a media tarde se preparan bocadillos para la tripulaci\u00f3n. \u00c1ngel Diego es el cocinero. Lleva 35 a\u00f1os en la mar; en el \u2018Alakrana\u2019 desde su construcci\u00f3n, en enero de 2006. Por su peque\u00f1o universo, punto de trasiego y reuni\u00f3n, pasan todos; y a todos los conoce bien porque sabe lo que come cada uno de ellos.<\/p>\n<p>En esta marea, en el \u2018Alakrana\u2019 conviven 42 personas provenientes de lugares tan diferentes como Indonesia, Madagascar, Ghana, Uganda, Senegal o Espa\u00f1a. Una de las labores de Diego consiste en diferenciar la comida para los marineros que profesan el Islam. \u00abSon cosas de mi trabajo. Debo saber qu\u00e9 gente tengo para darle de comer y soy consciente de que en esta marea hay 17 musulmanes\u00bb, se\u00f1ala el cocinero. Una de las particularidades del \u2018Alakrana\u2019 es que los platos del men\u00fa diario son iguales para toda la tripulaci\u00f3n. \u00abAqu\u00ed todos comen lo mismo, pero para los que no pueden comer cerdo o probar alcohol porque su religi\u00f3n no se lo permite, se prepara otro plato que, en realidad, luego lo aprovecha el resto\u00bb, explica.<\/p>\n<p>El hecho de convivir con gente de procedencias y culturas tan dispares no es un problema para el jefe de cocina. \u00abYo los miro como compa\u00f1eros, no como marineros de otras razas. Por ejemplo, mi ayudante malgache y yo llevamos 20 a\u00f1os trabajando juntos. \u00bfC\u00f3mo no vamos a ser uno m\u00e1s el uno para el otro?\u00bb, se pregunta \u00c1ngel Diego, quien argumenta que solo cabe hablar de dificultades de convivencia cuando existe desconocimiento o \u00abse habla de o\u00eddas, aqu\u00ed y en la calle\u00bb. \u00abAl conocer a la persona, desaparecen. Tenemos diferentes formas de pensar, pero, en realidad, ellos tambi\u00e9n nos ense\u00f1an muchas cosas\u00bb, concluye.<\/p>\n<p><strong>Ca\u00f1as de bamb\u00fa<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_56\" style=\"width: 490px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"\/alakrana\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2013\/11\/redes-alakrana.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-56\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-56 \" style=\"margin: 5px\" title=\"redes-alakrana\" src=\"\/alakrana\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2013\/11\/redes-alakrana.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"292\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/alakrana\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2013\/11\/redes-alakrana.jpg 800w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/alakrana\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2013\/11\/redes-alakrana-300x182.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/alakrana\/wp-content\/uploads\/sites\/124\/2013\/11\/redes-alakrana-768x467.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-56\" class=\"wp-caption-text\">Entre los marineros de cubierta las tareas est\u00e1n repartidas a las \u00f3rdenes del contramaestre.<\/p><\/div>\n<p>El eje sobre el que gira la vida a bordo del \u2018Alakrana\u2019 lo marca la pesca. El resto de actividades, incluso la comida, son secundarias y en cualquier momento del d\u00eda se puede ordenar largar la red. En ese momento, los marineros han de dejarlo absolutamente todo y acudir a cubierta. Durante el d\u00eda, no obstante, hay muchos momentos en los que la red est\u00e1 recogida y el atunero navega de un punto a otro en busca de pescado. Durante esas horas no cesa la actividad a bordo.<\/p>\n<p>Entre los marineros de cubierta las tareas est\u00e1n repartidas. Siempre a las \u00f3rdenes del contramaestre, unos se dedican a realizar objetos de pesca con ca\u00f1as de bamb\u00fa y pa\u00f1os usados, y se encargan de las labores de mantenimiento. Al mismo tiempo, el resto de la mariner\u00eda de cubierta hace turnos de media hora mirando por los prism\u00e1ticos de largo alcance situados en el puente y en la cofa que se levanta 30 metros sobre el mar. Su misi\u00f3n es vigilar e intentar dar con cualquier pista que indique d\u00f3nde se hallan los card\u00famenes: un objeto, un ave, una sombra o un salto en el mar\u2026 Entre tanto, en la sala de m\u00e1quinas, a m\u00e1s de 40 grados y lidiando con el ruido de un motor de 8000 caballos, dos oficiales y cuatro engrasadores velan por el buen funcionamiento de la maquinaria, tambi\u00e9n en turnos de guardia. En la cocina no hay relevos, pero la actividad es tambi\u00e9n fren\u00e9tica, sobre todo a medida que avanza la tarde y se acerca la hora de cenar.<\/p>\n<p>Otro punto caliente del atunero es el puente. Un lugar lleno de tensi\u00f3n. Siempre en el puesto de control y rodeado por un sinf\u00edn de radares y sonares, el patr\u00f3n Jon Soto no ceja en su empe\u00f1o de dar con un banco de pescado al que poder cercar desde que amanece hasta que manda tapar los prism\u00e1ticos y ordena retirada. El capit\u00e1n, Marcos Nine, tambi\u00e9n est\u00e1 en el puente, ocupado en infinidad de cuestiones administrativas y colaborando en el rastreo del pescado. A su lado, el primer oficial se encarga de gestionar y hacer llegar al patr\u00f3n toda la informaci\u00f3n que recibe a trav\u00e9s de las radiobalizas que el \u2018Alakrana\u2019 ha ido soltando por el Oc\u00e9ano \u00cdndico los \u00faltimos meses.<\/p>\n<p><strong>Llega la noche<\/strong><\/p>\n<p>Las campa\u00f1as de pesca para los tripulantes duran alrededor de cuatro meses. En un periodo tan largo cunden tambi\u00e9n las horas muertas, los espacios en mitad del oce\u00e1no en que los hombres de la mar pueden descansar y disfrutar de su tiempo libre. Estos ratos de asueto llegan normalmente al anochecer, una vez que los marineros han cenado y se disponen a retirarse. Los marineros senegaleses e indonesios se re\u00fanen con sus compatriotas en un solo camarote para rezar y ver pel\u00edculas. En el sal\u00f3n de oficiales tambi\u00e9n hay sesi\u00f3n de cine casi todas las noches. El resto de los marineros se retira a la soledad de su camarote. \u00abAntes se hac\u00edan partidas de cartas, tertulias y se le\u00eda m\u00e1s. Pero como ocurre en la sociedad, en el barco somos cada vez m\u00e1s individualistas. Ahora todos tenemos nuestro ordenador en el camarote\u00bb, cuenta \u00c1ngel Diego. Los que no pueden dormir la madrugada completa son los tripulantes que deben realizar guardias nocturnas. Habr\u00e1 por lo menos un hombre de vigilia en el puente, en la m\u00e1quina, en cubierta y en el puesto de seguridad.<\/p>\n<p>Las \u00faltimas horas de la jornada son tambi\u00e9n el momento id\u00f3neo para llamar a casa. Todas las noches se forman colas delante del comedor, lugar donde se encuentra el tel\u00e9fono v\u00eda sat\u00e9lite desde el que los marineros pueden hablar con sus allegados. Es la \u00faltima imagen del d\u00eda en el \u2018Alakrana\u2019 antes del d\u00eda siguiente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Son las cinco y cuarto de la ma\u00f1ana y poco a poco comienzan a llegar los marineros al comedor principal del \u2018Alakrana\u2019. A\u00fan no ha amanecido y es la hora del desayuno. Antes de que salga el sol, todos y cada uno de los 42 hombres que componen la tripulaci\u00f3n de este conocido atunero de [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":5039,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/alakrana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/alakrana\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/alakrana\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/alakrana\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5039"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/alakrana\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/alakrana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/alakrana\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/alakrana\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/alakrana\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}