Lucas Figueroa y ‘Porque hay cosas que nunca se olvidan’ han pasado a la historia del cine y del libro Guinness de los récords. Puede que a muchos de vosotros no os suenen ni el nombre del director ni el de su obra, pero el próximo 21 de enero recibirán el premio Guinness de los récords por ser el cortometraje más premiado de la historia. Así como lo oís. Este corto español ha conseguido en año y medio más de 300 galardones de la industria cinematográfica de todo el mundo.
La fórmula secreta para que se haya convertido en un corto ‘superpremiado’ es la historia de cuatro niños napolitanos de los años 50 que “juegan al fútbol y a quienes el balón se cae en la casa de la vieja mala”, explica Figueroa. Una historia de terror y humor en la que la venganza hacia la vecina que retiene la pelota de los niños para que no jueguen más “será terrible”, promete su director. “El humor negro es lo más universal que hay. Por eso creo que el gancho ha sido mayor en todo el mundo”, explica Figueroa. Un trabajo en el que no han formado parte actores famosos, pero sí dos deportistas de élite: los futbolistas Fabbio Cannavaro y Amadeo Carboni.
Figueroa, de padre de Vigo y madre almeriense pero nacido en Buenos Aires, ha realizado las labores de dirección, producción, dirección de arte, música y montaje de un corto rodado en italiano en plena Segovia. Ha sido “un caos total”, reconoce su director, quien señala que en este trabajo se ha complicado la vida porque ha tenido que grabar con niños y animales.
‘Porque hay cosas que nunca se olvidan’ ha representado a España en más de 500 festivales de cine y ha cautivado a los jurados de los certámenes de Tokio, San Sebastián, Berlín, Los Ángeles, Nueva York, Delhi, Lund, Londres, Edimburgo, Buenos Aires, Río, Lisboa, Austin, Estambul o Sydney, entre otros. Además, ha sido preseleccionada para los Oscar de Hollywood y está nominada a los premios Goya.
Su director comenzó en el mundo de la publicidad, pero su trayectoria profesional en el cine le ha valido ser preseleccionado en los Oscar dos veces, que le hayan nominado en una ocasión a los Goya y haber rodado en 24 países. En estos momentos está inmerso en tres largometrajes, dos en España y uno en Hollywood. “El corto es un formato en sí mismo pero, en mi caso, ha sido el camino para poder llegar a hacer un largo”, agradece Figueroa.

