Casi todos los extranjeros residentes en el Reino Central hemos pasado por la fase “profes de inglés de guardería”. Es decir, la fase de ser monos de feria que bailan, brincan y dan palmas mientras cantan que el viejo McDonals tenía una granja, iaiaooooo, mientras los profesores chinos nos ignoran y docenas de pequeños seres
Vasca Loca Sin Fronteras
Una ventanita al mundo cuyos cristales tiñen todo de optimismo, sarcasmo y ganas de vivir,
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Direcciones en China, o cómo sudar tinta ídem
Releyendo las frases sueltas que escribí hace más de un año para acordarme de los acontecimientos principales de mi confusa vida pekinesa, me he topado con la siguiente frase: “Los niños me tocan las tetas y yo les cuento el cuento de la Happy Beaver”. … … supongo que hay cosas que no cambian, ni
Mi lutina matinal y desplopósitos de año nuevo
Tengo mucho sueño. Chanchancháaaaaan, vaya manera de empezar una entrada. Pero es que es verdad. Levantarme a las seis y media de la mañana me mata mucho, muchísimo, sobre todo las ganas de trabajar. Bueno, en realidad las primeras ganas que mata esta rutina madrugadora son las de salir de la cama. Todos los días
Cincuenta sombras chinas
Siempre he querido ser escritora. Quizá sea de ahí de donde me viene esta tan intensa intriga que tengo sobre el comportamiento humano. Encuentro sobrecogedora la manera en la que mucha gente intenta comprender los motivos subyacentes tras los actos de personajes ficticios de la (tele)novela de turno y sin embargo se atreven a (pre)juzgar,
Este puede ser el principio… de un irónico cuento chino
Acabo de dar una clase sobre la diferencia entre ironía y sarcasmo a estudiantes chinos. El hecho, ya irónico de por sí, tiene una simple explicación: para poder comprender plenamente el significado y el humor intrínseco en el texto discutido en el aula, los lectores han de saber ver el lado gracioso y la genialidad
La teoría del embudo y la inesperada catársis
Ayer tuve una sensación muy extraña. Estaba sentada en las escaleras que dan acceso a la cafetería del Instituto Afiliado a la Universidad de Pekín (donde actualmente trabajo dando clases de Literatura, Comunicación y Español), tomando el sol y un café, saboreando ambos a partes iguales, cuando, de repente, me sentí en paz. Ocurrió así,

