Francisco Otero Besteiro nació en Corgo –Lugo-. Fue un escultor muy famoso allá por los años 60. Enemigo del arte institucionalizado, vivió en Paris, Roma y decidió fijar su residencia en Madrid. Empleaba para sus esculturas el mármol, el bronce y el granito. Destaca su gigantesca obra en bronce en homenaje a Dolores Ibárruri Pasionaria, situada en Santiago de Compostela.
Otero Besteiro, al que conocí personalmente en Madrid, era amigo de ir a las tertulias del café Gijón, acompañado de su mono Manolo. Este hombre de personalidad figurativa, provocadora y anárquica se construyó en 1976 una mosca-tumba y manifestó:
“No quiero enterrarme entre las cruces seriales ni entre los cánticos de hace cerca de 2000 años”.
Recuerdo de él sus enormes collares de colores que diseñaba él mismo. Excéntrico hasta la médula y vestido siempre de riguroso negro, resaltaba su personalidad por encima de cualquier otra cosa. Me hice una foto con él, pero con tanto traslado en mi vida, no sé dónde andará; el caso es que he intentado en Internet localizar alguna fotografía suya y no lo he conseguido.
Otero Besteiro incluía en sus obras preferentemente animales, a los que amaba con devoción y por los que demostraba un afecto fuera de toda duda. En Poza de la Sal, pueblo burgalés donde nació Félix Rodríguez de la Fuente, permanece un monumento que el mismo pueblo de Poza le encargó para homenajear a su paisano.
Francisco Umbrál, fue amigo de Besteiro y le hizo más de una entrevista; entresaco algunas frases que personalmente me han llamado la atención, tal vez porque cuando conocí a este hombre, emanaba una especie de felicidad que no sabría dónde ubicar.
“ …Una noche, cuando no pensaba en operarme, cogí el coche y me fui a toda pistola camino de El Escorial. Buscaba un barranco para tirarme. Y no me tiré. No por miedo, sino porque hacía mucho frío. Me pareció que allá abajo, de muerto, iba a pasar mucho frío”.
Parte de la obra de Otero Besteiro se encuentra en el Museo Carlos Meside de Orense.
Un día como hoy, 21 de mayo de 1994 muere en Madrid por una dolencia de corazón que padecía y de la que fue operado dos veces.
Descanse en paz.
![]()

