A modo de queja, de rebeldía o desacuerdo, deberíamos las mujeres del mundo, copiar de Lisístrata, y hacer una huelga cuando sean los hombres los que nos lleven a las guerras y al odio. Ser Mirrina, Lampito y un largo etc de mujeres, llenando todas las Acrópolis de nuestra vida. Aristófenes escribió la historia

