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Las gitanillas y el patíbulo

2012 noviembre 29
por francisco gongora camacho-

Estuve el martes en Araia. Era una mañana fría y aterradora por las imágenes que se pudieron ver. Se congelabasn los piés, las manos y el corazón. El asesinato de ‘La Tere’, como la conocían sus vecinos, de manos de quel que tenía la obligación de cuidarla y amarla se suma a un rosario de desgracias alimentadas por esa terrible incultura del machismo. Está ahí y sale. Está claro que no se ha superado. No sabemos qué pasó por la cabeza de Jesús Pereda. Ni los más cercanos podían entenderlo. Esperemos que la Ertzaintza saque luz de tanta tiniebla y nos ayude a comprender, especialmente a la familia.

No se me olvida, como a muchos de los compañeros periodistas que estuvimos allí, la imagen estremecedora del hombre colgado del balcón durante horas. Y de dos detalles que no me resisto a comentar. A Tere le gustaban las flores y en el segundo piso de la casa había un balcón con gitanillas rojas, espléndidas, cuidadas como solo pocas personas pueden  hacerlo y más en pleno otoño. En el balcó de al lado, Jesús montó el patíbulo en el que colgarse. Lo había pensado con detalle, con minuciosidad, para que el salto desde el balcón no diera con su cuerpo en el suelo había atravesado una escalera y una barra metálica. Tere estaba llena de vida, según los testimonios recogidos y el amor que demostraba por sus flores. En el corazón de Jesús Pereda anidaba la muerte

Africa olvidada y presente

2012 noviembre 19
por francisco gongora camacho-

54 países. 1.000 millones de habitantes y sigue siendo un continente olvidado, desesperado,ue nos molesta por las pateras, por la hambruna, por la pobreza. Dialogaba con mi hijo pequeño y le decía que llevamos más de 500 años explotando sus riquezas y a sus habitantes.. Nosotros no tenemos la culpa, me decía, de lo que hayan hecho otros antes. Y tiene razón. Pero basta mirar el urbanismo vitoriano para descubrir como algunos edificios se construyeron gracias al dinero ganado gracias al sudor y la sangre de esclavos negros transportados hasta Cuba -leer post sobre Julián Zulueta- . La historia, la economía , la sociología, todo nos dice que Europa ha vampirizado a África, desde hace siglos. Y ahora lo hacen los chinos o sus propios gobernantes. Por todo eso vienen, porque no encuentran futuro. Nosotros se lo cortamos hace mucho tiempo.

La Biodiversidad genera empleo

2012 noviembre 19
por francisco gongora camacho-

Un informe de Sustainlabour, en colaboración con la Fundación Biodiversidad,  destaca que la conservación de la biodiversidad genera empleo

El último informe elaborado por Sustainlabour y la Confederación Internacional Sindical (CSI), “Ecosistemas, economía y empleo”, ha centrado su atención en el empleo y su interacción con la biodiversidad. Los resultados del estudio, elaborado en colaboración con la Fundación Biodiversidad, se presentaron el 19 de octubre en el marco de la XI Conferencia de las Partes (COP11) del Convenio sobre Diversidad Biológica.
El texto destaca que la creación de empleos verdes debe basarse en una correcta gestión del medio ambiente y la biodiversidad por parte de las empresas, de modo que se camine hacia un desarrollo sostenible que garantice la preservación de especies.
Entre los datos más destacados del texto se señala que, a nivel europeo, el 7% de los empleos están relacionados con la biodiversidad, un total de 14,6 millones de puestos de trabajo, cifra que se eleva al 55% si se atiende a los empleos de servicios ambientales en la Unión Europea. En los países en vías de desarrollo los trabajos relacionados con estos servicios suponen un 84% del mercado laboral. Como ejemplo, Sustainlabour destaca el sector forestal, con 10 millones de puestos potenciales, o la agricultura ecológica, que genera un tercio más de puestos de trabajo que la convencional.
Además, el informe explica la necesidad de atender a otras particularidades como la mejora que supone el desarrollo de una producción sostenible y responsable en términos de calidad y condiciones laborales y en relación a la igualdad de género y social.

Más información: www.fundacion-biodiversidad.es

Nuevas noticias de Zulueta

2012 noviembre 4
por francisco gongora camacho-

 

Cada vez  ue se estudia profundamente alguno de los grandes edificios de Vitoria construidos a principios de siglo, aparece la figura de Julián Zulueta como el artífice de la fortuna ue los hizo posible. Ha ocurrido con los estudios de Ana Arregui y Edurne Martín sobre la actual sede del Museo de Bellas Artes, el palacio Augustin-Zulueta, en los ue ha uedado claro ue fue la herencia de su hija Elvira la ue permitió la construcción del mejor edificio de la ciudad   Hay una visión local sobre este gran personaje alavés, ue ostenta el título de primer Marués de Álava, pero es importante conocer el punto de vista cubano. Hay  nuevos documentales sobre su figura y esta es una biografía hecha en Cuba ue aporta datos interesantes sobre su fortuna y cómo comenzó una transferencia de capitales a la metrópolis personalmente. También se cuenta ue llamó Álava a su principal ingenio productor de caña de azúcar y ue estuvo en la cárcel por su persistencia en traer esclavos de forma ilegal.

Biografía hecha desde Cuba

Julián Zulueta y Amondo (1814-1878). Uno de los máximos exponentes del capitalismo en Cuba, hacia finales del siglo XIX, posición que alcanzó como almacenista de víveres,  tratante de esclavos y culíes chinos, con ingenios y acciones en ferrocarriles.
Nació el 9 de enero de 1814 en la aldea de Anúcita, provincia de Álava (comunidad autónoma del país vasco). Hijo del labrador Domingo Zulueta y de Manuela Estefanía Amondo. Después de recibir una educación elemental en Vitoria (España) se trasladó a Cuba, a principios de la década del 30, en búsqueda de prosperidad económica. En la Isla contaba con un tío, Tiburcio Zulueta y Salcedo, comerciante y propietario de dos plantaciones de café en Matanzas. La rápida prosperidad que alcanzó Zulueta en la década del 30 se debió, además del apoyo de su tío, a sus relaciones con el mercader y familiar suyo, Pedro Juan Zulueta Ceballos, radicado en Londres, a quien representó en La Habana e influyó para su avance como tratante de esclavos. Desde finales de la década del 30, se interesó en la trata, para lo cual también se valió de su relación con Salvador Samá y Martí, luego marqués de Marianao, con quien estableció una sociedad para el negocio negrero, y con cuya sobrina, Francisca Dolores Samá y Mota, se casó el 1o de octubre de 1842. Al mismo tiempo, su habilidad como comerciante le hizo acreedor de la confianza de su tío, cuyos negocios ya atendía en 1837, llevándole, entre otros asuntos, la contabilidad. Al hacer su testamento Tiburcio Zulueta (1837), dejó constancia que, aún sin tener 25 años su sobrino, era muy inteligente en el manejo de sus intereses, por lo que lo hacía acreedor de administrar su herencia. A su muerte, en 1841, fue nombrado albacea tenedor de sus bienes. Ante las presiones inglesas y el encarecimiento de los esclavos africanos necesarios para la producción de azúcar y café, propuso a la Junta de Fomento, en 1846, un proyecto destinado a traer chinos desde el puerto de Amoy, en la actual provincia de Fujian, en las cercanías de la isla de Taipei. Por cada asiático traído por intermedio de Zulueta, la Junta se comprometía a pagar 170 pesos. En 1844 compró tierras en Banagüises, actual provincia de Matanzas, a unos 120 kilómetros al oriente de la capital del país, y, en 1845, adquirió un ingenio pequeño, El Regalado, que modernizó bajo la denominación de Álava, el primero de los cuatro que construiría en ese territorio. Hacia la década del 50 se le consideraba uno de los principales representantes de la trata esclavista en Cuba, que venía practicando desde los años 30, lo que originó que en 1853, ante las presiones inglesas, fuese detenido por el capitán general de la Isla y conducido al Castillo de San Carlos de la Cabaña, donde debió permanecer durante 41 días. Escándalo que no impidió su desempeño como cónsul primero del Tribunal de Comercio. El peso creciente que logró en lo económico, influyó para que adquiriera representación política, como miembro del partido integrista español. En 1854, durante una de sus estancias en España, formó parte del grupo de peninsulares reformistas que reclamaron una representación insular en las Cortes, anulada desde el año 1837. Desempeño político que extendió al Cabildo de La Habana, donde alcanzó el cargo de regidor en 1860. Además del comercio, donde tenía un almacén de víveres desde la década del 30, en la calle Oficios no. 66, situado frente a la Plaza de Armas de La Habana, multiplicó sus intereses hacia otras áreas, como la de la manufactura azucarera, desde 1844, y las de  ferrocarriles, donde tuvo acciones en diferentes sociedades. Entre los inversionistas del ferrocarril, Zulueta pertenecía al grupo de los comerciantes españoles, junto con Salvador Samá, Manuel Parejo, Rafael Rodríguez Torices, Manuel Pastor y José Moré. Tuvo acciones en los ferrocarriles de Coliseo, Cárdenas & Júcaro, y en el ferrocarril urbano de Marianao, del cual fue elegido director de su junta. Simultáneamente con su progresión económica estuvo su avance en el campo de la política. Una vez logrado su cargo de regidor en 1860, se desempeñó en la Comisión de Ornato Público, presentó una reforma de la calzada de Jesús del Monte, tuvo participación en lo relacionado con la demolición de las murallas de La Habana (1863) y, en 1870, se le nombró interinamente alcalde gobernador civil. Influencia política que alcanzó también en los círculos del liberalismo en la península, en lo cual medió su yerno, Francisco Romero Robledo, quien se desempeñó como ministro de Fomento, de Gobernación, en varias ocasiones, y de Ultramar. Salvador, otro de los hijos de su primer matrimonio, casó con la hija de uno de los prohombres del liberalismo en la metrópoli, Cristino Martos, alcalde de Madrid. Al estallido de la Guerra de los Diez Años, en 1868, se desempeñó como coronel de voluntarios, jefe del Segundo Batallón del Regimiento de Milicias de la plaza de La Habana. Además, de participar, desde su misma fundación, en el Consejo Administrativo de Bienes Embargados, destinado a la confiscación del patrimonio de los revolucionarios incorporados a la guerra en los campos cubanos. Su intervención en la lucha contra los independentistas cubanos, no le impidió, junto con miembros del grupo integrista insular, gestionar, ante el gobierno surgido de la Revolución de 1868 en España, el status autonómico para la Isla, mediante la aplicación de una política de reformas moderadas. En 1869 se unió a la llamada Junta Cubana, surgida a partir de la iniciativa de Manuel Calvo y Aguirre, con quien tuvo comunidad de intereses y participación en la Compañía de Navegación Trasatlántica, vinculada al pingüe negocio del traslado de tropas  desde España a la Isla. Propició el trasvase de parte de sus capitales a la península, en los difíciles años de la guerra. Hacia 1870 fomentó dos industrias: la fábrica de harinas Río Zadorra, en el pueblo de Manzanos, provincia de Álava, a un costo de más de 3 millones de pesetas, y otra de tejidos La Guipuzcoana, en el pueblo de Andoain, Guipúzcoa. En 1873 fue nombrado presidente de la Junta Delegada de Hacendados, institución en cuya representación le planteó al capitán general que la abolición de la esclavitud sin la sustitución de otros brazos, sin leyes de organización del trabajo, sin autorización para introducir trabajadores, significaba declarar la muerte por consunción a Cuba. Hacia esa última fecha, tanto sus relaciones políticas en la Isla como en España, junto al caudal que poseía, un patrimonio de 103 millones de pesos, le situó como poseedor de una de las mayores fortunas de su tiempo a nivel mundial. En su condición de inversionista azucarero en Matanzas, al este de la capital, estableció almacenes en el puerto de Cárdenas, para facilitar —a menos costo para él— la salida de la producción de sus cuatro ingenios, además de instaurar una destilería con la cual evitar la merma de las mieles que embarcaba. En 1875 fundó una línea de transportes marítimos que unía Habana-Cárdenas-Caibarién, lo que lo llevó a la adquisición en Escocia de una de las embarcaciones de vapor para el comercio de cabotaje. Poco antes de morir, comenzó a poner en práctica un proyecto destinado a construir un gran centro comercial en los terrenos situados en la manzana número 16, en las calles Monserrate y Zulueta, y Neptuno y San Rafael, frente al Parque Central, en Centro Habana. A su muerte en La Habana (1878), sus herederos vendieron a José Gómez Mena, conocido hacendado azucarero cubano, el establecimiento del centro comercial, conocido posteriormente como Manzana de Gómez. Por Real Despacho de 23 de julio de 1875 se le concedieron los títulos de marqués de Álava y vizconde de Casablanca. Además, de haber sido condecorado, con anterioridad, con las cruces de Isabel la Católica y Carlos III.

 

Escriños y esparto

2012 octubre 3
por francisco gongora camacho-

El mercado medieval de Vitoria, como tantos que se instalan en tantas ciudades, es como vivir una película con su decorado, su atrezzo, sus actores y su guión. Todo parece una gran mentira  divertida, una ilusión para que corran los cuartos y dinamicen el Casco Viejo, el corazón de Vitoria, tan necesitado de oxígeno. La crisis, sin embargo, se ha aliado con el mal tiempo para hacer de esta edición, la undécima, ” la más dura de todas”. Hay también un gigantesco esfuerzo de los más de 800 mercaderes, actores y personal laboral que mueve el evento. Creo además que hay una historia humana detrás de cada parada, de cada puesto, que no se ve en la película. Hay que ponerse unas gafas de realismo para verlo. Pero creon que la gente se mueve porque va a pasar el rato, a divertirse y no está para historias.

Tuve la ocasión de conocer a dos viejos artesanos. Uno elabora escriños, que son esos cestos, hechos de paja de centeno y mimbre, que aparecen ya en las tumbas egipcias. Nunca había oído ese nombre, escriño, como el del artesano, Acindino, nacido en Palencia pero ciudadano vitoriano. Frente a ellos, hay que poner las orejas y dejarse mecer por sus viejas historias, por la importancia que ha tenido para la humanidad este ejemplo de invento práctico. Acindino ya mayor transmitía alegría.

Todo lo contrario que el otro artesano. Santiago, de Mota del Cuervo, en Toledo. Tambíen produce un objeto que ha acompañado a la humanidad muchos siglos, el esparto y todo lo que da de sí. Este estaba deseperado y triste. “Vienen, ven, les gusta mi trabajo, pero nadie compra”. El esparto es un producto natural y todo lo que sale de las manos de los artesanos tiene ese aire antiguo, pobre, pero auténtico.A mi me gusta y me traer recuerdos familiares. Santiago habló de los baleos peludos, la alfombrilla que se utilizaba en la edad media para no tener que pisar los suelos de tierra. Hacía verdaderas esculturas de animales y objetos prácticos de todo tipo. Bellos por su sencillez.

Santiago comentó que tenía ganas de echar el esparto lejos de su vida. Es un mundo sin continuidad, que se acaba. Esos objetos ya no sirvenp. Si el abandona todo su conocimiento, su veteranía, su ingenio, desaparecerán. Cuando muere un agricultor desaparece una biblioteca. Cuando desaparezcan estos personajes, buscaremos en la arqueología y haremos tratados de estos materiales y sus artesanos. Pero no encontraremos el alma de los que los trabajaron con sus manos. Se habrá ido.e

Caminar, caminar, caminar

2012 septiembre 24
por francisco gongora camacho-

La increíble respuesta de los vitorianos a la propuesta de EL CORREO para que una mañana de domingo se juntaran, fueran solidarios y caminaran por uno de los típicos senderos vitorianos, el pasado domingo, día 23,  hasta el parque de Armentia, en la I Marcha familiar al Anillo Verde, tiene muchas lecturas. A mi me interesa resaltar una. La gente camina y cuando lo hace parece más feliz. No es andar por andar, como decía el veterano Luis  San Isidoro, de 85 años. “Hay que levantar la cabeza y mirar alrededor, respirar y observar el mundo extraordinario que tenemos, la naturaleza maravillosa  que nos rodea”. Disfrutar de cada árbol, de cada arroyo, de cada pradera, de cada montaña, y también de la conversación con el tipo que tenemos al lado o el que llevamos dentro. Aunque alguno siempre se quiera ir por separado a no se sabe dónde, los humanos tenemos muchísimas cosas en común y la capacidad de andar y caminar es una de ellas. Y por lo tanto de descubrir juntos las cosas.

Existe un movimiento que reivindica el desplazarse caminando como una forma subversiva y reflexiva de estar en el mundo. Existen asociaciones como A Pie de Madrid y Cataluña Camina, de Barcelona. Existen reivindicaciones como la Carta de los Derechos del Peatón y la Carta Internacional del Caminar (promovida por walk21).  Hay demostraciones artísticas en las que se comparte el caminar.

Vitoria es una ciudad privilegiada. Llana y rodeada de naturaleza, ordenada y peatonal en gran parte, hecha a la medida del caminante, al que se tiene por símbolo con la escultura de Dato. Caminar parece improductivo, pero no lo es. Se puede pensar como lo hacía Sócrates mientras se deambula sin parar, como lo hacían Platón y Aristóteles, o se puede rezar y reflexionar como lo hicieron a lo largo de los siglos los frailes en los claustros. Caminar. A mí me parece que es un antídoto contra el mal humor, la mala leche, el mal rollo de esta crisis. Caminen y sientan. El mundo seguirá igual, pero usted, no.

LAS BATUECAS. Un mensaje de Dostoievski

2012 septiembre 16
por francisco gongora camacho-

“Amad todo lo que Dios ha creado. La totalidad y el más pequeño grano de arena. Amad cada hoja , cada rayo de luz divina. Amad los animales, amad las plantas, amadlo todo. Si lo amáis todo os dareis cuenta del misterio divino en todas las cosas.Cuando os hayáis dado cuenta cada día empezaréis a entenderlo mejor y finalmente llegaréis a amar a todo el mundo con un amor que lo abarca todo”.

Fedor Dostoievski.

Este mensaje en las puertas del monasterio contemplativo de la orden de los carmelitas descalzos de Las Batuecas, un valle lleno de vida natural y belleza al sur de Salamanca, muy cerca de La Alberca, me llamó la atención el día que me acerqué aconocer un lugar tan especial. Había muros altísimos que separaban a los curiosos turistas del silencio de lo que ellos, los monjes, llaman desierto. La palabra recuerda a los anacoretas que se retiraban al desierto de Israel a orar y llevar una vida pobre y contemplativa. El convento se encuentra a la entrada del valle  y fue construido a finales del siglo XVI. Dentro y fuera del recinto conventual existen numerosas ermitas diseminadas en su mayoría por los riscos circundantes, cuyas ruinas se conservan en la actualidad.

El monasterio, responde a la norma carmelitana de sencillez y austeridad. El recinto está constituido por dos cercas,dentro de las que se encuentran el convento y sus dependencias. La iglesia, construida en 1602, y ampliada en 1686, constituye el edificio central del conjunto conventual, se encuentra rodeada por una calle enlosada de pizarra y amplios jardines a modo de claustro. Adosadas a su pared norte, se encuentran la sacristía y la biblioteca, el cementerio de los religiosos, la capilla de San Jerónimo, la de San Pablo Ermitaño, y San Juan Bautista. Al sur se sitúan varias celdas oratorio de los monjes. En el muro Oeste, una puerta abre el paso al refectorio, cocina,talleres, alojamientos de los criados, panadería, lavadero, etc. Durante los siglos XVII, y XVIII, se va configurando su estructura definitiva. Obviamente, salvo que vayas a pasar una temporada en el interior o conozcas a algún carmelita, el acceso está prohibido a cualquier curioso.

En 1836 la desamortización supone un obligatorio abandono al pasar a propiedad privada, hasta que en 1915, el lugar fue adquirido por los Carmelitas de Castilla y en 1936 por los Carmelitas Descalzas del Cerro de los Ángeles, y desde 1950 residen los Carmelitas Descalzos, que han restablecido la vida eremítica.

Este valle está integrado dentro del Parque Natural Las Batuecas-Sierra de Francia. Es Reserva Regional de Caza, está catalogada como Zona de reserva del Parque Natural de las Batuecas, además de constituir, una zona de especial Protección de las Aves.

Las leyendas siempre han acompañado a este rincón especial. Se decía que se hallaba habitado por demonios y sectas ocultas y los pastores no se atrevían a entrar por miedo a lo desconocido. Existe una obra de teatr0 llamado Las batuecas del duque de Alba,  de Lope de Vega.

Al margen de leyendas y la presencia del convento, se pueden visitar 3 de los 15 conjuntos de pinturas rupestres de época neolítica a lo largo del camino que te lleva entre canchales de piedra y un bosque mixto de una exuberancia absoluta regado por un río de aguas cristalinas. Viendo esta naturaleza a uno se le ocurre que es fácil hablar con Dios aquí. Existe una pasarela de madera, de unos centenares de metros  muy fácil de recorrer antes del monasterio. Pero el verdadero camino es el que sale del convento y te lleva, río arriba, hacia el fondo del valle. Una, dos horas, las que se quiera. Un lugar especial en el que encaja la reflexión de Dostoievski, pero también cualquier otra.Un sitio de obligada visita para los amantes de la naturaleza.

El muro de los navarros en Entzia

2012 agosto 26
por francisco gongora camacho-

No es el muro de Adriano que tuvo 118 kilómetros de extensión por 4,50 metros de altura y tenía funciones defensivas además de cerrar el paso de costa a costa de Gran Bretaña. Tampoco el desdichado muro de Berlín , ni la grandiosa muralla china, pero los montañeros que se acercan a ese paraíso de la naturaleza llamado Entzia se encuentran esta pared cuando van hacia el Este. Su construcción no es un gesto fraternal que se diga. Simplemente, delimita las tierras navarras de las alavesas. Lo tuyo, allí y lo mío, aquí. Tu, Urbasa (Amescoas) y yo Entzia, dos nombres para un mismo paisaje, para una misma forma de gestión, aunque siempre ha habido un pique tremendo entre los propietarios de ambos espacios para demostrar que se cuida mejor el bosque de hayas en un sitio que en otro. Si hablas con los vecinos de Contrasta dirán que los suyos son los mejores hayedos. Lo mismo que los de las Amescoas y ambos se gestionan con las parzonerías que son instituciones medievales. Tiene un metro de ancho y 1,40 de alto. no es una obra cualquiera. Fue construida en 1928 y frenaba un enfrentamiento secular por los mojones. La pared tiene aproximadamente unos 7 kilómetros de longitud y evita el trasiego de vehículos y sobre todo de ganado. Siendo sinceros hay un punto de desconfianza desde los de un lado hacia los del otro. Y una metáfora de nuestro tiempo.

Salvo ese muro, el paisaje de la sierra de Entzia o el de Urbasa es de los que no se pueden olvidar. Hay un abrazo entre la naturaleza y los humanos, representados en este caso por los ganaderos y los vecinos de los pueblos del entorno de la sierra que sabían que esta belleza era además un recurso económico. Y en vez de destruirlo han tratado durant años de que les durara- Lo que ahora llamamos un desarrollo sostenible. Pues eso es lo que han hecho los vecinos de estos pueblos que cortaban árboles solo cuando hacía falta y tenían buen porte, mientras ya preparaban las fincas con los nuevos árboles. O delimitaban el número de reses que podía subir a pastar. Y no han faltado pleitos y desencuentros y pactos. Pero hablamos de decenas de años y un sustrato de solidaridad que les ha permitido gestionar estas 5.000 hectáreas (Entzia) de una forma muy efectiva.

La Parzonería es una especie de comunismo medieval. Hay noticias escritas relacionadas con la gestión de estos espacios desde 1293. Todo es de todos, pero regulado, con reglas. Y su fuerza es tal que ha sido capaz de frenar el intento de crear desde la Diputación y el Gobierno vasco el parque natural de Entzia.

Para encontrarse con el muro hay que ir hasta Opakua y al llegar el puerto tomar la pista que sale a la izquierda unos 7 kilómetros, siempre hacia el Este hasta que nos damos de bruces con unos pedruscos gigantescos que no nos dejan pasar en coche, pero si a pie y en bicicleta.

Montes de Vitoria por el GR-38

2012 agosto 19
por francisco gongora camacho-

Uno de los problemas para conocer un espacio natural como los Montes de Vitoria es que se necesitan caminos marcados para no perderse en la madeja de pistas que lo recorren en todas direcciones. Hasta que no se señalen los senderos temáticos, una vez que se declare  parque natural, solo los grandes conocedores de sus secretos se pueden mover sin temor a la desorientación. Ganaderos, vecinos de los pueblos, guardas, cazadores, algún montañero avezado, han necesitado mucho tiempo para conocer esa endiablada cordillera repleta de pequeñas lomas y multitud de barrancos.

Para los que no puedan esperar a que el parque funcione vamos a recomendar una fácil manera de adentrarse en el corazón del enclave por un camino muy bien señalizado con las útiles rayas blancas y rojas de los senderos de Gran Recorrido. Se trata de aprovechar una de las etapas del GR-38, la ruta del vino y del pescado que une Oion con los puertos vizcaínos. El tramo de 12 kilómetros une Okina con Estíbaliz. Según la hoja de ruta se trata de la quinta etapa. En la cuarta, por cierto, hemos recorrido el desfiladero de Okina-Saseta, uno de los espacios más interesantes del futuro parque, pero más popular y fácil de seguir, además de muy bien señalizado.

Nos dirigimos a Okina y dejamos allí el vehículo. Tomamos la direccción contraria al desfiladero entre las casas y caminamos -También se puede hacer en bicicleta- por un firme rocoso, bordeados por setos de espinos y zarzas y de hayas. No debe ser muy utilizado este camino porque hace unas semanas estaba cortado por varias hayas cortadas a sierra, seguramente para las suertes foguerales. Era muy difícil cruzar con la bicicleta porque había que levantarla a pulso. Bueno, los vecinos tienen sus derechos y los visitantes nos adaptamos a las circunstancias. Lo que se entiende menos es su rechazo al parque natural porque creen que van a tener que dejar de hacer lo que hacen. Sería la primera vez. Si los Montes de Vitoria son lo que son se debe a los vecinos, a los ganaderos, a los agricultores  y a su relación económico-cultural con la montaña.

Pasamos prados, bosque de avellanos, arces, hayas, robles, brezales, atravesamos el río Ayuda por una pasarela junto a un caserío. Algunas de las hayas son majestuosas, trasmochas, con su carbonera al lado. Oímos los cencerros y el relincho de los caballos, el trino de los pájaros. En los días de calor  la penumbra del hayedo o del robledal es el mejor refugio. Por eso es una senda apropiada para el verano. El palio fresco del hayedo baja la temperatura. A los 3 kilómetros hay un paso de alambrada con un mojón que marca la entrada al municipio de Vitoria, a sus tradicionales Montes Altos. Estamos a 845 metros de altitud y a menos de una hora de Okina. El hayedo es impresionante. Se empieza a bajar.

Se suceden los pinos silvestres, los abedules, robles, quejigos, avellanos, acebos. A una hora y cuarto desde la salida de Okina aparece un claro denominado Dos Aguas. Aquí se unen dos arroyos, uno es el Iturriaga, que se cruza en varias ocasiones. Topamos con el GR-25 Vuelta a la Llanada y se camina por la misma senda. Abandonamos la pista y nos desviamos a la izquierda por un maravilloso camino, muy cerrado en dirección al bosque. Es el antiguo camino a Andollu que atraviesa un magnífico quejigal. Desde allí enseguida buscamos las tierras de La Llanada, cerca de Andollu. El GR-38 sigue hasta Estíbaliz, pero nosotros ya hemos disfrutado de nuestra excursión a los Montes de Vitoria por un sendero en el que no nos podemos perder. El problema es que tenemos que volver a Okina a por el vehículo. Se evita volver a pie utilizando dos vehículos , uno en Okina y otro en Andollu Para evitarlo, aconsejo coger la bicicleta hasta Andollu y tomar el GR-38 en sentido inverso al descrito hasta Okina y luego, subimos el puerto en bici hasta Vitoria. Buena ruta en un camino lleno de magia y sorpresas.

El molinero de Legardagutxi

2012 agosto 18
por francisco gongora camacho-
El último número de la revista de la sociedad excursionista Manuel Iradier tiene entre sus artículos uno dedicado al molinero de Legardagutxi, escrito por el periodista y viejo compañero José Antonio Abásolo. Se trata de un personaje legendario al que una canción popular compuesta por Alfredo Donnay ha elevado al altar del imaginario alavés. José Antonio ha rastreado su humanidad para explicar las razones por las que el bardo vitoriano lo eligió para protagonizar una balada que nos habla de los paisajes perdidos, del paso del tiempo, de la bella rusticidad, de la rutina del trabajo y de las cosas pequeñas. Resulta que era un hombre al que le gustaba agasajar a sus invitados y jugar al mus con ellos , un tipo alegre, extrovertido, que trataba de resistir al frente de un molino que cada vez trabajaba menos.
El completo trabajo de Abásolo habla de un rincón de la Llanada de aquellos que se convirtieron en destino favorito de las excursiones dominicales especialmente durante el verano por las condiciones que tenía el lugar para el baño y especialmente para merendar, porque la molinera freía el pescado que hábilmente conseguía el molinero en el cubo del molino.
Se llamaba Miguel Castillo y era el tercer eslabón de una familia de molineros que llevaba mucho tiempo en esta función.
Alfredo Donnay era uno de los asiduos al molino donde trabó amistad con Castillo y su familia. Y a ellos les dedicó la maravillosa canción que muchos vitorianos consideran la mejor del repertorio popular.

Hoy en día el molino es pura ruina. Quedan algunas paredes en pie. El río es más pequeño por la construcción de los embalses y un bosque de ribera lo protege. Se accede desde Margarita o desde la depradora de Crispijana. Hay que atravesar la autopistay por el ribazo de una pieza se llega al molino. Aún estremece el silencio que lo acompaña, el rumor de historias que fueron y ya no son. Pero a muchos vitorianos se les encoge el alma cuando oyen la sencilla música del ‘Molinero, molinerito, molinero de Legardagutxi, tan humilde y tan viejecito, trabajando siempre con afán”…..La evocación de las cosas perdidas.

elcorreo.com

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