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Nos quedamos sin petirrojos

2017 marzo 6
por Francisco Góngora

En todos los parques de Vitoria y de todo el País Vasco hay una figura rechoncha a la que miramos y nos mira. Nos acercamos y sigue ahí impasible, aguantando la mirada. A veces parece que te sigue, que quiere entrar en comunicación contigo. Es el  popular  ’txantxagorri’ o petirrojo europeo (Erithacus rubecula) , un ave muy familiar por la proximidad al ser humano, ya que a menudo frecuenta parques y jardines, sobre todo en invierno, cuando busca lugares más cálidos para pasar la estación fría. Además, por su carácter poco asustadizo se puede observar con facilidad desde muy poca distancia y su pecho bermejo y silueta rechoncha lo hacen fácilmente reconocible. Sin embargo, una parte de los petirrojos que en estos días de hielo y nieve podemos ver a nuestro derredor no se reproducen en la península Ibérica sino que son ejemplares que viajan desde el centro y norte de Europa para invernar en nuestro país y regresar en primavera a sus lugares de cría.

El investigador de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de la Complutense de Madrid, José Luis Tellería, se ha preguntado si ha disminuido el número de ejemplares invernantes de petirrojos en España, es decir, procedentes de países europeos de latitudes más norteñas. El autor, que ha publicado su estudio en la revista científica de SEO/BirdLife Ardeola, ha llegado a la conclusión de que, efectivamente hay cada vez menos invernantes: “Calculamos que la llegada de petirrojos extra-ibéricos ha caído en un 80%”. Para ello, ha analizado el número de recuperaciones1 de anillas de petirrojos europeos durante las últimas décadas. “Los resultados demuestran que, pese al creciente número de petirrojos anillados y controlados, hay una reducción en el número de recuperaciones extra-ibéricas desde la década de los 70. Esto apoyaría la retirada hacia el norte de las áreas de invernada de ciertos migrantes parciales por el efecto del calentamiento global”, explica Tellería 

Para realizar este estudio, el profesor de Zoología de la Complutense y socio de SEO/BirdLife ha revisado los datos referidos a las anillas recuperadas en invierno (diciembre, enero y febrero) de la Oficina de Especies Migratorias del MAGRAMA, gestionada ahora por SEO/BirdLife. Muchas de estas anillas procedían de petirrojos anillados y recuperados en España, pero otras, en cambio, pertenecían a ejemplares marcados en Suecia, Alemania, Polonia, Suiza o Bélgica: aves que recorren más de 1.000 kilómetros para alcanzar la península Ibérica. Las recuperaciones se clasificaron en corta distancia –menos de 1.000 km– y larga distancia –más de 1.000 km–, de acuerdo con la distancia entre el lugar de anillamiento y el de recuperación), y se agruparon en tres periodos: anteriores a 1970, 1971-1990 y 1991-2010. Únicamente se estudiaron las tendencias de recuperaciones procedentes de la captura con redes japonesas para el anillamiento, descartando otras procedencias de las anillas. También se estudió la distribución temporal de los petirrojos marcados en España para ilustrar las tendencias temporales del esfuerzo de anillamiento en el seguimiento de los movimientos esta especie en nuestro país.

Más anillamientos y menos recuperaciones

Se ha observado que el número total de anillas recuperadas de petirrojo europeo se ha incrementado como consecuencia del aumento de la actividad del anillamiento (143 recuperaciones antes de 1970, 171 entre 1971-1999 y 3.286 entre 1991-2010). En cambio, a pesar de este incremento, el número de ejemplares marcados fuera de la Península y recuperados en España decrecía desde la década de 1970 en adelante (106 en 1979, 100 entre 1971-1990 y 26 entre 1991-2010) mientras que las recuperaciones a corta distancia (ejemplares ibéricos) aumentaban exponencialmente. Resultados que corroboran la reducción del número de petirrojos invernantes en España procedentes del centro y norte del Europa. Evidentemente, como señala el autor, “este decrecimiento no se puede explicar por cambios en la actividad anilladora en dichas décadas ya que, por el contrario, los esfuerzos de anillamiento se han incrementado. Ni tampoco se debe al declive de las poblaciones de esta especie pues hay evidencias de que el número de petirrojos está aumentando en Europa según el European Bird Census Council (EBCC)”. SEO/BirdLife colabora con el EBCC aportando los datos del programa Sacre, contribuyendo así al mejor conocimiento de las aves tanto en España como en todo el continente a través de lo que se conoce como ciencia ciudadana.

 

 

elcorreo.com

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