En uno de los memorables ‘Cuentos para jugar’ del escritor italiano Gianni Rodari, un muchacho aburrido sale a dar una vuelta. Toma un compás, traza un círculo sobre el plano de Milán y decide seguirlo sin desviarse. «Atravesaré las casas por los patios, y los ríos, los cruzaré nadando», razona. Al muchacho de Milán lo

