Como ya sabéis, los miércoles suelo hacer el previo de la carrera del fin de semana pero, tras ver el grave accidente sufrido por la española María de Villota, probadora de Marussia F1 Team, decidí esperar al primer parte médico oficial emitido por su equipo y las noticias no podían ser peores. Aunque al principio se comunicó que estaba hospitalizada con “heridas graves” en cabeza y rostro, pero que estaba consciente y había podido hablar con su familia, a última hora de la tarde tuvo que ser intervenida de urgencia de una fractura craneal y el terrible resultado de esa larga operación es que la piloto ha perdido su ojo derecho y se encuentra “en estado grave pero estable”.
De Villota se encontraba en el aerodrómo de Duxford (Reino Unido) con su equipo realizando unas pruebas aerodinámicas cuando, tras la vuelta de instalación, su monoplaza aceleró bruscamente y chocó contra un camión de Marussia, con la mala suerte de que la plataforma elevadora estaba desplegada y todo el impacto lo sufrió la parte superior del monoplaza y la zona del casco. “El coche iba lento, pero de repente aceleró y chocó a unos 65 kilómetros por hora. Ella no se movió durante unos 15 minutos. Los bomberos llegaron pronto, la ambulancia también, pero se tardó casi una hora hasta que se sintieron seguros para sacarla del coche”, relataba Chris Mann, presentador de la radio de la BBC, presente en el accidente.
“La parte superior de su monoplaza y el casco parecían que se habían llevado la peor parte, después de un rato nos pareció ver algo de movimiento en sus manos, pero ella parecía inconsciente o incapaz de moverse durante un rato”, explicaba Mann. El equipo ha señalado en el mismo comunicado que están llevando a cabo una investigación “exhaustiva de lo ocurrido”, pero la revista ‘Racecar Engineering’ cree que la madrileña, que no cuenta con la superlicencia para pilotar en un GP, de ahí que no pudiese sustituir a Glock en Valencia, se vio sorprendida por el sistema anti-calado: “Cuando reducen la velocidad para parar o tomar una curva lenta, los pilotos sin experiencia levantan el acelerador y las revoluciones bajan. La centralita lo detecta y activa el acelerador al 50% con la primera marcha metida”, lo que respondería a las declaraciones de los testigos.
Sea como sea, el acelerón (todavía sin saber a ciencia cierta sus causas) ha sido uno de los problemas pero lo que todavía no alcanzo a comprender es qué hacía un camión del equipo con la plataforma elevadora desplegada junto a la pista, y viendo las imágenes os puedo asegurar que si la placa de metal hubiese estado un poco más abajo el resultado habría sido aún peor, ya que el casco ha soportado gran parte del impacto. Como ya os he comentado, Marussia está investigando lo ocurrido pero no sería extraño que la propia policía británica o la FIA se interesasen por la investigación e incluso hagan una paralela.
Cabe recordar que era la primera vez que Villota, de 32 años, se subía al monoplaza de Marussia, aunque ya había realizado un test con Lotus en el verano de 2011. Hija de Emilio de Villota, piloto español que participó en varias pruebas de F1 en los 80, ha competido en diversas categorías de monoplazas, como la Fórmula 3 española, las 24 Horas de Daytona, la Euroseries 3000 y la Superleague Fórmula. Sólo desearla una pronta recuperación y mis más sinceros ánimos y apoyo en este duro momento.


