1º Fernando Alonso (Ferrari) 25 puntos
2º Lewis Hamilton (McLaren) 18 puntos
3º Felipe Massa (Ferrari) 15 puntos
4º Michael Schumacher (Mercedes) 12 puntos
5º Robert Kubica (Renault) 10 puntos
6º Vitantonio Liuzzi (Force India) 8 puntos
7º Rubens Barrichello (Williams) 6 puntos
8º Kamui Kobayashi (Sauber) 4 puntos
9º Nick Heidfeld (Sauber) 2 puntos
10º Nico Hulkenberg (Williams) 1 punto
11º Jaime Alguersuari (Toro Rosso)
12º Jenson Button (McLaren)
13º Heikki Kovalainen (Lotus)
14º Bruno Senna (Hispania Racing)
15º Sakon Yamamoto (Hispania Racing)
16º Adrian Sutil (Force India) Abandono
17º Sebastian Vettel (Red Bull) Abandono
18º Vitaly Petrov (Renault) Abandono
19º Timo Glock (Virgin) Abandono
20º Sebastian Buemi (Toro Rosso) Abandono
21º Lucas di Grassi (Virgin) Abandono
22º Jarno Trulli (Lotus) Abandono
23º Mark Webber (Red Bull) Abandono
24º Nico Rosberg (Mercedes) Abandono
¡Menuda carambola del destino! ¿Quién iba a pensar que Webber abandonaría por un accidente y Vettel por la rotura del motor a estas alturas del campeonato? No es por nada, pero los de Red Bull deben de estar clavándose alfileres en las uñas de los pies después de apoyar su tan cacareada igualdad (que no lo era tanto), porque su actitud hacia el alemán es lo que les ha llevado a esta tesitura, y encima seguirán con lo mismo a pesar de que el australiano tiene muchas más posibilidades. Han perdido el liderato de pilotos y Mclaren se sitúa ahora a 27 puntos en constructores. ¿No sería increíble que al final perdiesen ambos títulos?
El más contento de todos Fernando Alonso, quinta victoria del año (el que más) y 26ª de su carrera deportiva, que corona una brutal remontada iniciada en Italia que se ve recompensada con el liderato de pilotos a falta de dos carreras, la siguiente dentro de dos semanas en Brasil. Cuando al finalizar la carrera han conectado su radio sólo se le escuchaba reírse mientras algunos miembros del equipo le felicitaban y su fisio ponía de nuevo ‘GRANDE’ en la pizarra. A pesar de que matemáticamente Button puede ser campeón, queda descartado al estar a 42 puntos de 50 posibles, así que los rivales son tres: Vettel a 25, Hamilton a 21 y Webber a 11, aunque Alonso podría proclamarse campeón si gana en Interlagos y Webber es quinto o peor.
El asturiano ha estado acompañado en el podio por Hamilton, que no se ha mostrado tan agresivo como en otras ocasiones, tal vez porque el coche no respondía bien en mojado al principio y porque los neumáticos intermedios estaban muy delicados al final (incluso Alonso ha recuperado la segunda posición cuando ha tenido una salida de pista, después de un lento pit stop de Ferrari); y por Massa, que no ha destacado pero ha estado ahí esperando un fallo de los que iban por delante. Me ha sorprendido bastante el brasileño porque este tipo de carreras no se le suelen dar muy bien y sólo le he visto hacer un trompo, con las ruedas ya gastadas.
El que parecía perfecto para esta situación era Button, que se había adjudicado las victorias de Australia y China en condiciones similares, pero esta vez la suerte no le ha acompañado y sólo ha podido ser 12º, con muchos problemas (su coche parecía un WRC con todo el barro por los bajos) y por detrás del propio Alguersuari, que después de una carrera fantástica se ha vuelto a quedar a las puertas de los puntos. Qué decepcionado estaba, aunque yo creo que debería estar contento porque ha vuelto a superar a su compañero Buemi, que ha abandonado después de un accidente con Glock.
Ha habido accidentes y salidas de pista realmente espectaculares, pero uno de los 24 pilotos ha estado involucrado en la mitad de ellos y se ha convertido en un peligro al volante, me refiero a Sutil, que finalmente ha abandonado después de un toque con Kobayashi al intentar adelantarle. Daba la sensación de que quería hacer tan buen papel sobre mojado, en principio su especialidad, que al final ha dejado en excelente lugar a su compañero Liuzzi (6º).
Esta especie de cara y cruz se ha visto en otros dos equipos: en Renault, con Petrov abandonando tras un fortísimo accidente y Kubica 5º logrando unos buenos puntos para constructores; y en Mercedes, con Rosberg fuera al llevarse por delante a Webber sin poder evitarlo (después de adelantar a Hamilton) y Schumacher cuarto igualando su mejor resultado del año (España y Turquía). La jugada les ha salido muy bien a los Williams (Barrichello 7º y Hulkenberg 10º), a Sauber (Kobayashi 8º y Heidfeld 9º) y a Hispania, cuyos coches han visto la bandera a cuadros.
Lo más divertido del día han sido las conversaciones de radio entre los pilotos y sus ingenieros, que eran diferentes en función de sus necesidades. En la primera toma de contacto con la pista Vettel, Alonso y Webber decían que no había visibilidad y que eran unas condiciones horribles, mientras que Hamilton no entendía por qué la salida se había hecho tras el safety car; y a pocas vueltas del final Vettel se quejaba de poca visibilidad (ya se estaba haciendo de noche) mientras que Hamilton decía que estaba bien. Por cierto, Webber era de los que no quería correr desde el principio.
Y para terminar, mostrar mi indignación por el despropósito total que ha supuesto la primera hora y cuarenta y cinco minutos (de 3 horas y 20 minutos totales), en la que se ha visto la completa ineptitud de la FIA al quedar meridianamente claro que la pista no era apta para acoger una carrera ya que con las prisas se les han debido de olvidar los sistemas de drenaje. Primero retraso de diez minutos en la salida y cuatro vueltas detrás del safety car para luego sacar una bandera roja por la poca visibilidad.
Como puntilla deciden esperar más de media hora porque las previsiones dicen que va a parar de llover y mientras aprovechan para achicar el agua: con escobas para los pianos y con máquinas especiales para la pista. Los coches vuelven a seguir al safety car otras trece vueltas a lo tonto y, por fin, empieza la carrera, obligándoles finalmente a cumplir las 55 vueltas reglamentarias. Realmente bochornoso.

