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Jesús Llona Larrauri, el sabio de la nutrición

2013 marzo 18

«Recibí la noticia un domingo por la tarde, cuando paseaba por la calle junto a mi esposa Garbiñe. Me llamó por teléfono el presidente de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao, Juan Goiria, y me hizo llorar. Lloré como un niño, porque en ese momento me acordé del desaparecido Isaac Fernández, gran médico y una persona de excepcionales cualidades humanas, que dirigió esta misma institución. A mí me tocó entonces ser su vicepresidente. Este reconocimiento es también para él».

Quien así habla es un histórico en la promoción de hábitos alimentarios saludables, el especialista Jesús Llona Larrauri, experto en alimentación, nutrición, sanidad y bromatología, además de veterano colaborador de este periódico, quien recibió el pasado viernes el reconocimiento de sus compañeros de profesión y de la sociedad vizcaína. Un buen número de médicos y profesionales sanitarios encabezados por el consejero de Salud, Jon Darpón, le rindieron homenaje en Bilbao, al serle concedido el premio Dr. José Carrasco-Don Máximo Aguirre, que anualmente entregan de manera conjunta la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao y la Sociedad Bilbaína. En el mismo acto, la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad del País Vasco-Euskal-Herriko Unibertsitatea fue distinguida con el mismo galardón.
Dilatada trayectoria

La ceremonia estuvo encabezada por los presidentes de las dos organizaciones convocantes -Juan Goiria y Germán Barbier, respectivamente- y contó con la presencia del decano de la Facultad de Medicina, Agustín Martínez Ibargüen; el presidente del consejo de Administración de EL CORREO, Santiago de Ybarra; el concejal de Salud y Consumo del Ayuntamiento de Bilbao, Mariano Gómez; y el vicerrector del campus de Bizkaia, Carmelo Garitaonandia, entre otras personalidades. También acudieron el presidente del Igualatorio Médico Quirúrgico, Pedro Ensunza; el neumólogo Valentín Atxotegi, el neurólogo Juan José Zarranz y el especialista en Medicina Interna Ricardo Franco, además de representantes de los farmacéuticos de Bizkaia, entre otros invitados.

Llona Larrauri ocupó durante años la jefatura de los Servicios Veterinarios del Ayuntamiento de Bilbao, dirigió el Laboratorio Municipal y ocupó la Gerencia del Matadero comarcal. «Recuerdo el tiempo de la crisis del aceite de colza desnaturalizado, una época muy difícil y en la que nos empleamos a fondo». Su carrera está marcada, sin embargo, por su personal empeño en difundir hábitos nutricionales saludables, destacando la puesta en marcha de la Fundación Llona-Badiola, ligada a la Escuela de Hostelería de Artxanda, por donde pasan entre 1.500 y 2.000 niños cada año.

UNA VIDA POR LA SALUD

Jesús Llona Larrauri, 81 años, veterinario de formación, lleva más de medio siglo dedicado a fomentar una dieta saludable.

La lista de reconocimientos es larga. Incluye el Premio Nacional y de Euskadi de Gastronomía y el “Gourmand Books” por el libro “Cocina Vasca de Bizkaia”, firmado con Garbiñe Badiola (su mujer).

Su consejo más sano: «Coma cinco veces al día y haga ejercicio. Desayuno, aperitivo, comida, merienda y cena. Si es usted enfermo de cáncer, hága una sexta toma. Bébase un vaso de leche con calcio antes de ir a la cama».

NOTA: Información publicado en la edición del periódico EL CORREO, del sábado 16 de marzo de 2013.

La salud mental de los trabajadores en tiempos de crisis, en Encuentros con la Salud de EL CORREO

2013 marzo 12

 

¿De qué manera está afectando la crisis económica a la salud de los trabajadores? ¿De qué enferman? ¿Hay más bajas que hace unos años o tienen los empleados en activo tanto miedo a perder el trabajo que acuden a sus puestos aunque sea con una fiebre de 38 grados?

Las respuestas a éstas  y otras preguntas las tienen el jefe de la Inspección de Trabajo de la Seguridad Social de Bizkaia, Manuel Velázquez, y el médico Iñaki Olaizola, jefe de Salud Laboral de OSALAN de Bizkaia, que participarán hoy miércoles en el programa Encuentros con la Salud de ELCORREO, en una sesión abierta al público, titulada ‘La salud mental de los trabajadores en tiempos de crisis’. El acto se celebrará a partir de las siete de la tarde en el salón de actos de la Biblioteca Municipal de Bidebarrieta, en Bilbao.

Encuentros con la Salud de EL CORREO es un programa para la prevención, formación y divulgación de la salud, que cuenta con la asesoría científica de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao y la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad del País Vasco. Colabora con la iniciativa la agencia de comunicación Docor, especializada en salud. Los alumnos de la UPV que acudan a la sesión serán premiados, como siempre, con créditos de libre elección.

Puedes obtener más información sobre la convocatoria en las páginas del periódico de hoy miércoles 13 de marzo de 2013 y pinchando aquí.

El Día de los Enamorados es una patochada

2013 febrero 14

De todos los ‘días de’ que cuelgan en el calendario, y ya los hay para dar y tomar, hay uno, de verdad que sólo uno, que me repatea el vientre; y es el de hoy. No soporto el Día de los Enamorados. Me encanta que podamos dedicar un día a la madre y al padre, y al santo de uno y al día del comienzo de la temporada de las rebajas, pero… ¿a los enamorados? ¿Por qué? ¿No sería, en todo caso, mejor un día dedicado al amor?

El enamoramiento no es más que un proceso químico, que viene a durar entre uno y dos años, como máximo, y que permite a las personas emparejarse y garantizar el mantenimiento de la especie humana. Enamorarse es una maravillosa experiencia que nadie debería morirse sin haberla probado al menos una vez, pero lo importante en la vida es el amor, que perdura y, sin duda, requiere un mayor esfuerzo y compromiso. La sociedad actual va tan rápido, todo es tan efímero en ella, que pretende hacernos creer que amar y enamorarse es lo mismo y que en todo caso lo auténtico es el enamoramiento. Porque, ¿dónde está el día del amor? El mero planteamiento estoy seguro de que a más de uno puede resultarle ridículo, patético.

A mí lo patético y lo ridículo me parece festejar el día de los enamorados, cuando lo que nos distingue como seres humanos no es sólo nuestra capacidad de razonar, sino por encima de todo, nuestra capacidad de amar. Por eso me ha llamado poderosamente la atención una información que contamos hoy en nuestro periódico, EL CORREO. Una de cada diez personas pierde la capacidad de amar.

No ya por hastío, falta de abono sentimental o por el insportable peso de la rutina, que pueden resultar devastadores; sino porque de pronto, un día, el cuerpo no responde a estímulos afectivos. Los mecanismos cerebrales del amor dejan de funcionar, lo mismo que falla la visión, el oído, los riñones o el corazón. Simplemente, no dan para más. Los neurólogos lo llaman alexitimia y es un trastorno que afecta, según se estima, a nada menos que el 10% de la población mundial. No es que no quieran amar, es que no pueden.

Ni siquiera sufren por ello. La alexitimia, según la Sociedad Española de Neurología, puede ser heredada y desatarse en la infancia o aparecer a causa de una enfermedad como el párkinson o la esclerosis múltiple. Es el fin de la toma de decisiones y de las relaciones sociales. El auténtico drama. Dejar de amar. Enamorarse es algo circunstancial. Amar es la experiencia total y, a diferencia del enamoramiento, su grandeza, como decía el psicólogo Erich Fromm, reside en que es un acto de voluntad. Olvídense del día de los enamorados y festejen el amor antes de que la alexitimia nos los impida.

Los riesgos de participar en un ensayo clínico

2013 febrero 10

«El problema de los ensayos clínicos es que los pacientes no se informan bien. Los formularios de consentimiento informado, la documentación que el voluntario firma para autorizar su participación en un experimento, suelen darse por escrito y, por lo general, resultan demasiado largos. La gente ni lo mira, ni pregunta, porque confía en su médico. Prefiere entender, además, que se va a beneficiar de una nueva terapia. Pero se equivoca, lo que va a hacer es colaborar con un estudio».

La especialista Isabel López-Abadía Rodrigo, que es quien así habla, participará esta semana en el programa Encuentros con la Salud de ELCORREO, en una sesión abierta al público, titulada ‘Investigar en humanos, ¿es ético?’, que servirá asimismo para abrir la Semana de Humanidades de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao. El acto se celebrará el lunes 11 de febrero a las siete de la tarde en el salón de actos del Colegio de Abogados de Bizkaia, situado en el número 3 de Rampas de Uribitarte, en Bilbao.

Isabel López-Abadía Rodrigo es profesora titular de Medicina Legal y Forense en la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad del País Vasco-Euskal Herriko Unibertsitatea.

Encuentros con la Salud de EL CORREO es un programa para la prevención, formación y divulgación de la salud, que cuenta con la asesoría científica de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao y la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad del País Vasco. Colabora con la iniciativa la agencia de comunicación Docor, especializada en salud. Como viene siendo costumbre, los alumnos de la UPV que acudan a la sesión serán premiados con créditos de libre elección.

Mañana lunes podrá obtenerse más información sobre la convocatoria en las páginas del periódico.

Me encanta la nueva imagen de Esther Cañadas

2013 enero 16

Guapísima. Así es como veo a la nueva Esther Cañadas. La albaceteña acudió ayer a unos juzgados de Barcelona para prestar declaración en un proceso abierto contra su exmarido; y la noticia del día fueron las nuevas curvas que luce la exmodelo. La reina de las pasarelas de los años noventa, o al menos una de ellas, ha ganado peso, no sé si tanto como para decir que está irreconocible, pero sí el suficiente como para que su nueva figura se convierta en una de las noticias más leídas del día en Internet. En nuestra web, elcorreo.com, a primera hora, era lo más buscado por los internautas, por encima del temporal de lluvia en Euskadi, y el último fichaje del Athletic, el portero del Laudio Hodei Oleaga. Y me encanta.

Me encanta comprobar como una de nuestras musas de la belleza puede estar mucho más guapa rellenando con un poco de grasa natural los espacios entre el hueso y la piel que le vaciaron las pasarelas. Estas navidades, mi hija, de seis años, encontró en sus zapatitos un disfraz de princesa de talla 8 (A las princesas les gusta ser ellas mismas). El Olentzero debió pensar que dejándole una medida más evitaría que le quedara pequeño, pero se equivocó. Tuvimos que ir a cambiarlo (en su nombre) y pedir una 10. Está alta, sí, pero no es un problema de altura, sino de que las empresas de la moda siguen sin dar la talla.

Siguen pensando, al parecer, en fabricar niñas escuálidas, por no decir anoréxicas, que les permitan tener dónde elegir modelos cuando los maniquíes que tienen ahora se rompan y, como a Esther Cañadas, les dé por ganar peso. Más de 300.000 personas, la mayoría de ellas mujeres, sufren en España anorexia y bulimia, dos trastornos cuya incidencia se ha multiplicado por diez desde 1980, según explicaron el especialista en Medicina Interna Ricardo Franco y la psicóloga Pilar Puertas en una reciente sesión de Encuentros con la Salud de EL CORREO. Resulta cuando menos curioso que suceda todo esto en un país donde, al mismo tiempo, la obesidad infantil llega al 19,1% de los niños y el 26,1% se ve aquejado de sobrepeso. Son datos oficiales, los más recientes sobre la cuestión, que difundió hace sólo unos días la ministra de Sanidad, Ana Mato.

Como en los foros de Internet cualquiera puede decir lo que le de la gana, oculto bajo la seguridad cobarde que da el anonimato, los usuarios se han dividido entre los que creen que a Esther Cañadas se le ha pasado el arroz y los que pensamos (y lo decimos mostrando nuestra verdadera identidad) que está guapísima, que es ahora cuando realmente comienza su momento. Lo digo no por hacer campaña contra los trastornos alimentarios, sino porque realmente lo pienso así. Ahora, bien, aprovecho las circunstancias y digo lo que estoy diciendo. A comer, como a todo, también se aprende. Y se enseña.

 

 

El albornoz de Elton John después de dar a luz

2013 enero 11
por Fermín Apezteguia

 

Elton John y su marido, David Furnish, han vuelto a ser padres de un bebé precioso. Como todos, claro, salvo que se demuestre lo contrario. Y con motivo de su segunda paternidad, las agencias de noticias han distribuido una bonita fotografía del día en que llegó a la casa de los Dwight el primero de los dos hijos de la pareja, con los dos padres -y esto es lo que verdaderamente me llama la atención- en bata y albornoz. ¡Como si hubieran dado a luz!

No hay foto de la segunda criatura, no se sabe de ella ni siquiera su sexo. Lo único que se conoce es que el pequeño es hijo del mismo vientre de alquiler que su hermano. De ahí que se recurra a una imagen de archivo… pero ¡en bata y albornoz! Sonoría a chiste si no fuera por que es del todo ridículo.

El parto es un momento salvaje. Mi mujer dice que no ha sentido en la vida nada que le contectara tanto con su lado más animal -el que todos llevamos dentro- como cuando dio a luz a nuestros dos hijos. Los  empujones, el esfuerzo, el bebé deslizándose por el canal del parto, la rotura del cordón umbilical, tu sangre mezclada a la de tu hijo… La vida. Si estamos acostumbrados a ver imágenes de mujeres que acaban de ser madres en bata es, en parte, por este motivo. La felicidad del nacimiento cuentan la mayoría de mujeres que compensa el dolor del parto, pero no evita las múltiples molestias físicas que le acompañan. La tripa flácida, la cadera más ancha, quizás una episiotomía, la musculatura el suelo pélvico caída…

Y yo me pregunto: ¿Pero cómo se presentan estos dos ‘chocholos’ en bata y albornoz para presentar a sus hijos? ¿Ha coincidido el nacimiento de los bebés con el día de libranza de sus asesores? ¿Quizás no querían en realidad que hablásemos de su paternidad?

En fin, me encanta Elton John. Admiro enormemente su música y también su lucha histórica a favor de los derechos humanos y, en concreto, por los de los homosexuales y los de los pacientes con vih/sida. Pero esto de mostrarse en bata, amigo Elton, no. ¡Por favor, no vuelvas a hacerlo!…Aunque sólo sea por tus hijos.

Intentaré borrar esta imagen de mi memoria. Haré como que no lo he visto. La próxima vez que escuche ‘Your song’, ‘Candle in the wind’ o ‘I guess that’s why they call it the blues‘ no quiero que ningún albornoz se interponga en medio del disfrute que supone deleitarse con la música que a uno le gusta.

Por cierto, Elton, David, ¡Felicidades!

Las nefastas consecuencias de dormir mal

2012 diciembre 17

 

Muchísima gente duerme mal y muchísima gente se queja de ello, pero muy pocos intentan remediar la situación. “Somos una sociedad que no duerme lo que debe y que, obligatoriamente, luego lo paga. La mayoría de los pacientes llega a la consulta y quiere somníferos para afrontar un problema que en muchos casos podría resolverse sólo con acostarse antes”, afirma el neurólogo Juan José Zarranz, que intervendrá mañana miércoles 18 de diciembre en el foro Encuentros con la Salud de EL CORREO, en una sesión abierta al público titulada “Un sueño saludable”.  El acto, como es costumbre, se celebrará a las siete de la tarde en el salón de actos de la Biblioteca Municipal de Bidebarrieta, en Bilbao.

Juan José Zarranz es jefe del servicio de Neurología en el hospital universitario de Cruces, catedrático de la especialidad en la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad del País Vasco-Euskal Herriko Unibertsitatea y ex presidente de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao. En su intervención, el experto abordará las consecuencias sociales y personales que implica dormir menos de la cuenta.

Encuentros con la Salud de EL CORREO es un programa para la prevención, formación y divulgación de la salud, que cuenta con la asesoría científica de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao y la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad del País Vasco. Colabora con la iniciativa la agencia de comunicación Docor, especializada en salud.

Si desea más información, obténgala pinchando aquí y en las páginas del periódico EL CORREO.

 

 

 

‘Lo imposible’, una gran película… de medicina

2012 diciembre 2

 

 

«Cada golpe que nos da la vida es una oportunidad, que no deberíamos desaprovechar. Dicen que soy muy fuerte, pero todos lo somos. Mi fortaleza es la del ser humano». María Belón resume así el modo en que se enfrentaron ella y su familia al maremoto que asoló Tailandia el 26 de diciembre de 2004 y que ha inspirado la película más taquillera de la historia del cine español. ‘Lo imposible’, firmada por Juan Antonio Bayona, no es sólo un filme de desastres. Es también un relato sobre la familia y sobre la enorme capacidad del ser humano para superar la adversidad. Las referencias a la salud y al mundo de la medicina que pueden encontrarse en ella son múltiples. Estas son algunas de ellas. Si no la ha visto, no se preocupe. Puede leerlas sin temor a que le vayamos a destrozar el disfrute de la película.

1.- El miedo a volar. La aerofobia es uno de esos miedos irracionales, que se da sobre todo por el temor a sufrir un accidente o por tener que permanecer cerrado en la aeronave. Está comprobado científicamente que los aviones son el medio de transporte más seguro que se puede utilizar en la actualidad. Su nivel de seguridad es incluso mayor que el de los hospitales. Aparece en una de las primeras escenas.

2.- La capacidad de supervivencia del ser humano, que es mucho mayor de lo que uno mismo puede imaginarse. La historia que se relata en ‘Lo imposible’ es un ejemplo de ello, pero los periódicos están repletos de ellas. ¿Se acuerdan del equipo de rugby uruguayo que se perdió en los Andes en 1972? Los psicólogos dicen que la capacidad de supervivencia depende en buena medida del deseo de sobrevivir y de la capacidad para reconocer el miedo. El miedo controlado es la mejor herramienta que puede disponerse para poner en marcha un eficiente mecanismo de defensa ante la adversidad.

3.- El hospital de campaña. Una de las acciones más complejas de poner en marcha, por diseñada y prevista que esté en los protocolos de emergencias, es el hospital de campaña. De golpe y porrazo, las urgencias se multiplican, hay que evaluar muy bien a los heridos para establecer prioridades, responder a las necesidades de los más graves, dar respuesta a las muchas preguntas que se plantean los niños, atender crisis de tipo psicológico y emocional… «¿Dónde está mi hijo, saben algo de mi mujer?». La OMS reconoce que, por desgracia, la experiencia ha demostrado que muchas veces no cumplen con las expectativas, pero son absolutamente necesarios. En el atentado contra los trenes de Madrid del 11-M resultaron determinantes.

4.- La anestesia. Por mucho que se le tema, y esto es algo que se ve bien en la película de Juan Antonio Bayona, la sedación es una medicación segura, útil y necesaria para el bloqueo del dolor y la práctica de cirugías mayores. Hay pacientes que, efectivamente, pueden tener sueños durante la anestesia, incluso eróticos, en función del tipo de sedante utilizado.


5.- La madurez que se puede ganar en una situación límite. La vida, en ocasiones, pone al ser humano al límite de su capacidad existencial y le obliga a tomar decisiones, que marcarán el resto de sus días. La persona, en ese caso, puede adoptar una actitud insana de escapismo o, según relata la psicóloga Elena González Álvarez, de aceptación, que es la que le servirá para crecer, madurar y enriquecerse. Lucas, el adolescente del filme, opta por esta segunda opción al encontrar en la muerte el sentido de la vida.

6.- El egoísmo. Los momentos desesperados favorecen reacciones completamente antagónicas, incluso inesperadas para sus propios protagonistas. Tras el desastre, una de las víctimas niega su teléfono móvil a otra con el argumento de que luego no le quedará batería para volver a contactar con su familia. Dicen los psicólogos que la necesidad de supervivencia nos hace egoistas desde niños, cuando se descubre que la presencia de los padres es fundamental para que podamos seguir adelante. La madurez matiza este sentimiento, que perdura de por vida.

7.- La solidaridad. El reverso del comentario anterior puede contemplarse en varias escenas y una de ellas, de la que no aportaré detalles, tiene que ver también con un teléfono. Las situaciones de crisis favorecen la aparición de sentimientos de solidaridad y generosidad colectiva. En ellos, podría enmarcarse la decisión de un matrimonio de Bilbao de poner su segunda residencia a disposición de una familia castigada por la crisis de manera completamente desinteresada. El apoyo mutuo en situaciones desesperadas es también una forma humana y natural de trabajar la supervivencia.

8.- La superación personal. María Belón, la madre real de la familia que inspiró ‘Lo imposible’ dice que con la tragedia del tsunami descubrió en su hijo mayor a un auténtico héroe. Aquellas navidades, Lucas cogió un avión siendo un adolescente y un golpe de mar lo convirtió en un adulto. «En medio de las aguas… tenía frente a mi al chaval más valiente que puedas imaginar; porque hay que ser muy valiente para decir ‘Tengo miedo’».

9.- El espíritu médico. Las facultades de medicina forman a los médicos para curar, a pesar de que la mayoría de los problemas de salud a los que se enfrentarán son procesos incurables. En los profesionales de la salud, médicos y enfermería, prima en cualquier caso, el deseo de ayudar al herido. «Si puedes curar, cura; si no puedes curar, alivia y si no puedes aliviar, consuela», tienen como máxima los que atienden a enfermos terminales. «En este hospital están desbordados», dice a su hijo la protagonista, médico en excedencia. «Mira a ver si puedes echar una mano».


10.- El estrés postraumático. No se habla de él, ni se menciona, pero se ve con total claridad en la última secuencia. El estrés postraumático ocurre a cualquier edad y es normal que se sienta después de vivir una situación tan extrema como un desastre natural, un atentado, una violación o una guerra. Un sonido, una imagen, una situación provocan que la víctima reviva su misma desgracia y, aunque sea por unos instantes, se sienta de nuevo amenazada. “Cuanto más fuertes hagamos a los hijos -afirma María Belón- mejor capearán los tsunamis”.

El sida y las modelos del calendario Pirelli

2012 noviembre 28

De todos los motivos para la solidaridad con los pacientes de VIH-sida, que son muchos, hay uno que vengo oyendo últimamente y que, la verdad, a mí me genera cierto malestar. Es sobre el coste de la terapia antirretroviral. Como ciudadano, me dice bien poco que la medicación necesaria para la atención de una persona, independientemente de la enfermedad que tenga, cueste más o menos. Si las instituciones que nos representan y los gobiernos que elegimos democráticamente deciden, basándose en criterios científicos, epidemiológicos y sociales, que la Sanidad pública puede y debe cubrir el tratamiento contra una enfermedad, lo demás carece de importancia.

 

Hace sólo unos días, un alto cargo del Gobierno vasco aludía en una rueda de prensa al alto coste de la terapia. En total, diez mil euros al año por paciente sólo en medicamentos, según los datos facilitados. Esta mañana, me ha llegado a través del correo electrónico una información sobre una campaña solidaria, a favor de la Coordinadora Estatal de ONG que trabajan en la lucha contra el sida, Cesida, en la que se plantea la siguiente pregunta: “¿Sabías que una terapia combinada de fármacos y antivirales le cuesta a cada enfermo entre 600 y 800 euros al mes?” Pues no. La respuesta es que no lo sabía. Lo que yo tenía entendido es que esos 600 ó 800 euros al mes no los paga cada paciente, sino por fortuna y de momento la Administración pública, que financiamos entre todos, vía impuestos. No hace falta ser de ciencias para darse cuenta que esos 600 ó 800 euros al mes son los 10.000 anuales que Sanidad calcula que sale la medicación  por paciente y año. Es la misma cifra o parecida. Pero, ¿por qué hay que hablar tanto de lo que cuesta la terapia antirretroviral?

¿Sabe alguien cuanto cuesta el tratamiento contra el cáncer de las personas que fuman y no fuman? ¿Cuánto tienen que reservar las arcas públicas para la terapia contra la diabetes de los pacientes que cuidan su alimentación y la de  los que no la cuidan? ¿De qué manera podemos ahorrar para hacer frente a la peor epidemia del siglo XX y XXI que es la obesidad? Si seguimos por esta senda, las preguntas pueden acabar en lo grotesco.  ¿A cuánto sale un jubilado con demencia senil? Mejor no recorrerla.

No es necesario que tenga que recordarse cuánto cuesta el tratamiento contra el sida cada vez que se habla de la enfermedad, como no se hace cuando se habla de otras patologías. No es necesario que para hacer una campaña de concienciación nos hagan creer que las medicinas tiene que pagárselas cada paciente, porque es falso. No es necesario recurrir a lo que carece de todo sentido cuando de lo que se trata es de hablar de solidaridad.

Nada tiene que ver Cesida con la nota de prensa a la que me refiero. Esta, desde luego, no es una crítica para la organización, que hace una labor magnífica por la prevención y la lucha por los derechos de los infectados.

Si alguien quiere solidarizarse con los pacientes que viven con el virus de la inmunodeficiencia humana, puede hacerlo comprando las pulseras que más de 500 peluqueros españoles ponen a la venta estos días para recordarnos el alcance y las consecuencias de la infección. El comunicado en el que he leído lo que cuesta “a cada enfermo” la terapia antirretroviral tenía que ver con esta iniciativa, que por cierto está muy bien. Como cada acción que sirva para recordarnos el impacto humano de toda patología, más aún si es, como ésta, causa de frecuente rechazo.

Hay muchas formas de expresar la solidaridad. La principal, probablemente, consiste en eliminar de nuestra mente palabras como discriminación y sustituirlas por otras de dimensiones más humanas.

Se me ocurren algunas, pero hay muchísimas más. Comprensión, adhesión, defensa, respaldo, amparo, protección, aliento, voluntad, intención, deseo, compromiso… Persona.

P. D: Por cierto, gracias por llegar hasta aquí y discúlpenme por la trampa del calendario Pirelli.

Nos sobra la mitad de la sal

2012 noviembre 22

Los españoles consumimos el doble de la sal necesaria para la vida. La Organización Mundial de la Salud estima que la cantidad de cloruro sódico suficiente para que el organismo funcione de manera correcta se sitúa en cinco gramos al día, pero en España, en línea con lo que sucede en el conjunto de Europa, el consumo medio se sitúa en casi diez gramos diarios (9,7). ¿Es posible tomar todo menos salado y seguir disfrutando de la comida?

Los profesionales de la salud, nutricionistas y dietistas, están convencidos de que sí, que se puede; y las empresas de la alimentación también comparten ese criterio. Es necesario, pero no será fácil.
«Necesitamos la sal para vivir. La fluidez de nuestra sangre depende de la proporción adecuada de este elemento en nuestro torrente sanguíneo. El reto, desde el punto de vista de la salud, es que los productos contienen ya el 80% de la que ingerimos, antes incluso de que los sazonemos», explica la dietista María José Ibáñez, que participó ayer en un acto en Bilbao a favor de una alimentación menos salada, promovido por Eroski. El desafío, desde el punto de vista sanitario, consiste en ver cómo se puede reducir la ingesta de un condimiento básico en la dieta hasta niveles que están por debajo de la cantidad de este mineral presente en los propios alimentos.

Dicho en cifras: es mejor no consumir más de cinco gramos diarios de sal y nos tomamos casi diez, pero si dejásemos de echarla a la comida, no resolveríamos demasiado. Aún nos tomaríamos ocho gramos. ¿Cómo se resuelve la ecuación?

«Hay que cambiar de hábitos alimentarios». Los especialistas aconsejan evitar los productos precocinados y comprar preferentemente género fresco, que contiene bastante menos sal por ser ésta una sustancia que se utiliza como conservante. Otra opción complementaria consiste en consumir comestibles bajos en sal. Lo ideal sería poner en la mesa pan sin sal, aunque lo cierto es que la industria panadera, como consecuencia de un compromiso con las autoridades sanitarias, lleva unos años reduciendo paulatinamente el contenido sálico de sus barras y su bollería.

El mercado también ofrece jamón y queso ‘light’, aunque los consumidores pueden, asimismo, utilizar trucos para sazonar menos sus platos, como cocinar al vapor o al papillote y concentrar mejor así el sabor de los alimentos. Otra solución consiste en usar condimentos alternativos, como vinagre, pimienta, romero o tomillo. «Es cuestión de acostumbrarse», afirma Ibáñez.

La idea es reducir su consumo sin eliminarla de la dieta. La sal es tan necesaria para la vida que la savia de las plantas y el suero sanguíneo de los animales contienen un mineral muy semejante a la sal marina. En el caso de la sangre humana, un 1% de sus componentes es cloruro sódico, un mineral básico para el equilibrio celular.

El problema es que la sal está considerada como el principal causante de la hipertensión, enfermedad que afecta a unos 10 millones de españoles y es una de las principales causas de patología cardiovascular. «En navidades no pasará nada por comermos una chuleta con su grasa y su sal, pero eso es algo que no puede hacerse con asiduidad», resume la especialista.

Nota: publicado originalmente en la edición del diario ‘El Correo’ del día 21 de noviembre de 2012  (21-11-12)

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