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Las clínicas privadas abren su negocio al turismo sanitario

2013 marzo 27

El secreto para la superación de toda crisis dicen que está en saber convertir la adversidad en una nueva oportunidad. La Federación Nacional de Clínicas Privadas (FNCP), de la que forman parte unos 300 centros de muy distintas especialidades, ha descubierto ya la suya. La organización está poniendo en marcha una red de turismo sanitario, en la que participan dos centros donostiarras, que ofertará a los pacientes extranjeros la posibilidad de combinar la calidad asistencial de sus servicios sanitarios con unas vacaciones de placer.

Lo que para la Sanidad pública ha venido siendo, según sus dirigentes, «una auténtica sangría» -el hecho de que muchos extranjeros, fundamentalmente pensionistas europeos, viajaran sobre todo al Mediterráneo y las islas Canarias para lograr una ventajosa combinación de turismo y salud a cuenta del erario público español- la Sanidad privada quiere convertirlo en una nueva fuente de negocio. La iniciativa cuenta ya con la participación de más de 35 centros, entre los que figuran dos con sello vasco, la fundación Onkologikoa, especializada en el tratamiento del cáncer, y la clínica del Pilar de San Sebastián, con múltiples especialidades. La red también incluye a la Clínica Universidad de Navarra, en representación del territorio vecino.

«Estamos capacitados para ofertar un buen servicio en términos de calidad sanitaria y disponemos de recursos con un atractivo turístico reconocido mundialmente. Aprovechémoslos», resume Joseba Bidaurreta, director gerente de la clínica San Juan de Dios de Santurtzi, perteneciente a la federación. Las oportunidades para España en este sector son «muy extensas», según detalló a EL CORREO un portavoz de la federación. «Nuestros profesionales -explicó – destacan además en las áreas más demandadas por los turistas, que son la cirugía estética, la ocular, los trasplantes y las terapias relacionadas con la fertilidad humana».

Enfermedad repentina

Uno de los “padres” de la iniciativa es el empresario y neurocirujano guipuzcoano Jesús Gómez Montoya, representante en Euskadi de la FNCP. El fenómeno conocido como turismo sanitario engloba, según detalla, tres realidades diferentes. La situación más común es la atención a viajeros que durante su estancia sufren un accidente o padecen una enfermedad repentina. Los servicios sanitarios españoles también tratan a pacientes europeos, fundamentalmente nórdicos, que sus países envían para aliviar sus listas de espera, previo convenio con los centros y las instituciones pertinentes. «Estos, en cambio, apenas salen de la habitación», detalla.

Sus mayores clientes se encuentran en los enfermos enviados por aseguradoras internacionales que saben que pueden ofertar a sus abonados el mismo servicio y unas vacaciones, por bastante menos dinero de lo que se paga por la terapia en sus propios países. «Hay cirugías que salen a 300.00 euros en EE UU, 30.000 en España y 3.000 en India», dice Gómez Montoya. «El abuso de quienes se pasaban 6 meses aquí para operarse a costa de la Sanidad española no beneficiaba a nadie. Ni al sistema público que lo sufragaba ni al privado, que ha perdido negocio», resume el experto.

Nota: publicado en EL CORREO el 9 de enero de 2013

elcorreo.com

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