Han pasado ya cuatro días desde el momento más inquietante del curso cinematográfico -aquel en el que Jack Nicholson va a leer el Oscar a la mejor película y, en vez de decir ‘Brokeback Mountain’, que era lo que se esperaba, va y suelta: ‘Crash’-. Ahora, olvidado el estupor y enfriado nuestro ánimo, es el momento de decir algo,

