Ir al contenido

Otis Redding – Sitting on the dock of the bay

2012 mayo 23
por Anje Ribera

Su mayor éxito llegó después de su muerte. No pudo degustarlo. ‘Sitting on the dock of the bay’ salió al mercado en 1968, sólo un mes después de que Otis Redding perdiera la vida en un accidente aéreo cuando sólo contaba con veintiséis años

La génesis de ‘Sitting on the dock of the bay’ tiene una ubicación concreta, Waldo Pier, en la playa californiana de Sausalito. Allí, durante una gira con los Bar-Keys que realizó agosto de 1967, le llegó la inspiración. La ayuda del productor y guitarrista Steve Cropper posibilitó el nacimiento de uno de los mayores clásicos de la música soul, precisamente una canción que poco tiene que ver con sus temas anteriores.

Sentado al sol de la mañana
Estaré sentado cuando llegue la tarde
Mirando girar los barcos
Y mirándolos alejarse de nuevo

Sentado en el muelle de la bahía
Mirando bajar la marea
Simplemente estoy sentado en el muelle de la bahía
Desperdiciando el tiempo

Dejé mi hogar en Georgia
Encabezado por la bahía Frisco
Porque no tenía nada por lo que vivir
Y parece que nada va a venir a mi camino

Pues simplemente estoy…

Parece que nada va a cambiar
Todo aún continúa lo mismo
No puedo hacer lo que la gente me dice que haga
Pues creo que seguiré de la misma forma

Aquí sentado, descansando mis huesos
Y esta soledad no me dejará solo
He vagado dos mil millas
Solo para hacer de este muelle mi hogar

Ahora simplemente estoy…

Sencillamente genial, este tema precioso y escalofriante obtuvo un éxito póstumo tan mayúsculo como inmediato. ‘Sitting on the dock of the bay’ fue el primer número uno de Redding y su testamento. El paso del tiempo la ha convertido en un clásico versionado por cantantes como Percy Sledge, Willie Nelson, Michael Bolton o Pearl Jam.

Otis Redding, natural de Georgia, fue apodado con justicia como el Rey del Soul. Su sentimental voz es sinónimo de una mezcla perfecta entre la música afroamericana, el góspel y el rhythm and blues para producir un funky secular. Los problemas económicos de su familia imposibilitaron una educación tradicional, pero le abrieron pronto las puertas de la música mediante su participación en la banda Upsetters, con quienes pudo ganar sus primeros dólares.

Habitual en los concursos de talentos de aquella época, se hizo con fama en la región hasta el punto de que al final era considerado un profesional y le prohibieron tomar parte en este tipo de certámenes.

Luego se trasladó a Macon, cuna de Little Richard, y recibió la influencia del genio del rock and roll. Las primeras grabaciones de Redding le imitan.

Su primer éxito llegó de rebote. En 1960 acudió a una de las sesiones de grabación de Johnny Jenkins para el sello Stax. Sobraron unos minutos y Jim Stewart, propietario de la discográfica, permitió a Redding que registrara dos temas. Uno de ellos fue ‘These arms of mine’, su primer éxito.

En solitario o con el habitual dúo que integraba con Carla Thomas, su voz podía pasar de ser aterciopelada a ser rasgada, rota y rompedora, lo que le permitía interpretar desde las baladas más tiernas a canciones rock. Pero sin olvidar nunca el estilo del sur, caracterizado por una alta utilización de instrumentos de viento y una interpretación vocal muy intima.

De forma paralela a la música también trabajó en el campo de la lucha por los derechos civiles de la población negra, lo que en cierto modo le cerró el mercado de los anglosajones estadounidenses. Su personalidad excepcional y su generosidad lograron también superar esas barreras.

elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.