Como una roca. Y no como esas casas de los cerditos que montan en EE UU. Total, si se te va a volar cada dos por tres… para qué gastarte dinero en ella. Deberían anclarlas a tierra con Harleys de unos cuantos cientos de kilos. Fuera de bromas de mal gusto: ¡qué faena!, y cuánta cobertura de los medios ¿no? Os recuerdo que hace bien poco en Bangladesh murieron más de mil personas cuando trabajaban por una miseria en pésimas condiciones para que nosotros compremos barato barato en Zara, H&M, Cortefiel, etc…, algunas de ellas multinacionales españolas, por cierto, y no recuerdo tanto especial informativo. ¿Será que nuestra realidad nos la cuentan las agencias norteamericanas?
Dejadme obviar lo que puede significar eso de patrullar una frontera para que no se te cuelen narcotraficantes o espaldas mojadas en tu país. Que esto es la frontera entre México y EE UU, pero podría ser la de Ceuta o Melilla con no muchas diferencias (aparte de las distancias, claro). Eso sí, no tengo yo noticia de que nuestra Guardia Civil esté utilizando este método de apatrullar de forma intensiva.
Quedémonos con la estética y con los buenos ratos del agente Manny Villalobos pegando saltos con ese peazo de quad. Olvidemos que al final no siempre persiguen a los malos.
El magnífico reportaje se debe a la cámara de Mike Blake, vía Reuters.
Se nos ha muerto Alfredo Landa, el de mil películas de la España que a veces nos avergonzaba y en la que siempre nos reconocíamos. Se harán hoy y mañana mil menciones a su enorme obra, pero yo quiero recordar aquí El puente, de Bardem y de 1977, años aquellos de cambio total y salto a lo desconocido; pero hacia adelante, no como ahora: hacia atrás y a lo viejo.
Sobre Poderosa, una Montesa Impala Sport 175 de 1965, según Pep Lluis en La Maneta (admiradísimo foro), Alfredo y la cámara nos transmiten con finura la verdadera realidad de un tiempo que pasó, pero que está bien cerca, en una road movie de cuando no se sabía lo que era una road movie, je, je…
De vez en cuando me pasan joyas de la historia del motorismo vasco como ésta (gracias, Pablo). Me limito a reproducir la nota al dorso escrita por Manu Cecilio -Cecilio Jr. entonces-:
12.11.58.- La Policía Municipal de Bilbao estrena la unidad motorizada con nuevos uniformes. El alcalde, Joaquín de Zuazagoitia revisa el material. Detrás suyo, Trueba, junto a la pared, y con gorra de plato: José María Unibaso, jefe de la Policía Municipal y cronista del Athlétic en La Gaceta del Norte, firmando “Joma”.
Si no me equivoco, las motos son Sanglas. Antes de la Guerra se pudo ver a los municipales bilbainos sobre Harley-Davidson y Douglas (cito a Juan Xixon). ¡Cómo se tenían que sentir aquellos tres agentes patrullando El Botxo…!
El hombre siempre quiso volar, y el motero -que ya vuela algo- quiere hacerlo más alto. Pues aquí os traigo hoy este Ícaro moderno, de suerte previsible, y apañao en lo práctico, que no en lo teórico. Fruto ínclito del ingenio nacional, me recuerda -no sé por qué- a los documentales del No-Do (Noticiarios y Documentales) de la época de Franco. Qué miedo.
Veamos: A Zhang no se le daba bien de pequeño lo de estudiar, o tuvo que trabajar por narices, y abandonó en sus muy primeros años la escuela. Ahora, que parece que le van mejor las cosas, se ha gastado unos 300€ (2,000 yuanes) en convertir en artefacto aéreo esta moto. Después de once meses, el vuelo inaugural fue un fracaso.
Zhang: no te rindas, el artilugio ha quedado aparente. Y consuélate: las motos son para otra cosa, y si no, que se lo digan a Vespa, que ya lo intentó antes, je, je…
Entre las profesiones propias de una época ya pasada, que se niega a huir del todo, recordamos hoy ésta, acompañada de una Piaggio Bravo de 50cc también reliquia. Y el sonido del chiflo rojo y amarillo con el que se anunciaban.
¿Silbarán igual en Italia? “L’arrotiiiino”
Y, para acompañar, nuestro vecino de Zaragoza en su mobylette.
Tiempos…
El Correo dedica hoy una entrevista informal a la afición motera del que hasta hace poco ha sido consejero vasco de Sanidad, y bueno, por cierto, como ahora parece generalmente aceptado, a pesar de la campaña de descrédito con que fue recibido, y el marcaje excesivo con que fue seguida su gestión hasta que todo fue poniéndose en su sitio.
Ahora parece que va a trabajar para los americanos y qué mejor que hablar inglés como un nativo y montar una Harley Sporster Iron 883. Por qué se nos van fuera todos los buenos, que tanto nos faltan, y se nos quedan los mediocres, que tanto nos sobran…
Reproduzco el texto, que no se ha volcado a internet, con texto de Luis Sala y fotos de Luis Ángel Gómez (que seguro que acudió a la cita con su Vespa, dispuesto a babear un poquillo):
MI DEPORTE ES… EL MOTOCICLISMO
RAFAEL BENGOA / EXCONSEJERO DE SANIDAD«En la moto a veces conviene pensar mal… como en la política»
«Hago un montón de deportes y todos mal», bromea. «La variedad ayuda a estar en forma»
:: LUIS SALA
Hacer deporte es la mejor forma de morir joven, pero lo más tarde posible. Existe mucha ciencia para probar esto». Tras conversar con Rafael Bengoa sobre sus aficiones deportivas, uno no tiene muy claro que hacer deporte sea sano. Lo que seguro produce es buen humor. El exconsejero vasco de Sanidad, asesor en la actualidad de la Administración Obama para la reforma sanitaria, mantiene en forma su salud mental de muchas maneras. Sale tres o cuatro veces por semana a andar en bici por la Galea, cerca de su casa en Getxo; va a nadar a la piscina, en invierno esquía y los domingos que el tiempo acompaña saca la Harley Davidson del garaje – «una moto tranquila para casi-viejos como yo»-, se pone el casco y la chupa de cuero negra y se da un buen paseo. «Hago un montón de deportes y todos mal», explica con ironía. «La idea no es ser perfecto en uno, sino estar en forma. Y la variedad creo que ayuda».
¿Se puede considerar la moto como un deporte? Bengoa no tiene dudas al respecto: «Es un gran deporte, aunque en mi caso ya no tanto porque soy motorista de domingos y la moto que tengo es más para dar paseos que para correr». Pero no siempre fue así. En dos ocasiones ha pilotado en un circuito de carreras sobre una moto “de verdad”. Ahora mata el gusanillo de la velocidad viendo por televisión los grandes premios, «donde ya tenemos a un vasco (Efrén Vázquez) subiendo peldaños y con pinta de ser un día campeón». Su fórmula para disfrutar es ir paso a paso. Empezar con una moto pequeña y pasar luego a otras de mayor cilindrada. Así lo ha hecho él en su ya larga vida de piloto. «Empecé muy joven, luego lo dejé y lo retomé de bastante mayor», resume.Afición al riesgo
¿De dónde le viene la afición? «Será que me gusta algo el riesgo ya que, aparte de la moto, acepté ser consejero en plena crisis económica», apunta con una sonrisa. Bromas aparte, de su paso por la política vasca se queda con «la gente que lo arriesga todo por sus ideas y que trabaja muy duro». En la política americana ocurre algo parecido. «La mayoría intenta hacer un gran trabajo, que unos pocos deslegitiman. Pero con el tiempo gana la mayoría». Ahora que va a pasar parte de su tiempo en EE UU, tiene pensado hacer realidad uno de sus sueños: la ruta 66 en moto, desde Chicago hasta California. «Pienso que es una forma de conocer mejor a los americanos, que ya me parecen una gran nación», confiesa Bengoa.
Como motorista, pero también como ciclista, la seguridad vial es un asunto que le preocupa. «En Estados Unidos a los moteros nos llaman “donantes”. Con eso está dicho todo». Para proteger mejor a los miles de vascos que cada día salen a andar en bicicleta por las carreteras de Euskadi, propone una campaña titulada “salvar al ciclista”, empleando el verbo salvar en toda su extensión. Él ya aplica sus propias medidas preventivas: «En la moto, como en la política, a veces pensar mal puede ser una buena cosa». Y se explica: «Si ves a un conductor que marca con el intermitente para girar a la izquierda, piensa que quizá vaya finalmente a la derecha y espera a que acabe la maniobra para rebasarlo».
Entre los motoristas existe un código no verbal que simplifica mucho las cosas. «Por ejemplo -explica-, si ves a un motero sacando la pierna derecha después de adelantar a tu coche, no es que esté estirando la pierna. Significa que te está dando las gracias porque has facilitado la maniobra». Otros códigos son más explícitos: «Si ves a un motero que gesticula con los dos brazos, no lo dudes: ¡Eso ha sido un corte de mangas!»Pie foto: El exconsejero, que ahora asesora a la administración Obama en la reforma sanitaria, quiere realizar la famosa ruta 66, desde Chicago a California. :: luis ángel gómez
Que los hados le sean propicios.
El juez Javier Gómez Bermúdez vuelve a estar en el candelero, enfrentado a su compañero Pablo Ruz por ver quién juzga el turbio asunto de los papeles de Luis Bárcenas, que enfanga a casi toda la plana mayor del PP. Y es que Bermúdez, famoso desde la instrucción del 11-M, es poco querido por algunos.
En lo que a mí respecta, es motero*, y Ruz -que yo sepa- no, así que voy con Bermúdez.
Sopelana, El Peñón: Faustino Antón, “Tito” (Motos Tito, supongo), famoso motorista vizcaíno, posa a la derecha con su inseparable Triumph, mientras que un amigo hace lo propio con lo que creo que es la preciosísisima BMW R66.
La imagen es de Cecilio, el fundador de la saga de fotógrafos.
Guapa ¿eh?





















































