Burberry Body reúne en un perfume el espíritu de toda una marca. Este perfume chipre-floral tiene una salida de fresa, melocotón y ajenjo verde. Continúa con un corazón de rosa y lirio con toques de sándalo. El fondo desvela notas avainilladas, ambarinas y un aire almizclado, todo rematado con madera de cashmere.
Su salida dulce por el melocotón nos lleva a un corazón aromático, donde encontrados dos de las flores más delicadas y románticas. El fondo apoya la dulzura del perfume con la presencia de la vainilla. El uso de cashmere hace que esta fragancia resulte distinta a las demás, aportando exclusividad y un aspecto único que permanece en la memoria olfativa. Esta mezcla suave, sensual y ecléctica hace un perfume redondo y equilibrado, ideal para primavera y otoño. Es perfecto para nuevos comienzos y cambios, representados por la primavera y el paso a nuevas estaciones.

El diseño del frasco, un tubo cilíndrico alargado de varias caras insinúa un perfume en color nude, que añade sofisticación y sensualidad al conjunto. De líneas limpias, es muy elegante pero no renuncia a incluir líneas curvas que se integran en el conjunto resultando un frasco impecable.
Perfecto para mujeres jóvenes muy femeninas y refinadas, pero que no renuncian a su propio carácter. Evoca una mujer optimista, llena de vida y energía que observa con una sonrisa todo lo que sucede a su alrededor. La dulzura de la fragancia puede hacer pensar en una época de inmadurez, pero se reafirma con un fuerte deseo de aventura. Es ideal para una cena romántica o una reunión de amigos.
En 2011 supuso el mayor lanzamiento de la marca hasta ese momento, y las declaraciones de Christopher Bailey, director ejecutivo de la marca, así lo afirmaban. Según Burberry, esta fragancia logra reunir en sí misma la esencia de la marca de una manera sorprendente y sensual.







Dentro de este frasco de perfume de la casa Balenciaga, con bordes rojos y azules y teniendo esta columna central a base de rayas blanco y negras (como en una cebra), se ocultan unos acuerdos únicos: florales, verdosos, rosados, terrestres, picantes calientes y picantes frescos.
El estallido de la Guerra Civil le obligó a exiliarse en París y abrió un taller hacia verano de 1937.

