Hay 3 artículos con el tag ummo en el blog magonia. Otros artículos en Blogs El Correo clasificados con ummo

08 Ago 2008

Los extraterrestres están entre nosotros desde el 28 de marzo de 1950. Aquel día, una oawolea uewa oem -nave lenticular, en el idioma de sus ocupantes- aterrizó en el departamento francés de los Bajos Alpes, a unos 8 kilómetros del pueblo de La Javie. Seis de los expedicionarios se quedaron en la Tierra para mezclarse entre nosotros y estudiarnos. Los científicos alienígenas procedían del planeta Ummo, en órbita alrededor de la estrella Wolf 424, y llevaron su misión en secreto hasta que decidieron presentarse al mundo mediante cartas dirigidas a un grupo de aficionados españoles a los platillos volantes.

Fernando Sesma decía mantener contacto con seres de otros mundos y lideraba en Madrid desde 1954 la Sociedad de Amigos de los Visitantes del Espacio BURU. El grupo mantenía una tertulia en el sótano del Café Lion, un local conocido como La Ballena Alegre que es hoy el almacén de una taberna irlandesa. En 1966, después de una llamada telefónica de un supuesto extraterrestre, Sesma comenzó a recibir cartas de los ummitas y a leerlas en las reuniones semanales del grupo. Así nació el que fue durante tres décadas el más grande de los misterios de la ufología española.

"No nos crean"

Frente al mesianismo de otros extraterrestres -que llevaban alertando del peligro nuclear desde que Klaatu lo había hecho por primera vez en la película Ultimátum a la Tierra (1951)-, los textos ummitas abarcaban un amplio espectro de disciplinas, y sus autores insistían una y otra vez en que no se les creyera. "Esto es lo único que postulamos: no nos crean. Acojan con desconfianza estos conceptos. No los divulguen por ahora en los medios de comunicación de masas. Muéstrense incluso escépticos ante los oemii -hombre, en ummita- no familiarizados con su ciencia (la que analiza los hechos), pero no destruyan estas hojas impresas. Con algunos millares más distribuidos secretamente, constituyen el precedente histórico de las relaciones primigenias entre nuestras dos redes homínidas", decían en una de sus primeras misivas.

Los visitantes eran de apariencia nórdica, sufrían de atrofia de los órganos del habla y tenían capacidad de ver a través de la piel en manos y muñecas. En los mensajes, hablaban de su avanzadísima ciencia, organización social y filosofía. La confirmación de su presencia en nuestro planeta fue la aparición de un platillo volante que el 1 de junio de 1967 sobrevoló el barrio madrileño de San José de Valderas con el símbolo ummita en la panza, una escena inmortalizada en varias fotografías. El avistamiento era un caso perfecto, según Antonio Ribera, el entonces más reputado experto nacional en platillos volantes. Demostraba que tras las cartas ummitas no había una broma, sino inteligencias de otro mundo. Era lo que en 1979 todavía pensaba Fernando Jiménez del Oso: "Con un poco de suerte, confío dentro de poco entablar contacto personal con seres de Ummo".

Para tranquilidad de la España nacionalcatólica de los años 60, los exploradores alienígenas creían en la divinidad (woa). Esa bendita coincidencia fue explorada por el sacerdote sevillano Enrique López Guerrero en Mirando a la lejanía del Universo (1978), libro en el cual defiende que Dios se ha encarnado sólo una vez, pero su sacrificio como Jesús en el Gólgota ha servido para liberar del pecado a todos los seres inteligentes del Universo, incluidos los ummitas. Las conclusiones del clérigo andaluz hicieron que el misterio de Ummo traspasara en 1968 nuestras fronteras, aunque la comunidad ufológica internacional no se lo llegó a tomar nunca en serio.

Perdidos en Ummo

Algunos ummologos calculan que la correspondencia de los visitantes abarca unas 6.000 páginas; pero no hay constancia real de más de 1.000, a partir de los cuales ha habido quien ha elaborado un diccionario español-ummita. Ha quedado claro, además, que el, según Ribera y otros, extraordinario contenido intelectual de los informes tampoco es tal. "Los documentos nunca ofrecieron algo realmente novedoso. Por ejemplo, las teorías cosmológicas podrían derivarse de los trabajos de Arthur Eddington, y el material restante resultaba fácil de obtener en las revistas científicas de la época", asegura el estudioso escéptico Luis R. González, para quien "el verdadero misterio es por qué tantas personas creyeron en ellos durante tanto tiempo". Porque toda la historia fue un engaño.

Los ummitas y sus informes fueron creaciones del psicólogo industrial José Luis Jordán, uno de los participantes en la tertulia de Sesma. El sector más sensato de la ufología española le había identificado como autor del montaje ya en los años 70, aunque no fue hasta su confesión por escrito en 1993 cuando el globo reventó. Jordán, ex vicepresidente de la Sociedad Española de Parapsicología, había tomado el pelo no sólo a sus contertulios, sino también a algunos de los más conocidos ufólogos españoles, que nunca se lo han perdonado. ¿Por qué lo hizo? Nadie lo sabe a ciencia cierta. Cabe la posibilidad de que se tratara de una broma que se le fue de las manos o de una venganza por algún tipo de ofensa.

Lo que ha sobrevivido en la cultura popular ha sido el símbolo pintado en la panza de la maqueta de platillo volante que había literalmente colgado de hilos para las fotos de San José de Valderas. Es el mismo )+( estampado en las misivas enviadas por los ummitas y que algunos ufólogos han considerado desde entonces una prueba de la autoría extraterrestre de las cartas, no se sabe muy bien por qué. Fue el símbolo con que los líderes de la secta española Edelweiss marcaron a fuego en la axila a los menores con los que mantenían relaciones sexuales. Es el que Juliet Burke, una de Los Otros, nos descubre grabado en un árbol en el decimosexto episodio de la tercera temporada de la serie Perdidos.


La revista

Cuadernos de Ufología: Es la mejor revista en español sobre ufología. Ha diseccionado el misterio de Ummo y otros presuntos enigmas vinculados a la creencia en los platillos volantes. La edita la Fundación Anomalía.

Publicado originalmente en el diario El Correo.

26 comentarios | Enlace permanente | Compartir

08 Nov 2007


Se intuía en la marca del brazo de Juliet Burke, una de Los Otros, los malos de la serie Perdidos; pero signos parecidos al de Ummo son tan comunes que resultaba arriesgado concluir algo a partir de eso. Ahora, sin embargo, parece claro que J.J. Abrams, Jeffrey Lieber y Damon Lindelof han introducido en la producción un símbolo hijo de la ufología española. Porque en una de las escenas de 'Uno de los nuestros', el decimosexto episodio de la tercera temporada, Juliet va a recoger una cosa -permítanme que nos reviente la historia- a un lugar de la isla indicado con una marca en un árbol que es el signo de Ummo. ¿Pero qué es Ummo?

Ovni de San José de Valderas, Madrid, en 1966.El misterio de Ummo es el equivalente extraterrestre al enigma cutre de las caras de Bélmez. Los ummitas son unos alienígenas de aspecto nórdico que se inventó José Luis Jordán Peña a mediados de los años 60 para tomar el pelo al contactado Fernando Sesma, sus seguidores y cuanto ufólogo se pusiera a tiro. Mediante cartas, llamadas telefónicas y fotos trucadas, convenció a sus víctimas de que un platillo volante había aterrizado en los Alpes franceses en marzo de 1950 y sus ocupantes vivían desde entonces mezclados entre nosotros. Las cartas que mandaban los supuestos extraterrestres a Sesma y los suyos llevaban el extraño sello que mostraba en la panza el ovni de plástico fotografiado en San José de Valderas (Madrid) en 1966 y que se ve en el citado episodio de Perdidos.

Aunque desde un principio hubo quienes sostuvieron que todo era un fraude y apuntaron como autor a Peña, los vendedores de misterios optaron por engordar el falso misterio mediante libros y programas de radio y televisión. Así, Antonio Ribera publicó Un caso perfecto (1976) -con Rafael Farriols-, El misterio de Ummo (1979) y Ummo: la increíble verdad (1985). "Con un poco de suerte, confío dentro de poco entablar contacto personal con seres de Ummo, planeta que gravita en torno a la estrella Iumma, situada a 14,6 años-luz de la Tierra, codificada por nosotros como la estrella Wolf 424", declaraba Fernando Jiménez del Oso en la revista Garbo a finales de 1979. El globo estalló cuando Peña confesó en 1993 que era el autor del engaño, a pesar de los cual todavía hay ufólogos, como Juan José Benítez, siguen reivindicando el misterio.

Ahora, parece que los ummitas vuelven. Quizá sea que no pisaron tierra por primera vez en Francia, sino en la isla más famosa de la televisión.

23 comentarios | Enlace permanente | Compartir

28 Jul 2003

"Con un poco de suerte, confío dentro de poco entablar contacto personal con seres de Ummo, planeta que gravita en torno a la estrella Iumma, situada a 14,6 años-luz de la Tierra, codificada por nosotros como la estrella Wolf 424". A finales de 1979, Fernando Jiménez del Oso, por aquel entonces director del programa de televisión Más Allá, confesaba su más íntimo deseo a un reportero de la revista Garbo mientras rodaba en Alcoy un episodio de la serie de TVE dedicado a un contactado. El actual director de Enigmas consideraba "muy digno de crédito" a un joven de 16 años que, según él, estaba en "contacto físico y telepático con seres de la constelación de Andrómeda, Anthar Serac, Adoniesis, Woodok, Link y otros, e inclusive conoce cómo son sus naves por dentro". El psiquiatra, quien quería seguir los pasos del contactado, lo ha tenido más difícil para conocer en persona a los ummitas, extraterrestres que sólo han existido en la mente de José Luis Jordán Peña.

Fernando Jiménez del Oso en la revista 'Garbo' en 1979.Jiménez del Oso tiene a gala ser "muy cauto" en sus declaraciones y se ha ganado entre la opinión pública una inmerecida fama de riguroso investigador. Por desgracia para él, en determinadas ocasiones no puede evitar soltarse la melena y mostrarse cómo lo que es. En enero de 2000, por ejemplo, aseguró en una entrevista publicada por La Vanguardia que durante años había compartido piso en Madrid con un fantasma. Y es que a este psiquiatra le han pasado cosas de lo más extrañas. Convencido de la existencia de los platillos volantes como naves extraterrestres y de que "existen bases submarinas de ovnis cerca de las islas Canarias", reconocía en 1980 que había visto en Madrid dos objetos volantes no identificados, "que se movían a una velocidad de 5.600 kilómetros por hora".

Firme defensor de la convivencia de civilizaciones tecnológicas con los dinosaurios, a raíz de las críticas hechas por ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico -en aquella época, Alternativa Racional a las Pseudociencias (ARP)- cuando fue invitado en 1988 por la Universidad del País Vasco a dar una conferencia en Bilbao, Jiménez del Oso admitía en El Correo que la ciencia nunca ha sido lo suyo. Interrogado sobre el hecho de que los parapsicólogos eviten el método científico, decía: "¿Que no he utilizado una metodología científica? Y a mí qué narices me importa".

34 comentarios | Enlace permanente | Compartir


Luis Alfonso Gámez en Twitter

Luis Alfonso Gámez en Facebook

Misterios a la luz de la ciencia
Misterios a la luz de la ciencia
Universidad del País Vasco

Círculo Escéptico

OutCampaign.org

free debate

Sobre este blog

magonia

Luis Alfonso Gámez es periodista de EL CORREO, donde ha cubierto la información de ciencia durante ocho años. Fundador del Círculo Escéptico, es consultor del Comité para la Investigación Escéptica (CSI), la organización científica más importante dedicada al estudio de lo extraordinario.

Para contactar con el autor:
lagamez@gmail.com

ver otros blogs »

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):