Ir al contenido

Afiliados de IU propondrán a la asamblea federal el rechazo de la homeopatía y otras pseudomedicinas

2012 noviembre 22
por Luis Alfonso Gámez

Afiliados de Izquierda Unida (IU) propondrán en la próxima asamblea federal de la formación, que se celebrará en Madrid a mediados de diciembre, el rechazo de “aquellas propuestas terapéuticas que no han demostrado ser eficaces para las diferentes enfermedades o trastornos hasta que existan pruebas sólidas que demuestren esta eficacia, como ocurre hasta este momento con la homeopatía, la acupuntura y otras terapias pseudocientíficas”. La idea la lanzó hace unos días en Internet el psicólogo canario Eparquio Delgado y ha recibido ya el apoyo de numerosos militantes, que van a presentarla en las conferencias regionales previas al encuentro madrileño. Si obtiene el respaldo del 25% de los compromisarios en la asamblea, pasará a votación y, de aprobarse, se convertiría en “una especie de declaración de intenciones” de la coalición, según el promotor de la iniciativa.

A Delgado le preocupa que la gente que va a su consulta confíe en la literatura de autoayuda y solicite tratamientos pseudocientíficos. “Estoy harto de decir que nosotros no hacemos eneagramas y aromaterapia”. En el mejor de los casos porque hace poco una paciente con un problema de salud pensaba ponerse en manos de un acupuntor para solucionarlo. “Le había dicho que había curado de un cáncer a su propia madre”. Y eso puede tener trágicas consecuencias, como ocurrió el año pasado a una vasca que abandonó el tratamiento contra el cáncer para entrar en una espiral de pseudoterapias a cada cual más inútil.

Ese tipo de casos y la creciente sensiblización en la formación hacia estas prácticas, a consecuencia de la proliferación de chifladuras en las acampadas del 15-M, han llevado a Delgado a pasar a la acción. Lo hizo el fin de semana, colgando en su blog un borrador de texto para presentar en la X Asamblea Federal de IU, que ha modificado posteriormente con aportaciones de lectores y expertos.

Un paso necesario

La propuesta es muy sencilla. Parte del hecho de que “el actual crecimiento de las llamadas terapias alternativas en nuestra sociedad pone en peligro la salud de las personas y acapara fondos que deberían ser destinados a garantizar el derecho a la salud de todos”. Aboga porque IU defienda “exclusivamente aquellas prácticas sanitarias basadas en el conocimiento empírico, demostrado y demostrable”, lo que dejaría fuera a “aquellos fundamentados en principios esotéricos o mágicos, como la homeopatía, la acupuntura, las flores de Bach y el reiki, entre otros”. Y conlleva también el rechazo a “que se incluya en el sistema sanitario público ninguna práctica médica o medicamento que no haya demostrado su eficacia según criterios exclusivamente científicos”.

Además, la formación se manifestaría en contra de la financiación “con dinero público a instituciones que promueven la difusión y divulgación de procedimientos terapéuticos pseudocientíficos que confunden a la ciudadanía y ponen en peligro su salud”, lo que podría afectar no sólo a los colegios de médicos y farmacéuticos, sino también a universidades como la de Zaragoza, por su cátedra de homeopatía.

Ningún partido político español ha encarado hasta el momento el grave problema social y sanitario que suponen las mal llamadas medicinas alternativas y, desde las instituciones, se ha solido hacer la vista gorda a este tipo de prácticas, cuando no se las ha promocionado. Así, España tuvo una ministra de Sanidad, Leire Pajín, usuaria de la fraudulenta pulsera Power Balance, que equilibraba energías inexistentes, y la actual titular de esa cartera, Ana Mato, se ha manifestado partidaria de sacar del vademecum “medicamentos de escaso valor terapéutico que se pueden sustituir con alguna cosa natural”.

Nuestros políticos tienen que dejar de tontear con las terapias alternativas, la histeria electromagnética y el fundamentalismo antitransgénico, por citar tres demostraciones de anticiencia con las que muchas veces coquetean a la caza de votos. Por el bien de todos, no deben dar cancha a quimifobos, ecólatras, iluminados y conspiranoicos.  Por eso, la iniciativa de Delgado, que ha respaldado Gaspar Llamazares en Twitter, es encomiable y deseo sinceramente que prospere. Si los compromisarios en la asamblea federal de IU apuestan por la razón y la ciencia, habrá que aplaudirles y exigir a otras formaciones que den pasos en el mismo sentido.

No hay ninguna prueba de que la homeopatía, por citar la más exitosa de las pseudomedicinas, funcione más allá del placebo. Esto dictaminó hace un año un comité de expertos en un informe para el Ministerio de Sanidad español y, antes, la Asociación Médica Británica (BMA), el Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes, la prestigiosa revista de The Lancet, la máxima autoridad científica japonesa… Y lo mismo ocurre con otras terapias alternativas. En China, paraíso de todo tipo de curanderismos que importamos embobados, la esperanza de vida casi se ha duplicado ¡desde la llegada de la medicina occidental!, la que funciona.

Tengan siempre presente que, aunque la medicina científica no lo cura todo, la alternativa no cura nada.

No hay comentarios aún

Los comentarios están cerrados

elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.