
¡Ya pueden estar tranquilos los miembros de la
Expedición 32 de la Estación Espacial Internacional! Como es tradicional desde la caída del Muro, sacerdotes ortodoxos han bendecido esta mañana el cohete
Soyuz en el que el domingo despegarán de Baikonur el ruso
Yuri Malenchenko, la estadounidense
Sunita Williams y el japonés
Akihiko Hoshide. Si se santiguan y rezan durante el lanzamiento, ¿tendrán los tres astronautas un
plus de protección divina? Rituales supersticiosos como el escenificado hoy en el cosmódromo ruso son siempre un sinsentido y más cuando tienen que ver con la ciencia y la tecnología. Pío X bendijo el
Titanic y, en su primer viaje, se hundió y murieron 1514 personas. ¿Fue culpa de Dios? No, y tampoco es un logro divino cada vez que una nave rusa completa con éxito su viaje hasta la ISS, por muchas bendiciones que medien. La superstición medieval y la tecnología del siglo XXI se dan la mano periódicamente en la Torre de Lanzamiento número 1 de Baikonur, desde la que despegaron el
Sputnik,
Laika y
Yuri Gagarin. ¡Qué triste!
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