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El primer estudio epidemiológico sobre móviles y cáncer cerebral en niños no encuentra ninguna relación

2011 julio 28
por Luis Alfonso Gámez

Un niño, con un teléfono móvil infantil. Foto: AP.Los niños y adolescentes que usan el teléfono móvil habitualmente no corren un mayor riesgo de sufrir un cáncer cerebral que los que no lo hacen, aseguran los autores de un estudio cuyas conclusiones se publican en el último número del Journal of the National Cancer Institute, la revista de investigación contra el cáncer más importante del mundo. A pesar de la inquietud social por los riesgos del móvil en los más jóvenes, no había hasta ahora ninguna investigación sobre la posible relación entre el uso de este dispositivo y los tumores cerebrales en ese grupo de población. Ésta es la primera y no deja lugar a la duda: “De acuerdo con prácticamente todos los estudios realizados en adultos expuestos a las ondas de radiofrecuencia, no existen pruebas convincentes de que los niños que usan teléfonos celulares tengan un mayor riesgo de desarrollar un tumor cerebral que los niños que no los utilizan”, indican en un editorial adjunto John D. Boice y Robert E. Tarone, del Instituto Internacional de Epidemiología, una organización integrada por investigadores del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos.

El trabajo ha sido dirigido por Martin Röösil, epidemiólogo del Instituto Suizo de Salud Pública y Tropical, y se llevó a cabo entre 2004 y 2008. Participaron en él centros de investigación de Dinamarca, Noruega, Suecia y Suiza, cuyos expertos entrevistaron a todos los niños y adolescentes de entre 7 y 19 años con cáncer cerebral (352), así como a otros 646 sujetos como grupo de control. 194 pacientes (55%) y 329 individuos del grupo de control (51%) dijeron usar habitualmente el móvil. Los investigadores no encontraron ninguna prueba de que un mayor uso del móvil se corresponda con una mayor incidencia del mal ni de que hayan aumentado los tumores localizados en las áreas del cerebro más expuestas a la radiación de estos aparatos. “La ausencia de una relación exposición-respuesta, ya sea en términos de cantidad de uso del teléfono móvil o por la localización del tumor en el cerebro, argumenta en contra de una asociación causal (entre celulares y cáncer cerebral)”, concluyen.

“No obstante, si alguien sigue preocupado por la remotas posibilidades (de que las radiaciones de los móviles causen cáncer), podría considerar hacer llamadas cortas y usar un auricular o altavoz en el teléfono celular. Y, atendiendo a lo que se conoce acerca de los riesgos reales, debería evitar el uso del móvil mientras conduce porque está demostrado que esa distracción aumenta el riesgo de accidentes y lesiones graves”, indican Boice y Tarone en el editorial adjunto. Estos dos expertos llaman en su escrito la atención sobre el hecho de que, después de más de 20 años de estudios, no haya ninguna prueba de que los móviles supongan un riesgo para la salud. “Los resultados de estas investigaciones epidemiológicas son muy consistentes y tranquilizadores, y han llevado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y al Instituto Nacional del Cáncer de EE UU a decir que no hay evidencia concluyente o consistente de que la radiación no ionizante emitida por los teléfonos celulares esté asociada con un mayor riesgo de cáncer”.

Crítica al dictamen de la IARC

Boice y Tarone aprovechan la ocasión para puntualizar que la reciente decisión de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), un organismo dependiente de la OMS, de incluir las radiaciones del teléfono móvil “como posiblemente cancerígenas para humanos” está basada en pruebas limitadas e inadecuadas, según reconocieron los propios autores del informe. Destacan que varios miembros del grupo de trabajo de la IARC consideraban la evidencia insuficiente para incluir la radiación de los móviles en el grupo de carcinogenicidad 2B, el mismo en el que está el café. “Visto en este contexto, «posiblemente cancerígenos» no es una señal para abandonar los teléfonos móviles y volver a los fijos. Más bien, es una señal de que hay muy poca evidencia científica en cuanto a la carcinogenicidad del uso del celular. Esto se refleja en un documento reciente de la Comisión Internacional de Protección contra la Radiación No Ionizante, que concluyó: «Aunque aún persiste cierta incertidumbre, la tendencia en la evidencia acumulada es cada vez más en contra de la hipótesis de que el uso de los móviles pueden causar tumores cerebrales en adultos»”.

Y en los niños tampoco, según el estudio publicado en Journal of the National Cancer Institute. Es lo lógico porque, como recuerdan Boice y Tarone, “el efecto fotoeléctrico no es una cuestión de opinión, la absorción de energía de radiofrecuencia no puede romper las moléculas de ADN, y los estudios de carcinogenicidad en animales son bastante consistentes en mostrar que no hay aumentos de cáncer como consecuencia de la absorción de energía de radiofrecuencia”.

  • Creyenthe

    ¿Qué ha pasado en Magonia? Ha cambiado todo, ¿no? Me parece que se han borrado todos los comentarios. Es más, me parece que soy el primero en comentar. Bueno, pues nada, felicidades LAG por este nuevo diseño del blog.

  • Creyenthe

    ¿Qué ha pasado en Magonia? Ha cambiado todo, ¿no? Me parece que se han borrado todos los comentarios. Es más, me parece que soy el primero en comentar. Bueno, pues nada, felicidades LAG por este nuevo diseño del blog.

  • Guest

    Bonito diseño.

  • Guest

    Bonito diseño.

  • Faraday

    Cambio para mejor. Estéticamente y además me parece bien que se puedan denunciar y eliminar los comentarios injuriosos, se estaba volviend0 un tanto desagradable leer el blog.

  • Faraday

    Cambio para mejor. Estéticamente y además me parece bien que se puedan denunciar y eliminar los comentarios injuriosos, se estaba volviend0 un tanto desagradable leer el blog.

  • AlexKidd

    Me encanta este blog y nunca había oído hablar de ello.
    En cuanto al artículo, me parece bien que no haya indicios de que el móvil pueda causar daños tan severos, pero queda discutir también que hay de las personas que viven al lado de las estaciones base. Según un par de amigos médicos que conozco una exposición durante un par de años o más podría ser fatal, pero tampoco me hablaron de ninguna investigación y desconozco si lo que me comentaron fue desde Su punto de vista.

  • AlexKidd

    Me encanta este blog y nunca había oído hablar de ello.
    En cuanto al artículo, me parece bien que no haya indicios de que el móvil pueda causar daños tan severos, pero queda discutir también que hay de las personas que viven al lado de las estaciones base. Según un par de amigos médicos que conozco una exposición durante un par de años o más podría ser fatal, pero tampoco me hablaron de ninguna investigación y desconozco si lo que me comentaron fue desde Su punto de vista.

  • Paco

    Hola Luis Alfonso. Soy seguidor de tu blog desde hace mucho, y, aunque entiendo que hay que ‘renovarse o morir’, no me parece bien que las renovaciones tengan más perjuicios que beneficios. El diseño de la página es mejor, la posibilidad de denunciar comentarios, pues también. Lo que ya no me parece tan bien es que haya que registrarse o utilizar la cuenta de facebook para poder comentar. Ese cambio, ha hecho que, por ejemplo, no pueda iniciar sesión para comentar si no entro con el Internet Explorer (el Firefox no me abre la ventana para iniciar sesión si pincho en el icono). Además, me he registrado con mi cuenta de facebook para subir este comentario, y me aparece ‘Hola 8808881′ y ‘Comentar como 8808881′, ¿de dónde carallo sale ese nombre? ¿Qué tengo que hacer para poder comentar como ‘Paco’, como hacía antes?

    Pienso que es un error no permitir poder seguir comentando como antes.

    En todo caso, enhorabuena por el lavado de cara.

  • Paco

    Hola Luis Alfonso. Soy seguidor de tu blog desde hace mucho, y, aunque entiendo que hay que ‘renovarse o morir’, no me parece bien que las renovaciones tengan más perjuicios que beneficios. El diseño de la página es mejor, la posibilidad de denunciar comentarios, pues también. Lo que ya no me parece tan bien es que haya que registrarse o utilizar la cuenta de facebook para poder comentar. Ese cambio, ha hecho que, por ejemplo, no pueda iniciar sesión para comentar si no entro con el Internet Explorer (el Firefox no me abre la ventana para iniciar sesión si pincho en el icono). Además, me he registrado con mi cuenta de facebook para subir este comentario, y me aparece ‘Hola 8808881′ y ‘Comentar como 8808881′, ¿de dónde carallo sale ese nombre? ¿Qué tengo que hacer para poder comentar como ‘Paco’, como hacía antes?

    Pienso que es un error no permitir poder seguir comentando como antes.

    En todo caso, enhorabuena por el lavado de cara.

  • Javi

    Me gusta el cambio, aunque en la portada todas las entradas aparecen como que tienen 0 comentarios. Espero que no se hayan perdido los comentarios anteriores. Sería una pena.

  • Javi

    Me gusta el cambio, aunque en la portada todas las entradas aparecen como que tienen 0 comentarios. Espero que no se hayan perdido los comentarios anteriores. Sería una pena.

  • Trus

    Las radiaciones de los móviles, en principio y hasta donde sabemos, no son nocivas para la salud. No obstante, según la ley de Bergonié y Tribondeau, de más de un siglo, diferenciaba las zonas del cuerpo más sensibles a un mismo tipo de radiación.

    De esta manera, resulta que el tejido cerebral es de los menos afectados, en contraposición con los genitales o mucosas. Hay que considerar además, las paredes craneales, pues el tejido óseo es de los menos afectados también.

    Podemos observar además, que el efecto térmico que estas radiaciones puedan causar, son mucho menores que los que pueda causar un día de playa.

    No obstante, no me parece que escoger 1000 individuos para comprobar una respuesta al uso del móvil, arroje mucha luz sobre las posibles, (y ciertas), interacciones de las radiaciones (de móviles) con los tejidos corporales. La disparidad de situaciones en que los individuos del grupo control puedan estar inmersos, así como los enfermos, no permiten decir que cierto tipo de radiación bajo tal proceso biológico, o tal situación, no pueda causar daños.

    No estoy diciendo que Martin Röösil no estea al corriente de las limitaciones de su trabajo, (mejor que yo seguro), pero si que hay que investigar mucho más, sobretodo en el aspecto teórico de los potenciales acoplamientos de los estados vibracionales de las moléculas corporales ante frecuencias irradiadas similares a las suyas (y siempre hablando de radiaciones no ionizantes, que si bien no van a alterar la configuración atómica de la materia con la que interactuen, si pueden cambiar su dinámica, sobretodo en procesos neuronales, en los que un aumento de temperatura escesivo, y haciendo un burdo símil con un cable eléctrico, te puede fundir los plomos…como cuando se tiene mucha fiebre, el cerebro es el primer afectado).

    Y no digo todo esto porque crea que el uso del móvil sea realmente perjudicial… ya llevamos tiempo suficiente como para haber abarcado toda la casuística en que pudiesen hacer un daño evidente, sino porque sería interesante, de hecho, el uso de microondas o u otras frecuencias con fines curativos para estados alterados de nuestras moléculas.

  • Trus

    Las radiaciones de los móviles, en principio y hasta donde sabemos, no son nocivas para la salud. No obstante, según la ley de Bergonié y Tribondeau, de más de un siglo, diferenciaba las zonas del cuerpo más sensibles a un mismo tipo de radiación.

    De esta manera, resulta que el tejido cerebral es de los menos afectados, en contraposición con los genitales o mucosas. Hay que considerar además, las paredes craneales, pues el tejido óseo es de los menos afectados también.

    Podemos observar además, que el efecto térmico que estas radiaciones puedan causar, son mucho menores que los que pueda causar un día de playa.

    No obstante, no me parece que escoger 1000 individuos para comprobar una respuesta al uso del móvil, arroje mucha luz sobre las posibles, (y ciertas), interacciones de las radiaciones (de móviles) con los tejidos corporales. La disparidad de situaciones en que los individuos del grupo control puedan estar inmersos, así como los enfermos, no permiten decir que cierto tipo de radiación bajo tal proceso biológico, o tal situación, no pueda causar daños.

    No estoy diciendo que Martin Röösil no estea al corriente de las limitaciones de su trabajo, (mejor que yo seguro), pero si que hay que investigar mucho más, sobretodo en el aspecto teórico de los potenciales acoplamientos de los estados vibracionales de las moléculas corporales ante frecuencias irradiadas similares a las suyas (y siempre hablando de radiaciones no ionizantes, que si bien no van a alterar la configuración atómica de la materia con la que interactuen, si pueden cambiar su dinámica, sobretodo en procesos neuronales, en los que un aumento de temperatura escesivo, y haciendo un burdo símil con un cable eléctrico, te puede fundir los plomos…como cuando se tiene mucha fiebre, el cerebro es el primer afectado).

    Y no digo todo esto porque crea que el uso del móvil sea realmente perjudicial… ya llevamos tiempo suficiente como para haber abarcado toda la casuística en que pudiesen hacer un daño evidente, sino porque sería interesante, de hecho, el uso de microondas o u otras frecuencias con fines curativos para estados alterados de nuestras moléculas.

  • Luis Alfonso Gámez

    Los comentarios que había volverán. Estamos en obras, como aviso en el recuadro de arriba. Mis disculpas, pero es para mejorar. La nueva ‘Magonia’ está todavía en gestación.

  • Luis Alfonso Gámez

    Los comentarios que había volverán. Estamos en obras, como aviso en el recuadro de arriba. Mis disculpas, pero es para mejorar. La nueva ‘Magonia’ está todavía en gestación.

  • Javi

    Supongo que lo acabaréis poniendo, pero un enlace en la página principal a los últimos comentarios es muy útil para seguir las discusiones.

  • Javi

    Supongo que lo acabaréis poniendo, pero un enlace en la página principal a los últimos comentarios es muy útil para seguir las discusiones.

  • elcorreoblogs

    Parece que los comentarios vuelven

  • http://www.facebook.com/profile.php?id=100002591294964 Juanjo López

    Parece que en el ABC no se han enterado:

    http://www.abc.es/20110913/sociedad/abci-movil-cancer-menores-201109132136.html

  • Guest

    Juanjo Lopez,
    extracro de la noticia en abc.es:

    “Manolis Kogevinas, uno de los organizadores del encuentro y director del CREAL ( Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental de Barcelona), ha explicado que ya hay evidencia de los efectos de la radiaciones no ionizantes de los móviles.”

    Si un experto lo dice, sera verdad.
    A ver si vas a saber tu mas que Manolis.Desconfiado eres…ainss.

  • http://www.facebook.com/rafael.abadsanchez Rafael Abad Sánchez

    Todas las compañías de telefonía tiene pólizas de seguros para poder afrontar futuras indemnizaciones debidos a la avalancha de denuncias que se esperan. Pero lo mas fuerte es que cuando esas pólizas caducan hay compañías de seguros que ya no ofrecen esa cobertura por ver el riesgo de tener que pagarlas.

  • Pingback: Periodismo gilipollas: los átomos son más pequeños que los electrones y el teléfono móvil llama al cáncer | magonia - Blog elcorreo.com

  • Pingback: 'Electrosensibles': el periodismo gilipollas e irresponsable une a TVE y 'Rebelión' | magonia - Blog elcorreo.com

  • casimiro

    Estimado Gámez: Las radiofrecuencias están en el grupo 2B… lo mismo que el café, como si esto jugase a favor de la tesis de la inocuidad de las antenas y móviles. Pues el diesel, la mytomicina C, el nitrobenceno, el acetaldehido y el cloroformo también están en el mismo grupo 2B (http://monographs.iarc.fr/ENG/Classification/ClassificationsGroupOrder.pdf). ¡A que ya parece que da más yuyu si metemos compuestos químicos tan sospechosos! Y ojo con el nitrobenceno!!! Sobre el café dice algo la IARC acerca del cáncer de vejiga: ” Coffee (urinary bladder) (NB: There is some evidence of an inverse relationship between coffee drinking and cancer of the large bowel; coffee drinking could not be classified as to its carcinogenicity to other organs). Por tanto, el argumento del café, querido escéptico, no es muy acertado. En otra entrada ya bloqueada para comentarios también indicas que las radiofrecuencias no alteran el ADN, por tanto no podrían provocar cáncer (más o menos). Pero supongo que sabes que no hace falta alterar la secuencia de nucleótidos para provocarlo. Los cambios epigenéticos podrían hacerlo. ¿Cómo? Dejemos que la Ciencia lo diga con el tiempo. Con esto no quiero decir que las radiofrecuencias lo causen. Pero no se puede dar un portazo a este asunto de la manera que lo haces. Sé que no sueles bajar al ruedo a responder, pero sería interesante que lo hicieras. Un saludo desde Córdoba: Herpes simplex.

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