‘La Sexta Noticias’ atribuye las muertes de pájaros a la proximidad del fin del mundo
Los periodistas de La Sexta informaron -con perdón- a sus espectadores ayer de que las muertes de pájaros de los últimos días podían deberse a tres causas. A saber: el comienzo el Apocalipsis, una conspiración en altas instancias militares de Estados Unidos y ensayos de armas químicas. El minirreportaje demuestra que, si algo está amenazado por las muertes de pájaros, es el periodismo. “No parecen tan disparatadas estas teorías cuando los científicos dicen que los miles de pájaros cayeron fulminados por un susto de muerte”, sentenciaba la redactora, a pesar de no presentar ninguna prueba convincente de ninguna de ellas. Consideraba que el color negro de las aves es un indicador del fin del mundo, calificaba de hipótesis las tres posibilidades y presentaba el fosgeno, un gas venenoso, como un arma nuclear, en una prueba más de que la acumulación de disparates en minuto y medio de televisión tiende en algunos canales al infinito. Claro que tampoco algunos colegas del papel se andan con chiquitas. “Si usted está a punto de despedir el año 2010 (el de la eterna crisis, el de los desastres naturales, el de la amenaza de bomba en Afganistán, en Irán, en las dos Coreas) y al mirar al cielo ve caer miles de pájaros muertos, negros para más señas, no es tan descabellado que, en un primer momento, piense que está ante el Juicio Final”, escribía el martes E. Villar en La Razón.
Como indica Álvaro Ibáñez, Alvy, en Microsiervos, los pájaros negros cayendo en masa del cielo recuerdan a Flash forward, aquella superproducción televisiva que empezó tan bien y tan pronto se convirtió en algo insoportablemente tedioso. Cabe suponer que, en los próximos días, los programas del misterio españoles exploten el caso abrazando todo tipo de conspiranoias. Yo les recomiendo que no se inquieten. No nos encontramos ante un suceso tan raro: sólo en EE UU aparecen bandadas de pájaros muertos frecuentemente, como tiene perfectamente documentado el Centro Nacional para la Salud de la Vida Salvaje del Servicio Geológicos de EE UU. Otra cosa es que los medios, al prestar atención a sucesos habituales que normalmente ignoramos, creemos la falsa impresión de que son inusuales y, al hacernos eco de varios hechos parecidos en varios días seguidos, demos a la gente la idea de que algo raro está pasando ahí fuera. Luego, se encarga en la redacción la historia al más amarillo y ya está. ¿Se imaginan las que nos pueden montar algunos medios en 2012?












