El médico líder de los antivacunas actuó de forma “deshonesta” para conectar la triple vírica y el autismo
La investigación de Wakefield, basada en sólo doce casos de niños autistas, es el pilar fundamental del movimiento antivacunas. El grupo de sabios destaca que el médico no sólo carecía de la cualificación necesaria para hacer el estudio, sino que además nunca obtuvo autorización del comité de ética del centro en el que trabajaba. Diez de los coautores del artículo original se retractaron en 2004, y la revista The Lancet acabó por poner en duda las conclusiones. Estudios posteriores han descartado cualquier conexión entre la triple vírica y el autismo, y, el año pasado, una investigación del periodista Brian Deer reveló que Wakefield había falsificado los datos del trabajo original para que apuntaran en esa dirección.










