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‘Más Allá de la Vida’: los trucos de los médiums de la tele para simular que se comunican con los muertos

2010 agosto 9
por Luis Alfonso Gámez

Un médium es un timador que saca dinero a ingenuos haciéndoles creer que es capaz de comunicarse con sus parientes muertos. Existen desde que en 1848 Kate y Maggie Fox -de 11 y 14 años, respectivamente- inventaron la versión moderna del espiritismo en Hydesville, un pueblo del Estado de Nueva York. Las niñas estaban bromeando -era la noche del April Fools Day-, su madre se tragó la broma y una hermana mayor la convirtió en negocio. Poco después, abrieron consulta y recaudaban en cada sesión de espiritismo entre 100 y 180 dólares, el equivalente a entre 2.370 y 4.266 dólares actuales cada noche. Maggie confesó el fraude en 1888; pero nada podía ya parar la bola espiritista, con miles de timadores haciendo negocio -a mediados de la década de 1850, había más de 40.000 médiums sólo en Estados Unidos- y una masa creciente de devotos que llegaba en el país a los 8 millones a finales del siglo XIX. Con el programa Más Allá de la Vida, Telecinco recogerá mañana el testigo de la mayor de las hermanas Fox.

Más Allá de la Vida explota una fórmula vieja en Estados Unidos, la del médium que contacta con los espíritus bajo los focos de la televisión. La protagonista es una dotada británica, Anne Germain, de la escuela de John Edward y James Van Praagh, de quienes ya he hablado aquí con anterioridad. Estos sujetos escenifican sesiones de espiritismo ante auditorios compuestos por decenas de creyentes, personas impresionables que van a un plató porque esperan contactar con algún pariente muerto. El médium se pasea por el escenario y se dirige de vez en cuando a un miembro del público que, invariablemente, acaba creyendo en los poderes del timador y, muchas veces, llorando de emoción. Los trucos son tan burdos, el fraude es tan evidente, que hasta han sido revelados recientemente en una serie de ficción, Leverage, durante un episodio, The future job (El trabajo del futuro), que se centra en el desenmascaramiento de un médium. (No digo falso médium porque no hay ninguno auténtico: sólo hay timadores -en esta categoría entran los más famosos- o personas con problemas psiquiátricos que creen que pueden hablar con los muertos y hasta verlos.) En un momento del episodio, uno de los protagonistas está hundido porque un médium ha adivinado una tragedia que vivió en la infancia -el atropello mortal de un hermano pequeño cuando andaba en bicicleta- y cree, erróneamente, que eso demuestra que no es un charlatán. Sus compañeros le explican que no, que es muy fácil hacer creer a alguien en lo increíble si no está en guardia.

Así engañan a la gente

El médium televisivo parte de la ventaja de que el público que va a sus programas es creyente: todos están allí porque quieren comunicarse con un ser querido fallecido. El presunto dotado, la Anne Germain de turno, dispone de varios trucos para convencer a sus víctimas de que realmente hace lo que dice que hace. El primero es recopilar previamente información de sus interlocutores para devolvérsela como si se la contaran desde el Más Allá. Es algo relativamente fácil en el caso de los famosos, que en la primera entrega de Más Allá de la Vida son el humorista Jorge Cadaval, el escritor Antonio Gala y Carmen Martínez-Bordiú, nieta del dictador Francisco Franco elevada a los altares catódicos en la desmemoriada España del siglo XXI. En el caso de los ciudadanos de a pie, el médium televisivo recurre a espías entre el público que antes de la grabación del programa recogen información de los asistentes -escuchando sus conversaciones o pidiéndosela directamente- y luego se la transmiten por un auricular.

Esos sistemas de obtención de información se completan con la facilitada directamente por la víctima al charlatán, que éste le devuelve como si se la hubieran transmitido los espíritus. A través de preguntas y comentarios, guiándose por las respuestas conscientes e inconscientes del sujeto, el médium presenta como una revelación desde el Más Allá aquello que, en realidad, sus clientes han contado sin ser totalmente conscientes de ello. Como pueden comprobar en el vídeo de arriba, Edward pregunta y repregunta, dice una cosa y la contraria, no sabe si está hablando con el padre o la tía segunda del interlocutor hasta que éste no se lo confirma… Y, por supuesto, dice obviedades, lo que todo el mundo que va a su consulta o programa quiere oír: que sus difuntos velan por él, que están a su alrededor permanentemente, que saben que les recuerda y les quiere, que quieren sea feliz… Cuando pongo éste y otros vídeos de médiums en mis charlas, siempre hay alguien entre el público -sean escolares o jubilados- que descubre al resto alguno de los trucos del presunto dotados.

Anne Germain aprovecha la parte más vulnerable del ser humano, la que desea que nuestros seres queridos que han muerto sigan existiendo de algún modo, para engañar a sus víctimas y sacarles el dinero. Ahora, en España, con la complicidad de Telecinco. La cadena amiga programó en la madrugada del domingo, en La Noria, una caricatura de debate sobre el asunto como promoción de Más Allá de la Vida. Fue un esperpento porque, entre los participantes, sólo había un escéptico, a pesar de que se vendía desde el punto de vista escenográfico que había tres. No voy a hablar de los participantes que creen en el Más Allá y hasta en el Ratoncito Pérez -uno de ellos debería estar bajo tratamiento psiquiátrico-; pero sí de los que supuestamente defendía el pensamiento crítico. Al lado de la razón, estaban: Fernando L. Frías, Rosa Llopis y José Miguel Gaona, psiquiatra. Ni Llopis ni Gaona demostraron estar a la altura de las circunstancias, lo que era de esperar en ambos. Ella, porque es de profesión polemista -sea eso lo que sea- y, al margen de alguna obviedad, no aportó nada al debate; él porque, aunque es psiquiatra, es colaborador de Iker Jiménez en sus espacios de radio y televisión. De hecho, Gaona es el individuo que se fue a grabar psicofonías a Dachau para la factoría Jiménez-Porter y que vendió en abril en Cuarto Milenio que había captado un lamento en la cámara de gas del campo de exterminio, mientras que ayer dijo en La Noria que su experimento no obtuvo ningún resultado.

En la guerra por las audiencias, no entiendo que ninguna cadena de televisión haya preparado un programa de denuncia sobre el timo de los médiums para sacar los colores a la competencia. Aunque, claro, me imagino que, con la cobertura cañí de la visita de Michelle Obama y el seguimiento rosa al portero de la selección de fútbol y su novia, los equipos de investigación de los canales de televisión españoles no habrán tenido tiempo para tonterías.

  • xabi

    el cerebro tiene un gran poder. Es posible que el cerebro de las personas que actúan de medium tenga alguna variación que no tengan el resto de las personas. Por lo tanto, como para otras cosas, ésta también podría tener una explicación científica.

  • Edukado

    Me parece muy bueno tu artículo y valoro mucho tanto tu trabajo como el de los otros escépcticos que os dedicáis a desemmascarar a sujetos como esta mujer que se enriquecen con el dolor de los demás. De hecho, quería enviarle a una amiga mía que cree en los “poderes” de los médiums, pero me encuentro con un problema: al leer la primera frase del artículo se pondrá a la defensiva, ya que a nadie le gusta ser tildado de “ingenuo” aunque objetivamente lo sea.

    Creo que el principal obstáculo con el que se encuentran los escépticos a la hora de hacerse oir en medio de tanto embuste es que, por lo general, a la gente interesada en los temas paranormales le gusta creer, por lo que aceptan acríticamente cualquier afirmación que sostenga la existencia de estos fenómenos, y por el contrario rechazan los argumentos que prueban su falsedad.

    Pero también los escépticos suelen (solemos) incurrir en un error de “método”. Un ejemplo muy claro es el de este artículo, tal y como he dicho; lo que menos quiere oir un ingenuo es que lo es, y, si queremos que la gente crédula no caiga en las redes de estos tipejos, no podemos tratarlos de forma despectiva.

    Por supuesto que tienes todo el derecho de llamar a las cosas por su nombre y he de resaltar que el tono general, tanto de éste como de otros posts, es de un respeto absoluto (al menos con aquellos que lo merecen); pero precisamente por la finalidad que supongo buscas con este blog, que no es otra que ayudar a que la gente de buena fe no caiga en las trampas de estos cantamañanas, hay que cuidar las expresiones al máximo.

    Piensa que precisamente este tipo de gente es la más susceptible, y de hecho es eso lo que los charlatanes bordan: les hacen sentir apreciados, respetados, les miran a los ojos y les dicen: “tus problemas me importan, tu me importas”. Claro está que nosotros no somos tan buenos actores como los mediums estos, pero se puede mostrar una mentira si catalogar de lerdos (aunque tu no uses esta expresión) a aquellos que se la creen. Porque la mayoría de gente que cree en estos fenómenos no es estúpida, te lo puedo asegurar.

    Cómo se podría conseguir mostrar los embustes sin herir susceptibilidades? Por ejemplo, a mi amiga le haria preguntas para que ella llegue a sus propias conclusiones, o haré incapié en determinados aspectos, como por ejemplo: “si te fijas, verás como nunca da un dato concreto”, “tu dices que les hace llorar con sus afirmaciones, lo que probaria sus aciertos, pero observa como la mayoría ya están llorando antes de que la medium abara la boca”, y cosas así

    Por supuesto que no se puede usar el mismo lenguaje en una conversación cara a cara que un artículo de opinión, pero debemos ser persuasivos: tener la razón no sirve de nada si no se convence a aquéllos que no la tienen.

    Entiende esta “crítica” como una contribución en la lucha contra los falsos profetas. Un saludo.

  • franciscoluis

    Me niego a creer que se haga este tipo de engaño con la autorización del programa.
    Que Tele5 sea conocedora y participe en esa supuesta estafa o engaño, me niego a creerlo.
    Lo de colocar espías entre el público y que la cadena participe en esto, para mi es de los mas surrealista y rebuscado. Me niego a creerlo. Que periodistas con muchas tablas, como la hija de Teresa Campos, haya caido en ese supuesto montage, me niego a creerlo.

  • 9779612

    Vaya por delante que yo ni creo, ni dejo de creer. Pero me parece lamentable este artículo.

    Yo no se si Telecinco engaña o no. No se si esta señora estafa o no. No tengo ni idea si hay otro mundo o no lo hay. Tampoco conozco a nadie que halla tenido experiencias “extrañas” que les cambian la vida.

    Lo que si digo es que nadie puede juzgar ni hablar de cosas de las que desconoce. Es muy fácil colocarse en la ventajista posición de tachar de charlatanes y estafadores a las personas que se aprovechan de los demás, en este tipo de temas. Y digo yo, si tiene pruebas que las ponga, que vaya al juzgado y lo denuncie, y no se dedique a la cómoda posición de hablar por hablar, esta alegrando las orejas a todo el que no cree en ellos, ¡anda! lo mismo que usted quiere denunciar.

    No sabemos nada de lo que habrá -si es que lo hay- cuando muramos y no existe nadie que nos lo pueda decir, yo creo que habría que tener un respeto por estas cosas, como digo es verdad que hay mucho “listillo” pero también hay médicos que son estafadores y otros que salvan vidas. No se ría de la gente por creer en estas personas, muestre más respeto por ellos, aunque solo les valga para aliviar un profundo dolor a quien lo tiene ya me parecen respetables.

    Y repito, no hable de lo que no tiene ni idea.

  • uscaritus

    Evidentemente que este como muchos otros programas de la misma índole, son un timo. Os recomiendo ver videos de James Randi, ilusionista canadiense que desenmascaró, entre otros, a Uri Geller (el doblador de cucharas); un libro como “porque creemos en cosas raras” de Michael Shermer; o seguid a Carl Sagan, gran cosmologo y escéptico. Creer en estas cosas no es cuestión de inteligencia, sino de llegar a conclusiones erroneas debido a un mal razonamiento. Y por supuesto que muchas televisiones han sido y son complices de inculcar la ignorancia colectiva. Que más les da a ellos con tal de tener audiencia. Además, los que hacen televisión, no son diferentes al resto de las personas, también tienen creencias y caen en las mismas trampas que el resto.
    Y no son los únicos. Los hay que niegan la teoría de la evolución de Charles Darwin o el Holocausto judío en la segunda guerra mundial. En muchos casos existe un interés particular manifiesto.

    No hay ninguna evidencia de que esto y cualquier otro fenómeno paranormal (literamente, al margen de lo normal) exista. De hecho, si hay pruebas de que es posible engañar y mentir. Obviamente con esto no quiero llamar a todo el mundo mentiroso, simplemente que es algo que cualquiera puede hacer. Solo cambia el modo, puede hacerse de forma vulgar o usar métodos más sofisticados. Este tipo de personajes, los mediums, usan uno que se conoce como “lectura en frio”, entre otros.

    Por otro lado, muchas personas pueden pensar: “que una persona sea una flasa medium, no quiere decir que no haya buenos mediums”. Pues bien, ese razonamiento, aunque humano, no prueba tampoco nada. ¿Como sabemos si se es buen o mal medium? La única herramienta de la que si nos fiamos es de la ciencia, es decir, de experimentos dentro de un entorno controlado y no de “pruebas” subjetivas dominadas por las emociones. Y la ciéncia no tiene ninguna evidéncia ya que nadie ha pasado las pruebas. Otras personas podrian decir: “pero tampo hay pruebas en contra!”. El no tener pruebas en contra no valida tampoco nada. ¿Acaso podeis demostrar que Papá Noel no existe?. Como no creo que tengais ninguna prueba que pruebe que Papa Noel no existe, entonces quedaría demostrado que existe!! ¿no?. Claro que no!! Nadie puede demostrarlo porque la negación es imposible de probar y ahí reside el truco, un truco, una falacia del lenguaje y de la mente del que se sirven muchos. El deber de proporcionar la prueba de que algo es cierto reside en quien afirma. Así lo establece la ciéncia, que sin ser perfecta (tampoco lo pretende), nos ofrece una prespectiva del mundo muy interesante. Su prestigio no es casualidad sino mirad como intentan imitar sus formas todos aquellos charlatanes para aparentar tener la misma credibilidad: esos son los llamados pseudocientíficos.
    Nuestra forma de vida, la del siglo XXI, está muy anclada en la tecnología: internet, celulas madre, aviones a reaación, la revolución de los telefonos moviles, tomarse un cortado corto de leche en el bar de la esquina… todo tiene relación con la ciéncia.

    Ser abierto de mente, no implica tener que estar dispuesto a creerse cualquier cosa y sin ningún tipo de evidencia. Todos tenemos algo de crédulo; nuestra misión es intentar ser un poquito más escépticos. Lo suficiente como para no tragarse cualquier chumindada y no tanto como para que el arbol no deje vernos el bosque. Creer que es posible la vida en otros planetas no tiene nada de ingenuo. No hay evidencia de ello pero es algo susceptible de ser cierto aunque la probabilidad de encontrar pruebas a día de hoy es muy pequeña. Pero no por ello se desiste ( ver: proyecto SETI). Otra cosa muy distinta es creer que los aliens vienen a visitarnos de vez en cuando, a abducirnos y fertilizarnos y demás cosas absurdas. Estos “fenómenos” que algunas personas dicen padecer tienen una explicación psicológica más pausíble: la parálisis del sueño, y su interpretación es cultural ya que quien lo padece (cualquiera puede padecerlo) cree experimentar situaciones reales, pero son alucinaciones que se producen antes de dormirse o justo al despertarse, que proyectan aspectos que tienen que ver con su entorno, su cultura.

    “La ciencia se funda en la convicción de que la experiencia, el esfuerzo y la razón son válidos; la magia en la creencia de que la esperanza no puede fallar ni el deseo engañar”
    Branislaw Malinowski, de “Magic, Science and Religion”, 1948

    Que nadie se engañe. Esto no es un alegato contra “el deseo” , a “soñar despierto” o a “creer”. Eso nos hace humanos también y probablemente a permitido que nuestra especie sobreviviera y nos ha permitido llegar más lejos. Simplemente hay que intentar que nuestros sueños y anhelos no empañen la realidad, sino no podremos transformarla.

    Saludos ;)

  • francisco256

    Querido amigo, autor del artículo. eres un dogmático. Tus afirmaciones sobre lo paranormal , no dejan de ser un residuo de una forma de entender la ciencia fundamentalista y miope. Lo paranormal, no es más que algo a lo que la ciencia , aun no ha dado respuesta satisfactoria. lo cual no significa, que en un futuro próximo o lejano la de. pensar que la ciencia actual tiene respuesta a todos los fenómenos que se dan en la naturaleza, es de la misma soberbia y estupidez que el quemar a alguien por pensar diferente a la norma. algo por cierto , muy común en la historia de la ciencia oficial, respecto a aquellos que difieren. Por lo tanto, muchacho, te recomiendo que seas un poco más humilde. respeta más a la gente, y deja tu mente abierta. puede , hasta que aprendas algo , a pesar de tu actitud y posicionamientos trasnochados y arrogantes.

  • toms

    ¡Magnifico tu comentario 321!, ¡¡¡enhorabuena!!! .No me había fijado en él.

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  • sandra

    increible otro punto de vista

  • miguel1981

    hay muchos que usan lectura en frío .. pero NO todos son falsos.. no todos engañan a la gente, se puede diferenciar muy fácilmente cuando un charlatán hace una lectura en frío o en caliente pero cuando un tipo es altamente asertivo en primera instancia, no se puede ser tan arrogante y escéptico..

    El tema de la vida después de la muerte es viejo, no hay respuestas sencillas.. pero hay muchas investigaciones.. entre ellas está la mecánica cuántica con Robert Lanza, están las Psicofonías (www.transcommunication.org) dirigidas por el físico investigador Erns Tsenkovsky, Tenemos luego los estudios de Pim Vam Lommel y Sam Parnia Cardiólogo y médico de emergencia, y la anécdota de Ebben Alexander…

    Así que, creo que los escépticos deberían hacerle un favor a la ciencia y no cerrarle tanto las puertas….

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