Ni se grabó en el Mar de la Tranquilidad en julio de 1969, ni está protagonizada por
Neil Armstrong y
Buzz Aldrin, ni ha salido de ningún archivo secreto de la
NASA. La película presentada en
Televisión Española (TVE) por
Juan José Benítez, como prueba de que
los astronautas estadounidenses descubrieron una base extraterrestre en ruinas en la Luna, es obra de un estudio de animación vasco. Se rodó en Irún (Guipúzcoa) en 2001 en las instalaciones de
Dibulitoon Studio SL, donde también se crearon
los moais volantes y
la nave y los extraterrestres de Los Villares (Jaén). Las imágenes de la falsa edificación lunar, al igual que las de las estatuas voladoras pascuenses y la de la aparición alienígena andaluza, fueron encargadas a Dibulitoon Studio SL por Benítez, según ha podido saber
Magonia. La diferencia estriba en que, en el episodio titulado
Mirlo rojo, el director de
Planeta encantado encajó la animación lunar como si de un documento real se tratara, incluida la más que engañosa sobreimpresión de la leyenda “Imágenes inéditas”. Dibulitoon Studio es la productora de
El ladrón de sueños, nominada en 2001 al
Goya a la Mejor Película de Animación.