A fecha de hoy, el Baskonia ha renovado la mitad larga de su plantilla. Seis jugadores han abandonado el club -incluido el acelerado y sorprendente traspaso de Vidal-, otros tantos cubren los puestos vacantes y cuatro permanecen -si Ivanovic cumple eso de que “Barac entra en nuestro proyecto”-, incluido el llamativo caso de San Emeterio. De preparar la mudanza a Sevilla con la rabia de quien no había podido demostrar en Vitoria cuanto quería a cuarto hombre de la batería exterior. La puerta giratoria del Fernando Buesa se ha batido otro verano con fuerza. O sea, como casi siempre.
A simple vista, pero la cancha dictaminará, los ingresos mejoran las salidas. De acuerdo, este comentario lleva una carga de riesgo importante cuando entre los exilios debe contarse a tipos como Prigioni, Vidal, Rakocevic y Mickael. ¿Que si no he mencionado a McDonald? ¡Toma, claro que no! Ahí está bien, a 3.000 kilómetros, en su particular cierre del círculo que supone su vuelta a Las Palmas. El nuevo Caja Laboral presenta buen aspecto porque la suma de dos bases -sólo uno la temporada anterior- puede compensar la dirección sabia del argentino; porque el cuadro azulgrana presume de dos escoltas al alcance de muy pocos rivales (English y Oleson); porque la complicada plaza del alero alto se ha resuelto aparentemente bien con el retorno de Herrmann a la ACB para suplir a una de mis debilidades particulares (Mickael); y porque el fichaje de Eliyahu, otro ‘cuatro’ con querencia exterior, mejora la calidad del grupo.
Sé que el Baskonia ha reclutado apellidos más sonoros que el de Carl English, segundo canadiense en la historia de la entidad tras Phillpi Tollestrup. Algunas contrataciones, al menos hasta la confirmación oficial, han resultado en embarazo más propio de elefanta que de mujer. Ahí están Marcelinho Huertas, Oleson y Herrmann. En cambio, las adquisiciones de Ribas, el propio escolta traído de Gran Canaria y el fichaje cantado del israelí se solventaron por la vía rápida. Pues a pesar de tanta identidad notable, uno confía en el tapado. Es decir, English.
Es un excelente tirador, de mecánica académica y gatillo rápido, que aportará en defensa porque juega con una intensidad muy apropiada para el canon de Ivanovic y el gusto de la afición baskonista. Llega de una buena escuela, la canaria, que a fuerza de hacer bien las cosas ha convertido la sorpresa en el pan nuestro de cada campaña. Aquí no dispondrá de sus 25 minutos por noche, pero como escudero de Oleson podrá compensar la anotación compulsiva de Rakocevic con una sensible elevación del nivel defensivo exterior.
La partitura parece armónica si no fuera por algunas dudas interiores. Los falsos ‘cuatros’ del Caja Laboral DEBEN esforzarse atrás bastante por encima de lo que hasta ahora han demostrado en sus carreras. Y si es cierto que Barac continúa, también se prolongará la soledad del coloso Splitter debajo del aro, donde se pule la cera. Será cuestión de caja, ¿pero no patrocina la Laboral?, que el club no ceda al pívot balcánico para encontarle al brasileño un mejor relevo de baile.

