No seré yo el que defienda a Caparrós ni su estilo de juego, pero considero que su renovación por un año es justa, al menos, teniendo en cuenta los resultados obtenidos. Para explicar mi postura veo necesario echar la vista atrás unas temporadas. Tras la marcha de Valverde, el Athletic entró en caída libre, con el riesgo del descenso muy, pero que muy, presente.
Mendilibar, Clemente, Sarriugarte y Mané fueron los inquilinos del banquillo rojiblanco en la etapa más negra que el club recuerda. En la mente de todos siguen los dramáticos partidos ante el Levante (última jornada de la Liga 2006/07) o frente al Zaragoza (aquel que se ganó por la mínima con un gol de Yeste tras filigrana de Llorente en línea de fondo ’2005/06′). Fueron dos años de auténtico calvario.
Llegó entonces el cambio. Macua tomó el mando del club y su primera decisión fue traer a Caparrós, una medida que fue aplaudida por todos. Su fama de técnico serio y, a la vez, defensivo era bienvenida en un equipo que hacía aguas por todas partes. Se fichó a muchos jugadores. El tiempo ha demostrado que ni la mitad valían la pena, pero era necesario devolver la ilusión a la masa social.
El hecho es que en el primer año, el Athletic logró su objetivo: no pasar los apuros de campañas anteriores. Lo logró sin un fútbol espectacular, pero con partidos reseñables como el 5-1 al Valencia de Villa en San Mamés.
El año de la Copa
Su segunda temporada al frente de los leones fue la de la final de Copa. Este técnico, se quiera o no, devolvió la ilusión a todo un pueblo. La gente volvió a sentir el Athletic desde dentro y eso no hay dinero que lo pague. Apostó por el torneo del K.O. y nos llevó a Mestalla. En Valencia nos encontramos con el mejor equipo de la historia y el título se lo quedó el Barça. Pero 25 años después estábamos ahí. La Liga quedó en un segundo plano y a punto estuvo de costarnos caro. ¿Qué hubiera pasado si los suplentes no hubieran ganado al Betis en aquel partido justo antes de la final? Mejor no pensarlo.
Y llegó la 2009/2010. Haber jugado la final de Copa nos permitió disputar la Liga Europa, pero también nos obligó a adelantar la pretemporada. El Athletic empezó a competir en pleno mes de julio. En las fases previas, los de Caparrós ofrecieron una paupérrima imagen, pero lograron el objetivo. Otra vez resultados.
El equipo se presentó en septiembre con tres frentes abiertos: Liga, Copa y Liga Europa. En el principal, la Liga, el equipo ha respondido. En la Copa se fracasó al caer ante el Rayo. Y en la competición europea se alcanzaron los 1/16 de final, siendo eliminados por el Anderlecht tras un penoso partido en Bruselas.
Yo he sido el primer crítico con el juego del equipo, pero haciendo balance creo que ‘Jokin’, como todos le llamábamos en sus comienzos, se ha ganado la renovación. No entiendo, sin embargo, que él la haya aceptado después de aquellas declaraciones en las que afirmaba que “tres años en el banquillo del Athletic queman mucho”. En fin. Que más vale lo malo conocido que…
¡AUPA ATHLETIC!

