Un gustazo. Ver a Schuster desencajado en el banquillo del Bernabéu comprobando la eliminación de su equipo por parte del Real Unión, un equipo de Segunda B, fue eso, un gustazo. Aún tengo reciente el corte de mangas que el técnico alemán ‘regaló’ al banquillo del Athletic hace pocas semanas cuando los rojiblancos visitaron Madrid. Fue con el 3-2 de Higuaín.
Ayer, con el 4-3 de Eneko Romo, no hizo falta tal desafortunado gesto para humillar al rival. El Real Madrid y por consiguiente, su entrenador, ya estaban siendo ridiculizados por un humilde equipo al frente del cual se encuentra un técnico vizcaíno, Iñaki Alonso. A éste no se le ocurrió realizar un corte de mangas. Es más caballero y profesional que uno que yo sé. Sí, ese Schuster al que los medios de Madrid le sitúan en la cuerda floja.
Quiero destacar, por otro lado, un comentario escrito por un aficionado rojiblanco sobre el partido ayer: “¡Y que el Madrid y un equipo giputxi me den más alegrías que el Athletic… Manda huev….!” Pues espero que hoy no se dé el caso. Estamos obligados a pasar la eliminatoria en Huelva para mantener la ilusión, al menos, en una competición, ya que la Liga va a ser un calvario de armas tomar. El 2-0 de la ida debe ser suficiente. En caso contrario, Caparrós quedaría al borde del precipicio.
¡AUPA ATHLETIC!

