Un invento que deja sin habla.

Así como lo leen. Un invento que provoca mutismo. O como decía cierto monarca de habla hispana, incita a que te calles. Su nombre es SpeechJammer y su función es la de impedirnos hablar. Lo han creado dos japoneses, Kazutaka Kurihara, del Instituto Nacional de Ciencia Industrial Avanzada y Tecnología, en Tsukuba, y Tsukada Koji, de la Universidad de Ochanomizu, y el resultado no es otro que un aparato que grandes semejanzas a una pistola, aunque de aspecto más tosco y repleta de accesorios más inofensivos: podemos encontrarnos un micrófono direccional, un altavoz, un sensor de distancia o un puntero laser, todos ellos gobernados por un computador, que mide la distancia a la que se encuentra el receptor. Y todo ello sin perder la apariencia de arma.

Su manejo es bien sencillo: apuntar a la víctima y apretar el gatillo, con un radio de acción de hasta treinta metros. Y, aunque parezca mentira, su funcionamiento no llega a ser tan complejo como uno puede suponer. La idea surge del hecho rutinario y anecdótico de que el ser humano, para hablar correctamente, necesita escuchar su propia voz, constatando lo que está diciendo. De ahí que los sordos de nacimiento difícilmente consigan hablar correctamente, o que quien esté medio sordo converse a viva voz como si nada.

El logro del SpeechJammer surge al conseguir que, cualquier persona que sea víctima del invento, escuche sus propias palabras con un retardo de 0,2 segundos. Tiempo suficiente para desconcertar y desorientar, provocando incontrolados tartamudeos que suelen acabar en silencio. Naturalmente, el desasosiego desaparece en cuanto dejamos de apuntar.

De cualquier manera, no funciona siempre. Su éxito es comparable al arraigo del discurso en el cerebro. Funciona mejor cuando se realiza un discurso que se está leyendo que cuando se hace una improvisación, donde la lectura es más interna, más asimilada. Por lo tanto, el mutismo es solo una respuesta, una decisión contra el titubeo, en donde el interlocutor decide callar antes que seguir tar tar tartamudeando. Muy útil, por cierto, en la mayoría de discursos políticos.

Una tecnología tan simple que, según los científicos que han publicado sus trabajos en arXiv.org (enlace más abajo), difícilmente puede ser patentable. Es decir, se trata de un producto que podría haber existido desde hace ya mucho tiempo, ya que medios había. Así que, a partir de ahora, el hecho de que se comercialice o no, dependerá ya de las intenciones.

 http://arxiv.org/abs/1202.6106v1

Facebook Twitter Stumbleupon Delicious More More More
elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.