Archivado en febrero, 2012

¿El final del dinero?

Nos lo decían desde hace años: el móvil es el futuro. Y cada vez parece más cierto, en vista de sus jugosas posibilidades. Lo último es la tecnología NFC (Near Field Comunication), un sistema que transfiere la información que contiene una tarjeta de crédito tradicional al móvil, de manera que pueda utilizarse este dispositivo para

Cinco minutos más.

Se levanta pronto por la mañana, quedan tres minutos y aunque el despertador no ha sonado, se desliza entre las sábanas, procurando no despertarla. La mujer duerme acurrucada a su lado, qué delicia más grande, le ha costado coger el sueño pero al final no ha tenido más remedio que agarrarse a su estela. Él,

El otro.

    cada mañana estaba el otro aguardando cabizbajo añejo sin destino o color miraba como lo hace un perro viejo caminando entre vidrios de confusión   pasaba los días la frente marchita apretando el pellejo   por encima el cinturón el otro apestaba de podrido y reviejo como un loco con sombrero y confusión  

Los recortables de la crisis.

Algo más de una década ha transcurrido desde que entrara en circulación el euro, el mismo día que se estrenaba el año 2002. Nos preocupaba entonces la conversión de las pesetas al euro, calculadora en mano, y comprobábamos cómo los precios adelgazaban lo suficiente como para que el término “millonario” perdiera literalmente millones de socios.

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El señor Murillo levanta el auricular del teléfono y teclea cuatro veces. Son las cinco y a punto están de llegar los hijos del colegio. Aunque todavía le da tiempo. Sostiene entre sus manos la dichosa factura de teléfono. Intenta desarrugarla con una mano, releyendo el importe que, otro mes más, le intentan facturar erróneamente.

Justo, que no justicia.

La sentencia ha sido unánime. Los siete magistrados del Supremo, sin piedad, han despojado de toga al ya ex juez Baltasar Garzón. Lo han condenado a once años de inhabilitación de su cargo, consiguiendo de esta manera que no vuelva a presidir un juicio jamás. El delito, en realidad, es muy grave: prevaricación. Se produce

La misma rosa pálida

A falta de dos días para que se celebrara la boda, el automóvil de Merche se engarzó contra las ramas del único árbol que se atrevió a frenar aquella aparatosa caída desde el puente. Tardaron dos días en rescatar el vehículo, que colgaba como un adorno navideño en la rama más alta, de tal manera

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