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Lobos

2010 julio 16
por Eduardo Angulo Pinedo

Los lobos (Canis lupus) son animales emblemáticos que han dejado recuerdos, tradiciones y leyendas en los lugares de donde han desparecido. Los pueblos de agricultores y ganaderos los vieron como competidores y procuraron su eliminación. Así ocurrió en el País Vasco. El trabajo de investigación de José María Fernández y Nerea Ruiz de Azua, del Instituto Alavés de la Naturaleza, de Vitoria, explica las razones de esa desaparición. Han revisado las actas de los ayuntamientos en las que aparecen los pagos que se hacían a los alimañeros por pieza cazada, habitualmente por lobos y zorros. Entre 1805 y 1905 encuentran 203 citas con los gastos debidos a la muerte de 308 lobos. El 54.5% han sido capturados con trampas, el 15.1% en batidas y el 16.9% por batidas en las tradicionales loberas. Sólo el 1,2% murió por envenenamiento; el veneno habitual era la estricnina.

En el mismo periodo de tiempo se capturan 59 camadas, con 257 crías (no incluidas en la cuenta de adultos), pero su captura va disminuyendo con el tiempo. Lo mismo ocurre con la proporción entre machos y hembras en los adultos y, a principios del siglo XX, ya sólo se capturan machos. Por tanto, la población disminuye, las hembras son cada vez más escasas y sólo quedan machos itinerantes cada vez más aislados. Según los autores, a pesar de la presión cinegética sobre los lobos y teniendo en cuenta que el uso de veneno es raro, estos no deberían haber desaparecido si no fuese porque, a la vez, han disminuido sus presas, sobre todo el ganado que pasta libre en los montes comunes.

Pero los lobos han vuelto. Desde finales del siglo pasado, los lobos han vuelto a deambular por el norte de Burgos y el oeste y norte de Alava. Jorge Echegaray y sus colaboradores, del Grupo Lobo de Euskadi, de Vitoria, han comenzado a estudiar esta nueva expansión del emblemático cazador. El método habitual de hacer recuentos en poblaciones de lobos pasa por localizar grupos familiares y calcular el número de individuos por grupo. Sin embargo, en la zona de expansión del lobo hacia el País Vasco, el número de lobos es pequeño y la movilidad muy grande, por lo que Echegaray y su equipo han tenido que desarrollar una técnica diferente. Han decidido recoger heces y, a partir del análisis del ADN en cada recogida, identificar individuos y hacer el recuento. Este método, al identificar a cada individuo, permite además seguir sus movimientos por el territorio estudiado.

Después de recorrer 690 kilómetros, los autores recogen 136 muestras de heces, y de ellas, consiguen el estudio genético de 86. Corresponden al lobo 31 muestras; al zorro, dos muestras; y al perro, 53 muestras. En las muestras de lobo se hace el estudio detallado para identificar individuos y se encuentran 16 genotipos diferentes, entre ellos cinco machos y siete hembras. Tres de ellos se han localizado varias veces y, en un caso, una hembra ha recorrido en cinco semanas unos 25 kilómetros por lo menos.

Dos datos más: la mayoría de las muestras de lobo contienen restos de animales salvajes (corzo sobre todo) mientras que en la mayoría de las muestras de perro, los restos son de animales domésticos (oveja). En este periodo de tiempo, el número de mastines subvencionados para proteger del lobo los rebaños era de 153. Y, en segundo lugar, los autores calculan que el precio por conservar esta especie supone unos 3000 euros por lobo y por año, según las indemnizaciones pagadas en el periodo 2003-2004. En ese periodo hubo 163 ataques al ganado y el 95% se atribuyó al lobo. Estas cifras no se corresponden con los restos identificados en las heces. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el dueño del ganado sólo recibe subvención en el caso de ataque por el lobo.

*Echegaray, J., A. Illana, A. Hernando, F. Martínez de Lecea, J. Bayona, I. Covela, J.A. de la Torre, D. paniagua & C. Vilà. 2007. Uso de técnicas genéticas no invasivas para estimar el tamaño y la distribución del lobo (Canis lupus Linnaeus, 1758) en el País Vasco (N España). Galemys 19: 3-18.
*Echegaray, J. & C. Vilà. 2010. Noninvasive monitoring of wolves at the edge of their distribution and the cost of their conservation. Animal Conservation 13: 157-161.
*Fernández, J.M. & N. Ruiz de Azua. 2010. Historical dynamics of a declining wolf population: persecution vs. prey reduction. European Journal of Wildlife Research 56: 169-176.

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