Solo se necesita miedo

La ilustración literaria de hoy será un breve cuento de Ramiro Calle, donde nos cuentan como el miedo hace ver lo que no existe.

 

 

SÓLO SE NECESITA MIEDO

 

Había un rey de corazón puro y muy interesado por la búsqueda espiritual.

A menudo se hacía visitar por yoguis y maestros místicos que pudieran proporcionarle prescripciones y métodos para su evolución interna.

Le llegaron noticias de un asceta muy sospechoso y entonces decidió hacerlo llamar para ponerlo a prueba.

El asceta se presentó ante el monarca, y éste, sin demora, le dijo:

–¡O demuestras que eres un renunciante auténtico o te haré ahorcar!

El asceta dijo:

–Majestad, os juro y aseguro que tengo visiones muy extrañas y sobrenaturales.

Veo un ave dorada en el cielo y demonios bajo la tierra.

¡Ahora mismo los estoy viendo!

¡Sí, ahora mismo!

–¿Cómo es posible -inquirió el rey- que a través de estos espesos muros puedas ver lo que dices en el cielo y bajo tierra?

Y el asceta repuso:

–Sólo se necesita miedo.

 

*El Maestro dice: Caminar hacia la Verdad es más difícil que hacerlo por el filo de la navaja, por eso sólo algunos se comprometen con la Búsqueda.

 

Como bien dice la enseñanza de Ramiro Calle, cuando tenemos miedo, por muy espirituosos que seamos, es difícil mantener la verdad cuando nos sentimos amenazados por algo.

 

Realmente el miedo es un sentimiento que sirve para protegernos, al sentirlo solemos ser más precavidos.

 

Existen personas que parece que no temen a nada, en cambio otras, tienen pánico por el más mínimo detalle, hasta el punto que su miedo, en lugar de ser una protección, consiste en una efermedad.

 

Hace algún tiempo os escribí un artículo sobre el miedo “Conociendo el miedo”.

 

En este artículo os defino el miedo como un sentimiento desagradable al sentir un peligro real o imaginario, el cual en su máxima expresión puede llegar a convertirse en pánico.

 

Químicamente, nuestro organismo libera adrenalina en nuestra sangre sobrealimentando nuestra sangre y músculos para poder reaccionar ante esa situación que consideramos peligrosa.

 

También hay personas que disfrutan con esa sensación que nos produce la descarga de adrenalina y por ello suelen realizar deportes de riesgo.

 

El miedo genera diversas reacciones químicas en el organismo tales como la aceleración del ritmo cardiaco, dilatación de las pupilas, libera noradrenalina (controla los niveles de atención, el ritmo de las contracciones….), genera corticoides (evitan la interconexión de las neuronas).

 

Lo realmente peligroso es sentir miedos irreales, miedos que solo existen dentro de la mente, en muchos casos pueden estar generados por realidades del pasado o simplemente crearlos la mente la nada, estos miedos impiden realizar muchos proyectos en la vida real y generan estrés.

 

Es difícil para los profesionales decir donde acaba el miedo y empieza la enfermedad.

 

Los sentimientos de ansiedad y angustia suelen estar relacionados con el miedo injustificado generado por la mente que en muchos casos está basado en una baja autoestima o en algún trauma del pasado.

 

Resumiendo, el miedo consiste en un sistema de protección que poseemos para defendernos de cualquier elemento peligroso, pero para no irnos a los extremos debemos tener una mente clara que nos diga realmente cuando debemos tener miedo y cuando no.

 

Ni es bueno ser extremadamente valiente, de todos es conocida una famosa frase “De valientes están llenos los cementerios”, la cual nos da a entender que por tener tanto valor asumieron riegos mayores de los que debieron asumir y lo perdieron todo, como tampoco se puede tener miedo por todo, ni miedos en el interior de nuestra cabeza.

 

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