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A Miguel Ángel Blanco

2013 julio 12
por José Ignacio Calleja

12 de Julio de 2013, dieciséis años después del asesinato de Miguel Ángel Blanco

Aquel día de Julio fue único
Para todos, … para ti
Fue algo terrible
Nos mirábamos sin hablar
Justo las palabras imprescindibles
Conteniendo la respiración.

Aquel día no fue un día, sino una eternidad,
Una solitaria eternidad, vivida en el aire
Esperando en vilo
Creyendo interiormente que no serían capaces.

Qué ingenuos fuimos, qué ingenuos éramos
Por humanidad, nos decíamos
Seguro que por humanidad
Al menos por humanidad, no lo harán.
Por los suyos, por la dignidad futura de los que los aman en sus casas
Siquiera por eso, no lo harán
Y lo hicieron, te asesinaron

Llevábamos años contra ellos, pero…
Allí perdimos lo que nos quedaba de esperanza
No eran capaces de humanidad
No eran capaces ni en las situaciones más extremas
No eran capaces de humanidad

Y así, hasta hoy
De esto se trata, de recuperar la humanidad
No eran capaces
¿Cuándo lo serán?

Cuando te recuerden y te digan, ¡perdón,
mil veces perdón por lo imperdonable!
Para vivir, ¿tú?
No, para vivir nosotros
¿Cuándo lo serán?
J. Ignacio Calleja (Vitoria-Gasteiz)