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Francisco, ¡tú sigue!

2013 marzo 29
por José Ignacio Calleja

Tú, sigue Francisco, que los gestos tienen su peso en oro. Los sabios laicos, y creyentes, van a decir que esto es “más de lo mismo”, una “necedad para los incautos”; y los religiosos que esto es “un escándalo contra la santidad de Dios”, pero tú sigue. Ya estamos otros para dar guerra con el peso insalvable de lo estructural en el cambio social y eclesial. Pero tú sigue, Francisco, que los gestos tienen su peso en oro. Tú sigue, porque si sumas gestos y gestos de humanidad evangélica, otros nos atreveremos a más y más, y otros podrán más y más adelantar en cambios a fondo. A la medida de los humanos, es cosa sabida, que los dioses no hacen las transformaciones humanas sino a nuestra manera y con nuestras luchas y vaivenes. O mejor aún, que los humanos sólo hacemos las transformaciones de Dios a la medida de los humanos. Esto es lo que da de sí la historia. Las revoluciones siempre se comen a sus inspiradores y santos ejemplares. Es la ley de lo humano. Tú sigue, es tu carisma.