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Los manifiestos de cristianos sobre el derecho a decidir

2014 julio 8
por José Ignacio Calleja

 

            Todo depende del hecho de ser pueblo-nación; este es le arranque del derecho; sin esto, lo del derecho de las personas, es difuso; son las personas de un pueblo; si no, quiénes son esas personas. Luego hablamos de personas en un pueblo-nación. Seguir diciendo que no hay que ser nacionalista –en sentido leve o intenso- para entender esto, es errar. Si hablamos de derecho hablamos de personas de un pueblo-nación. Es el caso de Cataluña, según creo. Si sólo se trata de una medida eficaz para conocer una voluntad general sin sujeto político, no es un derecho, sino una medida política o de estrategia para salir de un problema. Veo una diferencia que pocos reconocen.

 

            Preguntar qué piensa un pueblo que vive con otros, es justo, pero es un derecho demasiado aséptico en cristiano; sin ponderar otros bienes que también nos obligan, es una DSI a la carta. La DSI es más integral en el tema y trocearla es muy pobre. Por lo menos, y como cristianos, hay que decirlo. Del hecho de que haya pueblo, y lo hay, deriva un derecho a decidir, que la DSI reconoce en solidaridad de obligaciones con los otros pueblos. La DSI es más exigente que este liberalismo primario: somos, podemos, queremos.

 

            El derecho a decidir no deriva de la DSI, sino que la DSI lo reconoce del hecho de que haya pueblo. No hay que equivocar el orden de las cosas.

 

            El hecho moral es poder votar porque se tiene derecho como pueblo, o porque estratégicamente es mejor para convivir, donde no haya pueblo, o se discuta. Pero no es un hecho moral aislado de obligaciones; en cristiano no lo es, ni se puede absolutizar y aislar; en moral cristiana, no; en moral civil, quizá sí.

 

            Consultar es algo muy normal en cualquier Estado democrático -dicen-; y añado: sí, en un Estado democrático que tenga varios pueblos en su seno como España, o la discusión sobre esto constituya un problema político, debería serlo, pero no lo es; no es lo normal; todos los Estados se resisten con uñas y dientes a consultar; como se resistirá Cataluña si un día le toca el caso en su seno; y como se resistirá Euskadi, cuando suceda. Todos los pueblos nación creen que el problema de la diversidad identitaria es de los otros, y todos consultan cuando no les queda más remedio. No seamos acríticos.

 

            Como cristianos, y con la DSI en mano, hay que consultar a los pueblos, y es un derecho de estos hacerlo; donde se discuta si hay pueblo unitario, la consulta es una estrategia política de valor moral incalculable; pero los cristianos nunca deberíamos callar que la solidaridad tiene un peso de obligación moral extraordinario. Sigo pensando que entre los cristianos se plantea el derecho a decidir como un absoluto de un pueblo – una realidad aislada en la DSI- y con un tenor más liberal que cristiano. Pienso así.

El Ayuntamiento de Vitoria agobia con tasas a las pequeñas Parroquias de “aldea”

2014 junio 25
por José Ignacio Calleja

 

            El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ha decidido que las tasas de recogida de basura de las Iglesias de los pueblos de su Municipio se incrementen en un 257%, sí, ha leído Usted bien, 257%, pasando de 92 euros a 327. Hablo de Estarrona, Ullíbarri-Viña y Asteguieta. (Hay otros casos más extremos, como Aránguiz, donde el incremento es del 615%, es decir, de 92 euros a 654). Por supuesto, si esas Iglesias tienen vivienda o algún local de catequesis aparte, la vivienda y el local pagan su cuota como los demás vecinos. El cambio afecta a las iglesias porque, como todo el mundo sabe, tienen más metros que una vivienda. (Metros cuadrados, quiero decir, pues si el Ayuntamiento cayera en cuenta de que le sería más ventajoso considerar los metros cúbicos del edificio -piense usted en la altura de los templos-, supongo que estudiaría el caso. No quiero darle más ideas). Por supuesto, esas iglesias no generan ninguna basura. Miento, unas flores con ocasión de la fiesta del pueblo, y dos coronas marchitas del último vecino que falleció.

 

            Todos sabemos que el Ayuntamiento tiene que legislar para el común y sin privilegios, pero el derecho aplicado con una venda en los ojos, termina provocando situaciones aberrantes. Esa cuota en basuras, que las iglesias no generan, significa el 100% de sus ingresos. Todo se va en basuras que no tenemos. O sea, que el resto de gastos, sea el butano, la luz, el tejado, el seguro, el agua, la limpieza, quedan a cuenta de Dios, por lo visto. O sea, vivir del Espíritu; ahora sí, por fin.

 

            Como soy muy razonable, no quiero perder la razón en la forma de esta queja, pero, es verdad, yo comprendo que Ayuntamiento se desviva por ver de dónde saca dinero. Claro, si se gasta dos millones de euros en el proyecto de Auditorio del Paseo de La Senda, y otros tres en otro Auditorio, que luego es Palacio de Congresos y luego Estación de Autobuses, y otro en alquileres de locales varios de contratación nada clara, y otro pico en compensar a la empresa de marquesinas que primero sí y luego no, y otro pico en la empresa de bicicletas de uso público… y…, y como nadie tiene que responsabilizarse de nada…, y como fuera, que los gastos corrientes del Ayuntamiento no pueden contenerse, porque los tiene comprometidos con los mismos que la “sirven”…, y como fuera que quien hace la ley de presupuestos son los mismos que los distribuyen, ¡y su partida es la primera!… saque conclusiones. Por mi parte, cuando vea que en la contención del gasto público el grupo dirigente de políticos y altos funcionarios se recorta sus haberes en un 20%, por ejemplo, les creeré lo del servicio público en igualdad. Entre tanto, a nuestro servicio, sí, pero después de tomar su parte bien nutrida de euros y actualizada cada año.

 

            En fin, las basuras de las Iglesias -no hay basuras de las Iglesias, lo repito- están bien pagadas como una vivienda más del pueblo, (con los locales, ermitas y la casa cural aparte, donde los haya); pagar como todo el mundo en esos pueblos, 92 euros. El resto, el salto de 92 a 327 euros, el 257%, es empezar la justicia social por el tejado. Cada una de esas iglesias, ¡que la gente lo sepa y los funcionarios también!, tiene que buscarse la vida y medios para pagar su presupuesto, y  no hay gasto alguno sin partida previa que lo permita, y esto cada una por sí misma. Aquí, salvo un arreglo u obra general, nadie puede ir con su deuda al Obispado a que “papá” le resuelva el problema. Por eso, con muchos menos, nos luce en la Iglesia más que a otros. Pero esto no entiende un Ayuntamiento, ni responsable político o alto funcionario en ella, que tira de la chequera de todos para cubrir sus déficits, sin responsabilidad personal alguna, haya o no dinero. Hasta que llega la crisis, y ¡ay!

 

            No quiero entrar en “la llantina” de qué cara se le queda a la gente que viene a un funeral o a una boda, y cuando pregunta por el baño, recibe por respuesta una sonrisa ante pregunta tan ingenua. No hay. Y por supuesto que la limpieza del templo tiene que hacerla el interesado en la ceremonia o el mismo cura, porque no hay dinero. Punto. Ese incremento en la tasa de basuras es un abuso de la ley; aplicación de la ley, en fraude de su justicia. No es el único caso en la ciudad, ni el más sangrante, ¡pienso en la merma de la renta básica y las ayudas de emergencia social! pero cuando el legislador se acostumbra a dictar reglas sin conocer la realidad social, hace el ridículo e indigna.

 

Una fe samaritana

2014 junio 3
por José Ignacio Calleja

 

Ciclo de  conferencias:  “Hablar a Dios-Hablar de Dios”, organizado por la Facultad de Teología y la Fundación Catedral Santa María, seguimos con la séptima ponencia “La cualidad de la fe: la fe samaritana”, a cargo del profesor Don Jose Ignacio Calleja Saénz de Navarrete

Tendrá lugar el próximo martes, día 3 de junio, en el Palacio Villasuso de la ciudad de Vitoria-Gasteiz, a las 20 horas.

La conferencia es la segunda dentro del tercer, y último, bloque temático, que lleva como título: ”Hablar de Dios: fe y transmisión”.

De las personas y la vida cotidiana

2014 mayo 23
por José Ignacio Calleja

 Días de niebla y plomo-Cubierta-Imprenta 2

 

 

DÍAS DE NIEBLA Y PLOMO es una novela para sentir y pensar; para sentirnos y pensarnos a fondo, ahora y siempre; y en ese espejo tan personal de la vida de cada uno, y de todos juntos, se reflejan unos personajes que nos resultan muy próximos; gentes en cuyas vidas se entrecruzan la soledad y el miedo a amar, el gozo de ser amados, la honestidad política, la traición y la fidelidad en la vida cotidiana, la violencia terrorista y las víctimas, el perdón y la venganza, la crisis social que margina a los más vulnerables, el valor de la fe y las personas que se empeñan en una vida social más justa… PLOMO en las calles, por el miedo a la violencia cuando el terrorismo amenaza a quien es distinto y lo dice; y NIEBLA en las vidas, por la desconfianza hacia lo valioso y común cuando hay que compartir los sacrificios. Y, sin embargo, un resol de fondo con el que la gente de bien nos sorprende: su amor y su dignidad vividos a la medida de los humanos. A la medida de los humanos, eso es todo lo que podemos las personas y miran los dioses.

 

www.editorialcirculorojo.com

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Las canonizaciones católicas

2014 mayo 4
por José Ignacio Calleja

Decía Óscar Romero, el obispo asesinado de San Salvador: “Cuando me dedico a los pobres me llaman santo, pero si denuncio las causas de la pobreza me tachan de radical”. La diferencia entre la santidad y la radicalidad consiste en relacionar o no la riqueza de los ricos con la pobreza de los pobres. En esta Europa, tan laica y liberal, hay sitio para los santos, pero no para los radicales”. Para pensar y aclarar(nos).

La Homilía del funeral de Estado

2014 abril 2
por José Ignacio Calleja

La Homilía del funeral de Estado

 

          Su estilo literario es rancio donde lo haya. En teología de la Salvación en Jesucristo, es artificiosa en la mayoría de sus citas bíblicas. Su interpretación está traída varias veces por los pelos. Su estilo de panegírico del finado, ya no se acepta en la Iglesia. Y en lo social,  representa una forma de ver la vida social española y sus carencias “cristianas”, respetable como opinión personal en su boca. No pienso así y, si lo hiciera, no es lo que yo elegiría ese día. Como opinión particular, respetable. No representa a la Iglesia. Una opinión de un Cardenal. No estoy de acuerdo, pero es su opinión. Si no gusta, que no se organice un funeral de Estado. En eso estoy de acuerdo.

 

          Y en cuanto a los conceptos, pues mírese la lista y que me digan qué tal le sentará oírlos en una homilía a un nacionalista no español. Y el añadido de que puede volver una guerra civil, una opinión particular. ¿En una homilía? Nunca. ¿Puede dar opiniones tan particulares en un acto de la Iglesia? No. Estoy seguro de que en un texto de los Obispos, esta afirmación hoy no sale. Y él lo sabe, y sería honesto obrar en consecuencia.

 

          Citas de la homilía para ser escuchadas con oídos nacionalistas, y a ver cómo suenan:

 

al servicio de España

Iglesia en España

¡Es la plegaria de España!

la geografía patria

los españoles

también por España

Mirando al bien de España

los españoles

aquella España

quería superar para siempre la guerra civil: los hechos y las actitudes que la causaron y que la pueden causar.

católicos de esta España

(los católicos) con el pueblo al que pertenecen!

La historia del alma de España

vuelva a florecer en España

Eucaristía… y por España.

 

          Quisiera insistir, se trata de escucharlo con cabeza de nacionalista no español y en una homilía. Ya sé aquello de que “no vayan”, o “son españoles, les guste o no”, o “España es un valor moral primordial”. No, con oídos de nacionalista no español, y en una homilía. Pues eso. Y lo de que “la guerra civil” que se puede repetir, ¡es un Cardenal en una Homilía y no puede decir su opinión particular, o advertir que habla a título particular, y ni así! Una vez hecho, busquemos el valor positivo de la advertencia.

 

          Eso sí, tampoco me parece lo más grave del caso. Si hay un Funeral de Estado, en estas condiciones, “peccata minuta”. Saludos cordiales.

 

 

El nacionalismo, ¡qué mal se lleva con la solidaridad!

2014 marzo 30
por José Ignacio Calleja

 

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“Creemos en Europa como la casa común en la que todos los pueblos y todas las naciones tengamos nuestros propio espacio, nuestra propia habitación, sin que tengamos que vivir de alquiler y sometidos a un propietario que, por no dejarnos, no nos deja ni cambiar las cortinas”…,”Pedimos una Europa que piense más en las personas“… “que rescaten a las personas con el mismo interés con el que antes rescataron a los bancos”, proclamaba hoy Andoni Ortúzar en la ya inminente campaña electoral al Parlamento Europeo.

 

Cuando entro en casa, pienso un poco, y me pregunto si ellos le dan una vuelta a sus palabras. Quiero decir que, si yo pienso en las personas, a lo mejor no puedo pensar de mi pueblo como vengo haciéndolo, a lo mejor lo que pido para mi pueblo hace sufrir a otras personas, a lo mejor… Pero claro, ya lo entiendo, se refiere a las personas de “mi” pueblo, y se sobreentiende que los demás harán lo propio; da por hecho que las situaciones de partida para las personas y los pueblos son análogas, y si no, que cada palo aguante su vela.

 

Los nacionalismos constituidos en Estado, y los nacionalismos con aspiración de constituirse en Estado, argumentan igual. Todo es por el bien de las personas, pero eso sí, las mías, las de mi naciónsi hay otras, será su problema -no nos incumbe-; les deseamos lo mejor, pero no conmigo ni con lo mío. Y por supuesto, para ser más libres, más eficientes y más solidarios. Lo primero y lo segundo, es posible; lo tercero, no. No hay nadie que busque la constitución de su nación como Estado, para ser más solidario con los demás; y menos con los que tiene cerca. Las cosas como son. Soy realista y hasta cierto punto lo entiendo. Pero de ahí a creerme lo de la lucha nacional por solidaridad con las personas, no. Con las mías, y si acaso. ¡Qué mal se lleva el nacionalismo con la solidaridad y cuánto se esfuerza en negarlo!

 

 

En Alsasua, las mujeres de COVITE tenían razón

2014 marzo 17
por José Ignacio Calleja

                

 

            La dignidad tuvo en Alsasua nombres de mujer. Consuelo Ordóñez, Laura Martín y Conchi Fernández se plantaron ante la Casa de Cultura, donde se celebraba el último acto del “entorno” de ETA: traer a casa a «los ciudadanos que han huido por razones políticas». Sin estridencias. Con unos carteles en los que les exigían que colaborasen con la Justicia para esclarecer los más de trescientos asesinatos de ETA que no han sido juzgados y para que repudiasen el inmenso e injusto daños causado hasta ayer mismo.

            Pues lo debo decir. Estas mujeres tenían razón y obraron con plena dignidad. Es que no hay ninguna contradicción entre el empeño reconciliador de la Iglesia -que yo defiendo- y esta verdad como un templo en cuanto a la memoria y la justicia. No es todo lo que hay que decir, pero esto hay que decirlo; reconocer y repudiar el inmenso e injusto daño causado por ETA es vital y definitivo.

11-M en Madrid: el recuerdo de diez años

2014 marzo 8
por José Ignacio Calleja

 

 

 

            Corren los días y ya está aquí el décimo aniversario del atentado del 11M en Madrid. Se van a oír maravillas de sus personas y la vida seguirá. Si se dicen palabras extraordinarias en su homenaje, parece que nos refugiamos en una épica algo huera; y si no se grita, sentimos que el silencio pueda interpretarse como olvido de las víctimas e ingratitud. Por tanto, hablen sus más cercanos, los que más las amaron, y que ellos pongan letra y alma a lo que recuerdan y nos reclaman. Aquí está nuestra compañía para hacernos cargo y cargar con ello.

 

            Cuando me pregunto qué hacía yo ese día y a esa hora, escuchaba la radio, como cada mañana, y supuse que había sido ETA. Por entonces, muchos vivíamos con el corazón en un puño, soportando un goteo cruel de muertes y heridos. La verdad que lo de Madrid era un atentado desmedido, pero cabía pensar que ETA lo hiciera. Yo sabía que, en su locura y barbarie, calculaban muy bien el alcance de sus actos; sabía que nunca arriesgaban más allá de lo que “su” gente en el País Vasco podía “aceptar“; así que no entendía por qué habían roto todos los límites en tan perversa estrategia, pero los creía capaces. La locura ideológica  es un camino sin retorno cuando se hace vida social y terrorismo. Los creía capaces.

 

            Después, dos horas después, salí de clase y escuché en la radio a Arnaldo Otegui, y supe que no había sido ETA. Cuando Otegui condenaba el atentado, ya supe que no había sido ETA. No iba a hacerlo, y menos tan rotundo, si no tuviera información precisa de ETA de que “nosotros no hemos sido“. Todavía Otegui no se había desmarcado en público de la estrategia violenta de ETA y, de hecho, todos entendíamos que era su portavoz civil.

 

            Que no fuera ETA, para muchos vascos fue un alivio; para mí fue un alivio; cuando lo supe, me abracé a un compañero; era como si nos hubiéramos librado de una culpa colectiva; creo que llorábamos; es difícil que esto lo entienda cualquiera; el dolor por las victimas, sin embargo, fue el mismo. Una huella indeleble en la memoria personal, que el tiempo siempre va limando. Por eso recuerdo hoy tan sinceramente a las familias de los que murieron y a los que sobrevivieron lisiados, porque no pocas veces, y a medida que pasaban los 11M, se habrán sentido solos. Y porque así suele crecer el olvido con las víctimas de lo peor de la vida. Las tengo cerca.

 

            Se dice que los humanos somos seres de memoria, y sí, pero también seres que olvidamos el mal ajeno. Tal vez para poder vivir en paz con nosotros mismos. Tal vez. ¡Qué nos perdonen las víctimas del 11M, y todas las víctimas de lo peor del ser humano, pero siempre las hemos querido. Nunca las hemos olvidado!

José Luis Bilbao, en el reino de Heidi

2014 febrero 24
por José Ignacio Calleja

  

He podido leer que el Diputado General de Bizkaia, José Luis Bilbao, ha manifestado su envidia por los escoceses, en relación al reconocimiento británico de su derecho a decidir; obviamente, por no ser este el caso de los vascos en España.

 

           Como lo comprendo casi todo y estamos acostumbrados a la grandilocuencia de este político, no le he dado mayor importancia. Además, en la mente de un nacionalista, es lógico que este sea un querer prioritario en su vida pública, por no decir el primero. Más aún, aunque me moleste reconocerlo, este es su sueño primordial en toda circunstancia.

           ¿Por qué me molesta reconocerlo? Tiene que estar uno a cubierto de muchas contingencias en la vida para –en plena crisis y con necesidades de primer orden sin cubrir en muchos vascos que me rodean y con los que hago vida- el político último y más responsable de atender a esa gente en Bizkaia, vuelva al derecho a decidir como una preocupación de primer orden en su vida.

 

           Me molesta mucho la gente que en esas posiciones de poder –y reclamando lo que es legítimo- no añade una y mil veces que le preocupa y da envidia ¡antes y más! terminar justamente con la exclusión de los más vulnerables. Hay vascos que están  al límite, que solo la solidaridad de gente cercana los lleva hasta fin de mes, que no pueden adquirir ni lo imprescindible para los niños… hablo de calefacción, hablo de material escolar, hablo de ropa, hablo de una ayuda extraescolar, hablo de gafas… hablo de lo más elemental… Pero estos politicos siguen en su máxima responsabilidad, envidiando el derecho a decidir. Yo me moriría recortando ayudas sociales de emergencia, y dándole a la karraka política.

 

           Y voy a ser duro en este post en un blog perdido, donde solo algunos amigos llegarán hasta aquí. Si algo reprocho a las asociaciones de víctimas del terrorismo, es que no han dicho una palabra de denuncia y solidaridad con nadie que no sea su causa. Yo les expreso la mía sin reservas morales ni políticas. No considero la ideología política para respaldar su derecho a memoria, dignidad y justicia de forma inequívoca y plena. Pero eso de que en la vida social, laboral y política de este país, cada grupo maltratado se junte para defender su causa en justicia, y corte de manera absoluta con cualquier reconocimiento de causa ajena, me duele.

 

           Ya sé que lo de las víctimas es distinto a todo lo demás -porque como escribe muy bien Savater- lo son por causa del terrorismo contra sus personas y su libertad, y no de una injusticia de la democracia. Pero defiendo que todos los grupos sociales están obligados a reconocer y denunciar que aceptan como propio el sufrimiento de los más vulnerables a manos de cualquier injusticia social; venga esta inequidad de las personas, venga de las estructuras más infumables; y que reclaman justicia elemental para esas causas. Es que, si no, hay un punto de egoísmo extremo en la defensa de cada causa social justa, y ya no es lo mismo. La credibilidad también se quiebra por aquí.

 

           Pero yo hablaba del político José Luis Bilbao, – y otros tantos en la política y en las responsabilidades sociales- que viven en el mundo particular de  Marco y Heidi, socapa de coherencia nacionalista (o religiosa) o de la ideología que sea.

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