Álava

Vitoria volvió a vivir ayer, y hoy seguirá en la misma tónica, uno de esos días que han marcado su leyenda de ciudad fría. La nevada caída, una de las que se recuerdan como históricas, llegó a alcanzar en el casco urbano entre 15 y 17 centímetros de espesor -hasta 20 en algunos lugares y mucho más donde se concentraba la ventisca- y destrozó todos los pronósticos. (+info)

