
Tuvisa quiere conductores altos. O, al menos, que lleguen sin problemas a los pedales. Las bases de la nueva oferta de empleo de la compañía municipal de transporte establecen que los futuros chóferes deberán tener una estatura «no inferior» a 163 centímetros. No se trata de un requisito excluyente, ya que si una persona no alcanza la altura mínima tiene otra alternativa: pasar por un reconocimiento médico que demuestre que su estatura «no supone ningún riesgo» a la hora de conducir un urbano. Según ha podido saber EL CORREO, este punto ha incomodado al comité de Tuvisa, que ayer amenazó con impugnar la convocatoria por considerarla «discriminatoria». (+info)

