Lazo eterno, nueva novela de Lucia de Vicente , entrevista con la autora

En raras ocasiones el lector cierra un libro de temática paranormal y piensa, «¿Podría ser verdad todo lo que acabo de leer?». Sin embargo ése es el sentimiento que te aborda cuando terminas Lazo Eterno, la segunda publicación de Lucía de Vicente. Porque, aunque la autora aborda en esta ocasión el tan manido tema de los vampiros dentro de la literatura romántica —tanto que incluso goza de un subgénero propio—, esta novela consigue dar un giro de tuerca a lo ya escrito sin perder la esencia de los orígenes del género. Una brillante trama, única y novedosa, en la que sin querer nos introducimos en el mundo vampírico, en su sociedad, en sus usos y costumbres, en sus inicios y sus motivos. Lazo Eterno es un libro narrado en tercera persona, con una perfecta gestión de narradores que nos muestran sus diferentes sentimientos y puntos de vista. Una historia llena de misterio, acción y mucha intriga que te atrapa desde la primera página y que resulta, sobre todo, coherente. Su realismo y desarrollo, tan creíble, hace que parezca que los vampiros existen realmente, que todo es posible y no se trata de una mera invención de la escritora. Los que conocieron a Lucía de Vicente a través de su primera novela, Cuando pase la tormenta, descubrirán en Lazo Eterno —a pesar del cambio de registro— la misma técnica literaria, depurada e impecable, que consigue que lo más complejo parezca fácil y directo. Un cuidado estilo que no resulta rebuscado, sino que fluye natural y engancha al lector, que gozará con sus ingeniosos diálogos, repletos de doble sentido. La narrativa es el punto fuerte de la autora. Manejada con maestría, nada resulta superfluo; no sobran descripciones ni información, cualquier detalle será útil más adelante ya que Lucía no da puntada sin hilo. Las descripciones, ligeras y sencillas pero bien estructuradas, harán que a lo largo de las páginas vayamos conociendo el particular mundo de los vampiros sin perder de vista el argumento general, transportándonos sin problemas a escenarios en los que descubrir secretos, traiciones, normas e historias antiguas de todos los implicados. Sus personajes, tanto los principales como los secundarios, están bien definidos, pero son los protagonistas, Marina Miralles y Marcos Pessaro quienes sorprenden por su cercanía y realismo. Estupendamente perfilados, gozan de personalidades fuertes y creíbles que evolucionan a lo largo de los capítulos. Ella es una mujer actual; joven, pasional, impetuosa, valiente y con una fuerte personalidad; amiga leal, trabajadora competente y escritora de éxito que posee un alma llena de inseguridades y defectos, lo que le hace ser lo que realmente es: humana. Él, sin embargo, es un vampiro. Uno muy antiguo que carga a sus espaldas con la experiencia y los sinsabores de un buen puñado de siglos, que le han convertido de un hombre machista, manipulador y metódico. Alguien mucho menos accesible que Marina, con un carácter muy sólido, que sabe lo que quiere y posee un enorme poder para conseguirlo. Poder que ejerce sin remordimientos tanto dentro de su jerarquizada comunidad vampírica como fuera de ella. Y aunque la fortaleza de la protagonista femenina hace que ella no se deje avasallar por este guapísimo y sexy personaje que resulta ser Marcos, del que no soporta su intolerancia y prepotencia, las circunstancias y el destino harán que ambos personajes se conozcan en profundidad y acaben encajando a la perfección. La curiosidad y la atracción que surge entre ellos también juegan un importante papel. Ninguno es exactamente lo que parece. Por eso, cada decisión, cada discusión y diálogo es absolutamente imprescindible para conseguir este objetivo. Sin necesidad de que la autora se tome licencias para unirlos, ambos acabarán sucumbiendo a los encantos del contrario, lo que no evitará que tengan que luchar por ello y limar ciertos aspectos de sus respectivos caracteres. Por su parte, los secundarios tienen un importante cometido y en ningún momento son mera comparsa. Llenos de vida y sentimientos, gozan de un importante rol en la historia, dando agilidad a la trama y sobre todo complementando a los protagonistas. En resumen, un libro muy recomendado para los amantes de los romances fantásticos, repleto de acción, suspense, humor y algún que otro toque erótico.

Biografía de Lucía de Vicente Blog: http://luciadevicente.blogspot.com/

LUCÍA DE VICENTE es una periodista madrileña que tiene la suerte de dedicarse a hacer aquello que más me gusta: escribir.

Y cuando deja su trabajo en los medios para dedicarse a la familia y a otros menesteres laborales, se da cuenta de que necesitaba seguir reflejando historias en un papel. Historias que, si ya no podían ser las de los personajes a los que antes entrevistaba, bien podrían ser aquéllas que ella misma creara y a las que hasta ahora nunca había podido poner el fin por falta de tiempo. Pero, como no sólo de ilusiones vive la mujer, contribuye en lo que puede a la economía familiar como correctora literaria freelance.

Su primera novela, Cuando pase la tormenta, fue publicada en octubre de 2011 y, un año después, se publica Lazo Eterno.

En noviembre de 2011, su relato Una respuesta espontánea fue premiado en el concurso de Ediciones Rubeo Ese amor que nos lleva, y publicado en una antología que salió al mercado en febrero de 2012. En diciembre de 2011, su micro relato Dispuesto a morir fue premiado para formar parte de la antología 100 mini relatos de amor y un deseo satisfecho de Éride Ediciones, publicada en febrero de 2012.

También fueron seleccionados su relato Querer no es poder, para la antología digital editada y distribuida desde el blog Mundo paralelo, que vio la luz el 27 de septiembre de 2012, así como el microrrelato Amor Efímero, para la antología Epidermis de Ediciones Rubeo, que saldrá al mercado el 20 de octubre de 2012.

LAZO ETERNO

Características técnicas del libro:

Fecha de publicación: 1 de noviembre de 2012 Colección Letra eNe – Éride Edicions Rústica / Bolsillo ISBN : 978-84-15643-39-5 Tamaño: 13,5 x 21 Precio: 15 euros Nº de páginas: 484

Enlace al book trailer: http://www.youtube.com/watch?v=6HOSCRrXGHw&feature=player_embedded

ENTREVISTA A LUCÍA DE VICENTE

1 – En tu blog te defines como: «una periodista madrileña que tiene la suerte de dedicarse a hacer aquello que más me gusta: escribir». ¿Cuándo surgió tu interés por la escritura? La verdad es que no sabría decir cuándo. Siempre he tenido una imaginación desbordante, recuerdo que ya de pequeña escribía todo lo que se me ocurría en cuadernos y folios. ¡Qué pena no haberlos conservado! Ahora me encantaría leer aquellas páginas.

2 – Y ese interés tuyo por la escritura desde la infancia, ¿era un secreto a voces o algo más íntimo? Era algo tan íntimo que incluso mi familia se quedó ojiplática cuando aparecí una tarde con una novela bajo el brazo que estaba firmada por mí. Baste decir que mi marido se enteró de que lo hacía el día que me propusieron publicar.

3 – ¿Por qué elegiste el género romántico para tus novelas? Al principio no escribía romántica, o al menos ésa no era mi intención. Sin embargo, me di cuenta que en todos mis escritos, la trama romántica adquiría un peso específico en el desarrollo de la historia, así que opté por lo obvio. Supongo que es porque pienso que la vida ya es bastante dura en sí misma como para recrearnos en el drama y la tragedia en nuestras horas libres. Yo soy una persona optimista por naturaleza y este género me permite explotar ese camino. En él, por muchos giros que aborde la trama, la historia siempre termina bien y todos los problemas quedan resueltos.

4 – ¿Qué es para ti ser romántico? Creer en el amor (por supuesto), la libertad de elección y la lealtad. Y luego vivir de acuerdo con tus creencias, que no tienen por qué aplicarse exclusivamente a tu relación de pareja, sino a todos los ámbitos de la vida: la familia, los amigos, los compañeros…

5 – ¿Quién es la mujer que se esconde detrás de Lucía de Vicente? Una de tantas. Alguien que se levanta cada mañana con un montón de sueños por hacer realidad y un montón de problemas que le ponen la zancadilla: el trabajo, la crisis, mi hijo, mi marido, mi familia… Vamos, como todo hijo de vecino.

6 – Háblanos de tus «manías» a la hora de escribir. ¿Algún lugar concreto para hacerlo? No, puedo escribir en cualquier sitio, no me molesta el ruido externo porque estoy acostumbrada por mi trabajo como periodista, pero mi lugar preferido es en mi «garito»; una habitación de la casa que considero mi coto privado y a la que mi hijo y mi marido nunca entran sin pedir permiso.

7 – ¿Escribes con música o totalmente en silencio? En silencio. No soy una gran «escuchadora de música».

8 – ¿Por la noche o por el día? Por la noche. Soy noctámbula por naturaleza. A veces me acuesto después de dejar a mi hijo preparado para ir al cole, así que creo que con eso lo digo todo.

9 – ¿A mano o a ordenador? ¿A mano? ¡No! Yo soy una mujer que aprovecha lo que la técnica pone a su disposición: programas de escritura, de estructura de novelas… Incluso utilizo una grabadora de voz en lugar de libretas para anotar ideas.

10 – ¿Qué no puede faltar sobre tu mesa cuando estás inmersa en la escritura? ¿Crees que nos multarán los de la Ley Antitabaco si digo que un paquete de cigarrillos, el mechero y un cenicero? jejeje

11 – ¿Qué te inspira? Cualquier cosa: una frase, una reacción de alguien, una conversación con las amigas, el telediario, un anuncio… No sabría decirlo. Eso sí, intento que la «inspiración» me pille trabajando y que no sea por la mañana temprano, porque a esas horas no soy persona. En realidad yo no creo en la inspiración, soy más partidaria del trabajo estructurado.

12 – Cuando te sientes mal, ¿te ayuda en algo ser capaz de expresar tus sentimientos en una hoja de papel? Para mí es vital. De no haber sido por mi capacidad para hacerlo (bien o mal me resulta fácil expresarme en un papel), creo que hubiera tirado la toalla del optimismo y la positividad hace mucho tiempo.

13 – ¿Qué libros tienes en la mesilla de noche? Ninguno. Cuando me meto en la cama —jamás antes de las tres de la madrugada—, caigo fulminada, así que no se me ocurre coger un libro. Yo leo en un sillón, me parece mucho más cómodo.

14 – ¿Qué escenas son las que más te cuesta escribir? Las de sexo. Ésas me cuestan muchísimo.

15 – Para quién no te haya leído, cuéntanos cómo son tus escenas hot. No creo que sea la persona adecuada para describir mi trabajo, quizá sería mejor que eso lo contara alguien que me haya leído. Sólo puedo decir lo que pretendo conseguir: que sean explícitas, sensuales y que transmitan los sentimientos, deseos y anhelos de los personajes, para que el lector pueda sentirse como si estuviera en la piel de los amantes. Que lo consiga o no, es otro cantar. Eso sí, aunque procuro no utilizar palabras malsonantes, me niego a utilizar eufemismos como «cueva del placer», «lanza gozosa» y florituras de ese estilo.

16 – Vemos que tus dos novelas publicadas, Cuando pase la tormenta y Lazo Eterno, aún siendo las dos románticas abordan diferentes subgéneros. ¿Con cuál de todos los subgéneros de la romántica te sientes más cómoda? Odio encasillarme y lo cierto es que lo mío es una mezcla de varios. Me atrae muchísimo el paranormal, que me permite más licencias, pero también me siento cómoda con el contemporáneo puro y duro. En ambos casos, me gusta aderezarlos con un poquito de intriga. Sin embargo, no sé escribir histórica, ya que no tengo los conocimientos suficientes ni la paciencia para adquirirlos, y tampoco me atrae el chik-lit, que dudo que supiera hacerlo.

17 – ¿Cuánto tiempo te lleva escribir una novela, desde que empiezas hasta que le das el visto bueno? No sabría decirte. Cada novela es un mundo; un hijo. Y, como cada hijo, necesita su tiempo y su dedicación. Para mí lo más complicado es la «gestación»; estructurar la historia y buscar documentación para darla vida. Eso puede llevarme mucho tiempo. Luego escribirla me lleva menos tiempo, pero para mí, una novela no está terminada hasta que se envía a imprenta. Siempre hay reescrituras, correcciones, revisiones… No sé, creo que entre seis meses y un año es el tiempo mínimo.

18 – ¿Y sigues alguna metodología a la hora de «gestar» una novela? Sí, sí. Primero estructuro la historia sirviéndome de un programa especializado para la creación de libros, hago las fichas de todos los personajes —principales y secundarios—, busco las localizaciones que voy a utilizar y me empapo en todo ello. Después la escribo, sin releer ni corregir, en riguroso orden hasta el final. Cuando termino, cierro el archivo y me olvido de ella durante un mes o dos como mínimo. Y, cuando vuelvo a ponerme con ella, hay un montón de cosas que tengo que reescribir, pulir, quitar, añadir… Luego vuelvo a cerrarla durante unas cuantas semanas. Por último hago la corrección ortotipográfica y se la envío a un corrector profesional para que me marque las muchas y variadas meteduras de pata que he tenido… En fin, todo un protocolo.

19 – ¿Qué características básicas crees que deber tener todo héroe y heroína de novela romántica? No creo que haya que cernirse a unas características determinadas. Mi opinión es que los protas tienen que transmitir lo que son, lo que sienten y lo que viven. Si se consigue eso, lo demás es casi superfluo. No creo que sea necesario encorsetar la tipología de los héroes porque eso estaría en conflicto con lo más maravilloso que tiene escribir o leer: la posibilidad de crear y soñar con ello.

20 – Pero, habrá algo que los haga parecer más creíbles o atrayentes, ¿no? Posiblemente todo radique en que su personalidad se ajuste a unas pautas lógicas y que, además, éstas se correspondan con su forma de expresarse en los diálogos y con sus actitudes y pensamientos durante la narración.

21 – ¿Cuál de todos tus personajes es al que tienes más cariño? Ya sé que lo que voy a decirte suena manido, ¿pero qué mano duele más si te la cortan? Los personajes son como hijos, cada uno tiene sus virtudes y defectos y todos impactan por sí mismos porque, de alguna manera, marcan una etapa de tu vida. Cariño tengo a todos, incluso a los malos-malosos, así que los protas son… puf, imprescindibles.

22 – ¿En cuál has volcado más de ti misma? Ninguno tiene nada de mí misma, o quizá todos… Aún así, absolutamente todos son ellos mismos; yo soy un mero vínculo para hacer su fotografía en un folio en blanco y, aunque son producto de mi imaginación, no me siento identificada con ninguno.

23 – ¿Hay algún autor al que intentes imitar o al que quisieras parecerte? Francamente, creo que no. Intento ser yo misma a la hora de escribir, lo que me parece suficientemente complicado como para, además, intentar conciliar mi narrativa con la de cualquier otro autor. Quisiera llegar a ser como muchos/as, pero es algo que ni siquiera me planteo. Uno es lo que es e intentar llegar a ser otra cosa creo que es un error.

24 – ¿Qué esperas de tus novelas? Lo mejor. Un montón de momentos felices.

25 – Tu novela Cuando pase la tormenta hizo que fueras recibida en la embajada de Kenya, dada la ambientación y la incentivación al turismo que derrochan sus páginas. ¿Cómo fue la experiencia? Maravillosa. Lo cierto es que al día de hoy aún casi no pudo creérmelo. El hecho de que el keniano más importante de nuestro país me llamara para charlar conmigo sobre mi novela fue algo que no me había atrevido ni siquiera a soñar. Y que alguien que ha nacido en el país en la que has ambientado tu primera novela, pero que nunca has visitado, te diga que lo has hecho bien y no te marque ningún fallo o error… No sé qué decir, aún estoy sorprendida.

26 – Háblanos de tu última publicación, Lazo Eterno. ¿Qué fue lo que te impulsó a un cambio de registro tan drástico, saltando desde un landscape a una novela de vampiros? En realidad lo que en su día supuso un cambio de registro a nivel romántico fue escribir contemporánea, ya que mis primeros manuscritos románticos todos eran paranormales. Lazo Eterno la escribí antes que Cuando pase la tormenta, aunque se haya alterado el orden de publicación.

27 – ¿Qué esperas que los lectores encuentren al leer Lazo Eterno? Espero que quien lo lea consiga entretenimiento, diversión y un rato de desconexión de los problemas del día a día de la mano de un vampiro macizo y un poquito manipulador y una pobre humana que sabrá plantarle cara como se merece.

28 – ¿Cuál es la parte de la novela que más te entusiasma? No hay ninguna parte especial. Prefiero el conjunto. Tal vez lo que más me gusta, y espero que el que me lea piense lo mismo, es que he conseguido crear unos vampiros «diferentes» en un mundo propio que, a su vez, puede parecer cotidiano y real

29 – Leyendo la sinopsis, nos hace pensar que los personajes principales son polos opuestos ¿es cierto? Desde luego no pueden ser más opuestos. Sus distintos mundos, sus estatus sociales, su forma de ver la vida… No pueden ser más diferentes, pero ya se sabe que son los polos opuestos los que se atraen, ¿no?

30 – ¿Qué tres palabras elegirías para describir el amor de los protagonistas y por qué? Un amor tórrido, imprevisto y valiente. Pero si digo por qué he elegido esas tres palabras, desvelo el libro. Mejor leedlo y luego me decís si estáis de acuerdo conmigo, ¿vale?

31 – Para terminar, ¿actualmente estás inmersa en algún nuevo proyecto? Sí, claro, siempre hay alguno. En esta ocasión se trata de una novela romántica contemporánea que, de momento, está sin terminar. Una historia que me está robando muchas horas de sueño ya que he elegido un tema un tanto complicado que se presta a caer en el drama y del que sin embargo huyo. La vida está llena de dramas diarios, pero la capacidad de superación del ser humano nos impide caer en el pesimismo y ver las cosas desde una óptica más optimista. Eso es justo lo que yo pretendo con Tras la estela de un sueño, demostrar que hay bondad e incluso alegría en los peores momentos.

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