23 Sep 2009

Todavía es pronto para admirar las pirámides construidas con ejemplares en castellano de la última novela de Dan Brown, pero podemos curiosear en las más modestas mastabas formadas con volúmenes de la edición anglosajona, que ya se pueden ver en algunas de nuestras librerías. Ayer pude (h)ojear un ejemplar de 'The lost symbol' pero mi inglés cocoliche no me permitió apreciar gran cosa. Sólo pude comprobar que el asunto va de masones, ya saben, estos caballeros a los que Alan Moore llama "la pandilla de los saludos curiosos".

En los cinco minutos que dediqué a la novela otras diez personas hicieron lo mismo y dos de ellas se llevaron el libro. Es una señal, no sé si del fin de los tiempos pero sí de lo que nos espera: una sobreexposición asombrosa a las nuevas aventuras de Robert Langdom. Ya lo avanzaba el otro día Javier Sierra en este artículo.

Lo que también empieza a abundar en los estantes son los libros dedicados al próximo fin del mundo, que según los 'expertos' de turno acontecerá en 2012. Esos mismos 'investigadores' y Roland Enmerich, ese gran cineasta, aseguran que la catástrofe la anticiparon los mayas con ayuda de su desquiciante calendario. En la librería que visité ayer había no menos de siete libros dedicados a la cuestión, a cada cual más desnortado. Me llamó la atención que a partir de los mismos datos los autores no concordaban a la hora de apuntar la fecha del acabose. Unos decían que será el 12-12-2012, mientras que otros la retrasaban al 21-12-2012. La culpa es de los mayas, seguro. Casualmente he dedicado parte de mis vacaciones a leer algunos estudios serios sobre su civilización. Les recomiendo 'La caída del imperio maya', de David Webster, cuyo título original es el más acertado 'The Fall of the Ancient Maya: Solving the Mistery of the Maya Colapse'. Un libro sobre los mayas sin tonterías, escrito por un arqueólogo que ha dedicado décadas a excavar en sus ciudades y poblados.

Webster comenta de pasada al asunto de 2012. "Hace poco -escribe-, tuve oportunidad incluso de ver un anuncio de televisión que me animaba encarecidamente a visitar los emplazamientos arqueológicos antes del 21 de diciembre de 2012, fecha en la cual, aseguraba la voz en off, basándose en calendario de la Cuenta Larga, el mundo se acabaría (aunque no es ni por asomo cierto que los mayas creyeran en tal cosa)". Eso es todo.

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Ritxikop

Ritxikop dijo

¿Lo que aparece en la foto no es la Piedra del Sol? El calendario azteca creo, no el maya... fue encontrado en las ruinas del templo mayor de Tenochtitlan, donde hoy día se alza la catedral del D.F.

Ritxikop

Ritxikop dijo

Bueno, después de tirar de wikipedia parece ser que el calendario maya es el mismo que el de la Piedra del Sol de la foto, y que se usaba el mismo en todo mesoamérica.

arantza

arantza dijo

Buenos días Julio, ayer mismo, tras ver el trailer de 2012 estuvimos hablando del tema: el fin del mundo de los mayas ya fue fue hace unos siglos.
Y tanta insistencia con el tema ¿cuantas películas hay ahora sobre el fin del nuestro? Yo ya las confundo. Estamos un tanto milenaristas , pero no de cabeza sino de efectitos. ¿por qué nos gusta sentarnos en una butaca y ver como se rompe todo?

Julio Arrieta dijo

Ritxikop, no descartes que la imagen esté mal etiquetada y haya metido un calendario equivocado, francamente no me molesté en comprobarlo.

Julio Arrieta dijo

Hola Arantza. Sí que estamos un tanto milenarista. El milenarismo ha llegado... otra vez. Lo que no sé muy bien es cómo interpretarlo. En cuanto al disfrute de la destrucción en el cine... pues tampoco sé muy bien cómo interpretarlo. A mí el tráiler de '2012' me apabulla, de tan excesivo que es.

José Luis Calvo dijo

En efecto, la ilustración corresponde a la Piedra del Sol que ni es maya ni es un calendario ;-) Es mexica y posiblemente fuera un altar (aunque también pudiera ser un orb petifricado ;-) ).

arantza

arantza dijo

Lo que me llama la atención del milenarismo de ahora es que creo que es totalmente diferente al que ha habido en otras épocas en las que el concepto de muerte estaba más presente.
Es como si fueramos milenaristas FX: en otras épocas la gente temía el fin del mundo porque quizás lo vivían de algún modo día a día. Porque el fin del mundo en definitiva no es más que morirse ¿no?
Ahora en cambio que morirnos nos parece "injusto", nos damos unos atracones de representaciones de mundos destruidos y humanidades arrasadas como las que estamos viendo, pero dudo mucho que eso sea exactamente milenarismo. Tenemos los medios pero no la categoría.

Julio Arrieta dijo

Muy interesante tu comentario, Arantza. Pensaré sobre ello...
Por cierto, he cambiado la foto para no quedar como un indocumentado. Ahora sí que se trata de todo un señor maya.

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