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Un viaje por el cuarto mundo

2017 abril 27

 

 

La recopilación es un arte que no siempre recibe el crédito merecido. Es cierto que, en eso de agavillar canciones de diversos artistas, abundan los productos facturados sin vocación de trascender, sin un concepto interesante, incluso sin ningún cariño, pero una recopilación también puede servir como un mapa precioso para explorar mundos musicales que uno conoce poco. A mí me marcaron, por ejemplo, algunas de las que hizo Kevin Martin para la serie Virgin Ambient (ya lo dije hace poco por aquí), y también me impresionaron mucho algunas de la colección Late Night Tales, o las de Mary Anne Hobbs para el sello Planet Mu, o aquella de dub pasadillo de rosca que hizo Savage Pencil y que acabó (un poco absurdamente, vale) en mi minilista de lo mejor del año.

Pues bien, estas dos últimas semanas estoy plácidamente sumergido en una de esas recopilaciones sobradas de concepto, cariño e interés. Se titula Miracle Steps (Music From The Fourth World 1983-2017) y es obra de dos escoceses: uno es JD Twitch, el 50% del club Optimo (Espacio), que ya metieron un disco de varios en mis listas, y el otro el «escritor y DJ ocasional» Fergus Clark. La idea que anima el álbum es un poco enojosa de explicar y despide ese tufillo intelectualoide que puede espantar a los hipersensibles a estas cosas, pero vamos a ello con gesto audaz: lo de la música del cuarto mundo fue una formulación del trompetista y compositor estadounidense John Hassell, que venía a referirse a la combinación de la electrónica con las músicas ajenas a la tradición europea. El propio Hassell ha explorado ese terreno en gran parte de su obra y, más concretamente, en el disco en colaboración con Brian Eno que publicó en 1980, Fourth World, Vol. 1: Possible Musics.

Pues bien, Miracle Steps reúne catorce temas publicados entre 1983 y 2017 que responden de alguna manera a ese principio estilístico, con un resultado envolvente, enigmático y sugerente hasta lo embriagador. Es, cómo diría yo, lo que siempre debió ser la new age, una música que parece liberarse de las ataduras de tiempo y espacio. Además del tema de Hassell que le da título, en el lote caben los tecnificados rituales precolombinos del mexicano Jorge Reyes (el primer corte y, seguramente, mi favorito de todos), el ambient ensoñador y repetitivo de los británicos O Yuki Conjugate, el conjuro opiáceo de la iraní Sussan Deyhim (en la foto de arriba), el viaje hasta la India astral del también británico Rapoon o el aterrizaje planeador del canario Javier Segura que sirve de despedida, por enumerar unos pocos. Déjense llevar sin prisas.

 

elcorreo.com

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