Llegábamos a una fiesta en el sur de la ciudad, allá por Copilco, donde íbamos a continuar en petit-comité los festejos del Día del Euskera. Yo traía un dolor de cabeza infernal pero decidí olvidarlo con un poco de vino tinto. A veces me ha dado resultado. En la casa no había sacacorchos, antes de
Euskaltitlán
Siga por Dato y doble en la Chapultepec.
Archivado en diciembre, 2008
Euskara eguna’08: creatividad, participación y por supuesto, buena cocina.
El pasado sábado 13 se celebró en el Centro Vasco la postergada comida por el Día del Euskara. En torno a las 15h los comensales, unos 80 en número y que ocupaban tres largas mesas en el frontón grande del Centro, comenzaron a degustar el menú del equipo de Juanjo Arrieta, Amescua, Moi y compañía,
Mala hora para morir.
Tal era mi costumbre al atasco que no me había dado cuenta de la gravedad de la situación. En ese momento, mi bici discurría por entre la banqueta y el carril derecho, librando felizmente es desastre vial vespertino: ni un coche se movía. Toda la avenida Reforma, por lo menos hasta la Fuente de Petróleos,
Kepa Junkera vs Santa Claus
Subiendo de dos en dos, las escaleras del metro Hidalgo me arrojan a la avenida Reforma en medio de un gentío inusitado. Ya es de noche. Faltan apenas tres minutos para las siete y media y no veo un solo hueco para atravesar la arteria, y el concierto es justo del otro lado. Ojalá sí

