¡A por el millón!

Provengo de un siglo en el que no eran necesarios ni móviles ni ordenadores para sentir que alguien estaba ahí. Lejos de las ciudades, nuestros abuelos permanecían largas temporadas en el pueblo, y los que vivían en el monte se resignaban a ver de cuando en cuando a sus amistades. Estaban acostumbrados. Por otra parte, el teléfono de casa lo usábamos para asuntos de emergencia y de quedar con gente lo hacíamos sin prisas, cuando acababa tal película o tal telenovela. Ahora, la situación es completamente diferente…

Según cuentan, somos seres sociales y a la vez antisociales. Pasamos más tiempo entre la gente y cada vez más, lo hacemos virtualmente.

Redes como Twitter , Facebook o Tuenti exponen nuestras vidas a los ojos de los demás, y han cambiado la forma de relacionarnos entre unos y otros. Para muchos, estas plataformas llegan a superar obstáculos como la falta de tiempo o la distancia pero al final, nutren relaciones un tanto superficiales.

Así es. Lo significativo es que Internet promueve el contacto entre famosos y no tan famosos , cambiado de esta manera el concepto que tenemos sobre la privacidad. Casi de la nada, surgen pretextos para entablar conversación; anuncian nuestros gustos, nuestras fotos y hasta nuestras preocupaciones.

La presencia de un equivalente virtual se convierte en la puesta en escena de uno mismo, y en el fondo se esconde la necesidad y la búsqueda de aprobación por parte de los demás (aprobación digo porque ¿a quien no le gusta leer decenas de mensajitos el día de su cumpleaños?, ¿a quien no recibir pequeñas señales de atención en forma de invitaciones diarias? ).

Para quienes no deseen leer lo arriba escrito, a modo de síntesis, esto:

No voy a negar que además de tentadora, la idea en sí de ´tener un millón de amigos` no sea algo atractivo. Sin embargo es utópico, ¿no creéis?

Ya lo dice el refranero español: Quien mucho abarca, poco aprieta” (o lo que es lo mismo: quien mucho quiere tener, lo poco descuida).

Para vosotros/as, ¿prima la CALIDAD de los contactos o la CANTIDAD de los mismos? Para mí que acumulamos muchos contactos como una forma de sentirnos superiores, mejor aceptados socialmente y con la autoestima fortalecida.


¿Nos engañamos a nosotros/as mismos/as?

…son las redes sociales, sistemas de comunicación desde donde podemos relacionarnos con personas de nuestro pasado, de nuestro presente o hacer nuevas amistades. ¿Amistades he dicho? este es el nombre que, por lo menos le dan a los contactos los desarrolladores de estas plataformas (como si fuera tan fácil hacer amigos!).


SABER DECIR ADIÓS

Es lo peor que te puede pasar cuando tú no quieres decirlo, pero pasa…y con el tiempo puede que sea lo mejor que te ha podido suceder, la verdad. Ahora, hay que tenerlos dos bien puestos para decir “agur”, que existen l@s que buscan mil excusas para que no quedes como un puñetero víctima, o l@s que simplemente, desaparecen tal y como aparecieron (después de prometerte que te llevarán a ver la luna antes de mostrarte ni siquiera las estrellas).

…un adiós a tiempo, mejor que uno a destiempo.


Y es que, aunque haya personas que estarían dispuestas a “perderse contigo en un bungalow”, cuando te empiezan a decir que no te quieren perder como amigo o que “eres una de las mejores personas que han conocido”, pero que son amazulos (dígase de los muy apegados a su madre)” y que no están para una relación, peligro, que ni te quisieron, ni te quieren, ni te querrán.

Un agur, diferenciación de un hasta luego, siempre presente en nuestras vidas. Un adiós, una idea romántica, quizás, nostálgica, cruel, melancólica, vengativa… pero, sobre todo humana, porque vivir es vivir del encuentro y de la despedida.

Decir adiós es lo más deseable cuando se despide lo que daña, el adiós es feliz si se brinda al analfabetismo, a las enfermedades, a una relación en la que se antepone el “te daño porque solo así me quiero”.

Mientras tanto, los que no han querido decir agur (o los que no han sabido cómo decirlo), han de saber que las cicatrices de un adiós no realizado también enseñan a vivir.

Dedico esta song a l@s que alguna vez (y en alguna ocasión) se han arrepentido por no saber decir un simple y reconfortante ¡ADIÓS! :


Ciertas personas guardan objetos mas allá de su valor e incluso de su accesibilidad, cuando el espacio, la mente y la vida son limitados y existe, implacablemente, una censura por saturación. Romper, olvidar, desprenderse, no es siempre malo.

¿lo que se va sin ser echado, regresa sin ser llamado?

….lamentablemente existen los que están acostumbrados a decir, una y otra vez, adiós.

*PD: Zuri, Rosse….agurrik ez….oporretan zoaz eta….ikusi arte! :P

Me pico y no respiro

Dicen que hay quien simula enfados para darse la importancia que a ellos mismos no se dan.

Cuentan que existen los que van de buenas personas por el mundo, aquellos que, como si la vida les fuese en ello, te sonsacan información y al reprocharles que se metan en sus asuntos, se las ingenian para atacarte y hacerte sentirte victima de repente.

Sí. Enfadarse es fácil y todo el mundo lo puede hacer. Ahora, enfadarse con la persona correcta, con la intensidad adecuada, en el momento preciso, por el motivo justo y de un modo eficaz ya no lo es tanto (eso decía por lo menos el filósofo griego Aristóteles). Quizá por eso una de las cosas que mejor muestra el carácter de una persona es su forma de proceder ante las ofensas padecidas. Dime cómo respondes ante una ofensa, cómo manejas tu agresividad y la forma en la que conversas-con que gestos, con que palabras, con que miradas..- y te diré como eres. Amén.

*Nota final: · “No hace daño quien quiere, sino quien puede” y aunque algunos se enfaden sin un motivo aparente, hay veces en las que basta con una sola razón para que te dejes de hablar con alguien el resto de tu vida, ¡que la gente no cambia y que si te han hecho daño una vez lo pueden hacer por segunda vez!

….tiempo al tiempo; tengamos 28, 50 o 23 años, siempre se nos acaba conociendo y hay enfados que no duran por mucho tiempo.

Escrito antes de morir

Probablemente no conozcan a Randy Pausch. A los 45 años -padre de familia feliz con tres hijos de seis, tres y un año (Dylan, Logan y Chloe), profesor de ingeniería informática en una de las Universidades más prestigiosas de EEUU, le diagnostican un cáncer de páncreas. Tras consultar con los mejores oncólogos norteamericanos, decide someterse a un duro tratamiento con cirugía, quimioterapia y radioterapia.
Un año después del diagnóstico inicial, recibe la noticia de la recaída de su enfermedad: al menos diez metástasis hepáticas y un pronóstico de vida de unos seis meses. Las imágenes de los múltiples tumores en su hígado las describe con sentido del humor como «un elefante dentro de una habitación». Cuando su oncólogo del MD Anderson le da esta información, lo que más hecha de menos es la falta de pañuelos de papel para enjugar sus lágrimas.
Desde ese momento, se plantea vivir la vida que le queda sin negar la realidad, como un juego de cartas en el que intentamos aprovechar lo mejor posible la mala baza que nos ha tocado. Y surge una pregunta fundamental: ¿a qué dedicar un tiempo de vida tan limitado? Lo primero, a disfrutar de su familia y a cuidar de ellos; a continuación, siente la necesidad de rememorar su existencia, de recordar las enseñanzas aprendidas para poder ofrecérselas como legado a sus hijos.

Cuando la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburgh le ofrece la posibilidad de dar una «última lección», se plantea la siguiente pregunta: «¿qué es lo que me hace único?». Descubre que lo que nos hace realmente diferentes de los demás son los detalles de los sueños que vamos construyendo desde la infancia, las ilusiones acumuladas, el camino que recorremos, la gente extraordinaria que hemos conocido.
El 18 de septiembre del año 2007, ante más de 400 personas, ofrece su última conferencia, un documento humano estremecedor de un enorme valor. Sin ningún dramatismo, con la intención de condensar en poco más de una hora su trayectoria vital, comienza con unas espectaculares flexiones de brazos en el suelo para demostrar «que no se trata de un moribundo cualquiera».

El contenido de este discurso está disponible en YouTube (con más de tres millones de reproducciones) :

“Si no nos preocupamos por la opinión de los demás, ganamos un 33% de eficacia en nuestro trabajo; la queja sin proponer soluciones es energía malgastada; todo el mundo nos mostrará algo bueno si sabemos esperar lo suficiente; todos debemos contribuir al bien común; hay que valorar lo que la gente hace por encima de lo que dice; las cosas complejas han de explicarse de manera simple para que resulten atractivas; la experiencia es lo que te queda cuando no consigues lo que quieres; las personas son más importantes que las cosas; el tiempo es lo más valioso que tenemos y hay que aprender a gestionarlo; la verdad es siempre a la larga más eficiente que la mentira; lo verdadero es lo que perdura”.

¿Mea culpa? tua, tua

Existe una culpa proveniente del exterior. Es aquella de la cual se desliga quien no asume sus responsabilidades, aquella que nos puede convertir en nuestros propios mártires.

Acción y reacción, causa-efecto. No hay acto de la vida que careza de efectos.

¿Qué ocurre, entonces, cuando alguien no asume las consecuencias de sus acciones?, ¿qué pasa cuando nadie se hace responsable de sus dimes, de sus diretes? ¿Desaparecen las consecuencias al huir?, se pierden en el vacío, ¿dejan de tener vigencia? NO. Están allí y afectan siempre a alguien. Pero no solamente eso. A su manera, esas consecuencias piden que haya alguien que responda, que zanje el tema. Lamentablemente, abundan las personas que prometen una cosa y que luego no lo hacen, las que eluden su responsabilidad y que se han hecho expertas en el dudoso arte de convertir las consecuencias de sus propias acciones en la culpa de los otros….y si, es fácil huir sin explicaciónes, haciendote sentirte culpable.

Cuando era pequeño, me decía Rufo Atxurra, historiador de Lekeitio que “allí donde se esfuman los responsables, se reproducen los culpables”…así, cuando aumenta la responsabilidad circulante, disminuye la culpa y al revés.

Con su palabra, con su actitud y a veces con su ominoso silencio, las personas que actúan responsablemente hacen que las consecuencias de sus acciones sean asumidas por otros o les sean endilgadas a otros. Y esto ocurre, generalmente, bajo la forma de la culpa.

Es de alucinar el sentir que uno no comete errores y creer que no se tiene que arrepentir de nada. Esta actitud sería propia de egocéntricos y narcisistas que disfrutan mirandose en el espejo, gente con una visión distorsionada de su realidad y de sí mismos.

Las personas que jamás se sienten culpables, que no se sienten responsables de su conducta, que disfrutan con el daño ajeno….son psicópatas en vida, asesinos que no matan por fuera pero si por dentro.

Quien es realmente responsable empieza por preguntar cómo puede reparar aquello que dañó, cómo puede devolver lo que pidió, cómo puede reponer lo que perdió, como puede resarcir lo que olvidó….y en sus adentros, sabe que deberá responder no en términos de su conveniencia sino con palabras que salgán de una conversación entre su consciencia.

En el nombre del padre

Como de año en año, 19 de marzo en el calendario. Según estima una encuesta ‘on line’, cada ciudadano se “gastará” un 10% menos en homenaje a su padre. El Día del Padre, ¿devoción u obligación? Padres, hijos e hijas y comerciantes dan su visión sobre esta celebración.

¿Qué le regalo yo a mi padre? Esta es la pregunta que, en secreto, resuena una y otra vez en la mente de miles de hijos e hijas.

Cuando era un niño, Imanol García apuraba las horas de clase para construir manualidades a su padre. En aquel entonces, la tecnología estaba menos avanzada y la sociedad, exenta de consumismo exagerado y de tanta prisa. Casi 30 años después, su padre se ha convertido en abuelo y él en padre. Al preguntarle un servidor por el regalo que de su hija espera recibir, Imanol confiesa entre risas que < ojalá no sea uno del mercado de gangas>. No muy lejos de la realidad, parece adelantarse a las estadísticas que, debido a las “dificultades” económicas, auguran que cada ciudadano gastará un 10 por ciento “menos” que el año pasado.

Lo mismo temen los comerciantes del Casco Viejo de Bilbao, en un segundo plano por las grandes superficies. < la calidad es mayor que en los centros comerciales de la periferia, donde abunda la variedad>>.

Renovación contra tradición

Hay mucho donde elegir entre reproductores iPod y móviles de ultimísima generación. Sin embargo, hijos e hijas siguen siendo poco originales a la hora de elegir el regalo idoneó para sus progenitores. Así, un año más, ropa, complementos, perfumes y libros siguen siendo los productos más demandados.
El pequeño Mikel, por lo menos, tiene claro lo que le va a regalar a su padre. Esta semana santa van a viajar a Benidorm y por lo que nos confiesa su madre, <
lo que resulta sencillo para los jóvenes, no tiene por que serlo para los mayores>.

Padres y padres

Más allá de los obsequios que les pueden llegar a regalar, la mayoría de los padres aseguran que se conforman con los pequeños detalles, y aprecian más el disfrutar con los suyos de un San José festivo.
Este es el caso de Javier, reside en Zornotza. Acaba de traer a su hija Edurne desde Rusia. Opina que < no es la carne y la sangre, sino el corazón, lo que nos hace padres e hijos>, hijos de unos padres sin los que no podríamos vivir, padres que lo dan todo por sus hijos.

Un reflejo de un padre y su hija camienando solos agarrados de mano

Buho de noche, paloma de día

Escribo mientras dormís y soy leído mientras duermo. Son más de las 4 de la madrugada y much@s de vosotr@s os levantareis sobre las 8 (si no es antes).

Ya me lo decía mi abuela ya; me llamaba ´gautxori`, búho en euskera. Lo mismo hacen ahora otros parientes y amigos.

Según dicen, los que dormimos a deshoras o a horas que generalmente están reservadas al sueño, sufrimos remordimientos de conciencia. No es mi caso. Otros, pernoctan en sus camas, despejando momentáneamente sus ´comeduras de cabeza` y simulando que pueden llegar a querer a la presa que han cazado para una noche. Lo siento, soy de los que necesita la soledad para pensar y se alegran al despertar con la persona amada. Cuando no, leo alguna que otra novela interesante y al cansar la vista me dispongo a viajar al país de los sueños por mi cuenta.

Es verdad, sí. Los fantasmas se nos aparecen a las noches y hay quienes dan vueltas y vueltas en sus lechos sin poder conciliar el sueño. Tampoco es mi caso. Hoy por hoy tengo la conciencia tranquila por las cosas que he podido hacer y si la tuviese intranquila no sería porque no hubiera intentado limpiarla….
Ojos rojizos y tez blanquecina. El que es búho de noche sabe que, sin apenas dormir, será fantasma de día.


Un buho de esos muchos en un bosque entre los abundantes que hay en el País Vasco


Para todas esas personas que viven de noche, velando por aquellos que lo hacen de día:


-¿Eres feliz?, -le pregunto el sabio al aprendiz.

-Mi padre esta forrado, en la universidad saco sobresalientes, tengo buenos amigos, estoy en buena forma. Ah, y solo duermo cuando me apetece.

-¿Y porque no duermes por las noches? anoche viniste a las 3 de la madrugada y esta noche lo mismo. Son dos noches seguidas.

-¿Quien eres, una especie de filosofo de gasolina?

-¿Necesitas, entonces, filosofia?

Tú mism@

Vivimos bombardeados por una constante corriente de información, por valores impuestos por nuestra sociedad.

El humano como ser social se adapta a los modelos sociales , se adapta para que lo acepten. Y vive guiones escritos por otros.

Ya me lo dijo mi amigo Koldo, “que seas tú mismo, Ibon, dejando de hacer caso a lo que te dicen y dandole valor a los hechos”.

Las Navidades, por las que os felicito de paso, dan para mucho y hoy me he tomado la licencia de ver está película.

En el filme se observa al actor Robin Willians enseñando que lo importante de la vida no es catalogar a las personas por los conocimientos que se tenga o por las aptitudes de las cuales se goce ni tampoco pensar que somos seres llenos de sabiduria por la cantidad de idiomas que hablemos o la cantidad de libros y conocimientos que hallamos adquirido, lo importante es vivir la vida y aprender de las experiencias, lo importante es convivir con las personas y aprender de las vivencias.

Se es rico de corazon cuando se aprende a ser rico de existencia.

Aceptarnos como somos, empezar a querernos y a perdonarnos, para tener la felicidad de hacer lo que queremos. Buscando nuestro talento único, aquello que nos diferencia de los demás, lo que al ejecutarlo nos hace disfrutar y nos hace perder la noción del tiempo…sólo así seremos lo que somos.

Aunque sean días negros

Amo el encanto de los mares prohibidos
aunque el triste canto de las sirenas
hiera mi corazón.

Amo el olor a salitre de los viejos puertos
aunque no haya nadie esperando mi regreso.

Melodías de antaño,
acordeónes en una taberna perdida…
ebrios,borrachos susurrando.

Amo los labios de los amantes inmortales,
los que besan en sueños y los que estando
despierto hacen que sueñes.

Amo el brillo de las estrellas al anochecer
aunque la calma tras la tempestad
esconda mi anhelado firmamento.

Amo el arco iris en el horizonte,
la luz del sol al ponerse entre los montes,
aunque el ancla de mis deseos
me arrastre hasta el fondo del mar.

Amo el encanto de los mares prohibidos
el olor a salitre de los viejos puertos,
el brillo de las estrellas al anochecer,
el arco iris en el horizonte,
el recuerdo de los mios en cualquier parte.

El puerto de mi pueblo alguno de estos días

Oh oh, love

Quiero, ambiciono y deseo tanto, tanto que me quieras, tengo tanta necesidad de que me quieras, que quizá pueda ver en cualquiera de tus actitudes (aunque no la haya) una expresion de tu amor.

Tengo tantas ganas de creer esa mentira de que no me importa que sea evidente su falsedad“.

Descuidamos a los que nos quieren y mimamos a los que no nos quieren.

Una cosa es que te digan que te quieren y la otra, como dice mi amigo Pablo, que te lo demuestren.

¿Es tan dificil, entonces, darse cuenta de cuando a uno no lo quieren? quizá baste con mirar al otro fijamente a los ojos o puede que obtengas la respuesta con el observar de esa persona mientras se mueve por el mundo.

Enamorado, uno cree que es suficiente preguntárselo o preguntármelo, pero no…

Sí así fuera no habría desengaño. Ahora, ¿por qué defraudarse so, en realidad, es tan sencillo darse cuenta de cuánto les importamos o cuánto no les importamos a los que queremos?

¿Cómo pudimos sentirnos queridos cuando, en verdad, no lo fuimos?

Puede que el motivante sea el dolor, posiblemente vinculado al desengaño. Al fin de cuentas nadie es más vulnerable a creerse algo falso que aquel que desea que la mentira sea cierta.

El otro no me quiere como yo lo quiero. El otro no me quiere como yo quisiera que me quiera.

Avanzar hacia la autorrealización es enconrar la respueta a <<¿con quién?>>, aunque eso también signifique contestar al <<¿con quién ya no?>>.

Me guste o no, la madurez significa, sobre todo, dejar atrás todo lo que ya no está…para no hacerme daño, para encontrar a quien me quiera, para vivir con la persna que me acepte por como soy.

Si de noche lloras
porque el sol no eestá,
las lágrimas
te impedirán ver las estrellas.
TAGORE

*PD:Por sus actos los conoceréis. Eso decia, por lo menos, Jesucristo.

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