Repaso mi último comentario, en el que confesaba mi necesidasd de una lectura más frívola. Leído el libro objeto de comentario, me desdigo. Efectivamente, no es una lectura frívola. Eso sí, mucho más relajada, distendida y ligera que la de los dos libros precedentes. Abrimos las páginas del diario que durante aproximadamente medio año lleva

