Pasé el fin de semana de mi cumpleaños en Burdeos. Me regalé un surtido de quesos, unas botellas de vino y este libro. Los quesos duraron apenas cinco días. El vino no llegará a Navidad. Y el buen poso que me ha dejado este libro durará bastante más. Y eso que Houellebecq no es ni
Mi vida y los libros. Los libros y mi vida
¿Es posible vivir sin libros? Posiblemente sí. Pero, ¿merece la pena?
Archivado en la categoría ‘Libros en francés’
“Une forme de vie” de Amélie Nothomb (Albin Michel)
Cuando veo en las librerías un título para mí desconocido de Amélie Nothomb, nunca estoy muy segura de si es el último en aparecer o es anterior a otro ya leído. La verdad es que es una autora prolífica, creo que va a novela por año. Compruebo en este instante que sí, que “Une forme
“Le premier siècle après Béatrice” de Amin Maalouf (Le livre de poche)
Es Amin Maalouf un habilísimo narrador, y recordaba “El viaje de Baldassare” como un eficaz relato centrado en la Europa del siglo XVII. El título de esta novela (por algún motivo que se me escapa, creí que la Béatrice del título era la Beatriz de Dante), y la ilustración de la portada, un fragmento de
“Le voyage d´hiver” de Amélie Nothomb (Albin Michel)
Si Amélie Nothomb hubiese sustituido el blanco de sus iras, y lo hubiese centrado en el mismo aeropuerto Charles de Gaulle (sí puede odiarse un lugar, yo odio todas y cada una de las baldosas del Charles de Gaulle) antes que en la Torre Eiffel, es posible que le hubiese perdonado, tanto su instinto destructivo
“Toutes ces choses qu´on ne s´est pas dites” de Marc Levy (Pocket)
Retomo mi costumbre de leer de tanto en tanto un libro en francés. Por no perder a velocidad exponencial mi músculo en esa lengua, que voy a necesitar como instrumento de trabajo en breves semanas. Este libro cumplía mis requisitos: no muy voluminoso y autor actual para poder estar al tanto del vocabulario y expresiones
“Ni d´Eve ni d´Adam” de Amèlie Nothomb. Albin Michel (Anagrama en la versión española, “Ni de Eva di de Adán”)
Fiel a mi empeño de seguir practicando mi oxidado francés, y dada la imposibilidad (más bien vaguería, podría imponerme la disciplina de escuchar la radio o la televisión francesa, pero….) de hacerlo en su versión oral (que sería la opción más conveniente), recaigo en Nothomb. Esta vez, el grosor del libro (244 páginas) no me
“Quisiera que alguien me esperase en algún lugar” Anna Gavalda (J´ai lu)
Bueno, esa es mi traducción libre del título de la colección de cuentos publicada en francés. Compruebo en este mismo instante (maravillas de Internet y de la posibilidad de simultanear tareas) que, efectivamente, mi traducción se acerca a la escogida por Seix Barrall en la suya. Como ya publiqué en otro post, de vez en
“Cosmética del enemigo”, de Amélie Nothomb
De vez en cuando, me obligo a leer algún libro en francés para no dar definitivamente por acabadas mis oxidadas (anataño brillantes) habilidades en dicho idioma. Avanzo lentamente, pues mi diccionario Robert no es muy manejable, y además me gusta entretenerme en la sonoridad de ciertas palabras, en un giro desconocido, en los matices ocultos

