Mendilibar y la teoría de la conspiración


José Luis Mendilibar ha cometido un llamativo error al alimentar la pasada semana la teoría de la conspiración. Según el entrenador del Athletic, hay medios informativos (que no citó) que arremeten contra él porque en realidad lo que buscan es derribar al presidente, Fernando Lamikiz. No sólo no es así, pero, aún en el caso de que lo fuera, tampoco debería decirlo. Se trata de un error sustancial porque evidencia que se ve como el eslabón más débil de la cadena. Sus palabras no hacen más que mostrar a un técnico que se siente más discutido de lo que en realidad lo está.

Mendilibar es un entrenador con un importante currículo en divisiones inferiores y que, gracias a él, se ha ganado una oportunidad en el Athletic. Es un entrenador de futuro y a conseguirlo debe ceñirse. No a ver fantasmas donde no los hay.

El técnico de Zaldibar debe ser consciente de que lo único que sujeta a un entrenador son los resultados. Si son buenos, da igual lo que opinen algunos medios de información sobre él. Si son malos de nada, como si invitas a com
er a diario a todos los periodistas o les regalas puros, como hacía Stepanovic. Si las derrotas se suceden, el despido es seguro. Ésa es la ley del fútbol.

Por tanto, su principal inquietud debe ser que no se cumplan los objetivos, no presentar un cuadro tan espantoso como irreal de que hay una conspiración contra él. Otra cosa no tendrá, pero hablamos de una persona que ha sabido labrarse en Lanzarote y Eibar una carrera lejos de la órbita de los clubes más poderosos. Su capacidad para ganarse un merecido sitio en este Athletic debe ir acompañada ahora de una mayor calma en sus manifestaciones públicas. Se ganará en tranquilidad y sosiego, que es lo que necesita ahora este club.

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elcorreo.com

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