Ya ha pasado otro año y, como este es el primer post de 2009, me parece feo no desearos a todos un feliz y tecnológico año nuevo. Gracias por leer y sufrir este blog y esperemos que el año que entra me permita actualizar El artilugio como es debido, cosa que no siempre es posible…
Dicho esto, vamos a entrar en harina comentando uno de esos paquetes sospechosos que a veces llegan a la redacción con la excusa de presentar un nuevo juego o dispositivo. Se trata del kit de prensa del último lanzamiento de Activision: Crash Bandicoot: Mind over Mutant, que en castellano ha sido felizmente traducido como “Guerra al Cocomaníaco” (Mi más sincera enhorabuena al traductor).
Nada más llegar a la oficina, descubrí algo que ya me puso un poco sobre alerta. El paquete estaba plagado de pegatinas que decían: “este lado hacia arriba” y además, estaba húmedo. Hay pocas cosas en este mundo que sean agradables o divertidas en estado húmedo y los paquetes postales, desde luego, no son una de ellas. Al abrirlo, encontré la caja que veis en la imagen, más húmeda todavía, y con una especia de abertura en su parte superior y la frase: “Mete la mano para descubrir al nuevo nemigo de Crash”. Yo seguía teniendo la misma sensación que Flash Gordon cuando tuvo que meter la zarpa en aquella madriguera en la que habitaba un bicharraco venenoso que sólo picaba según el hambre que tuviera pero obedecí. Entocés comprendí la gracia del envío, que era a su vez su desgracia. En el interior había una taza que, en su momento, había estado repleta de blandiblup verde.
Desgraciadamente el mensajero que trajo el paquete no debió de fijarse mucho en las pegatinas de advertencia o no cayó en la cuenta de que el paquete era uno de esos, tan habituales por otra parte, que lleva líquidos sueltos en taza en su interior. Que tipo tan poco ocurrente.
No hace falta que dé muchas más explicaciones. En el traslado, el blandiblup había decidido campar por sus respetos engorrinando alegremente el juego, la taza, los documentos en papel y el CD de pensa. El juego y su carátula se salvaron después de un concienzudo lavado y de secarse un par de horas encima del radiador. Desgraciadamente el moco verde se cebó con especial inquina en el CD de prensa, arrancando la película protectora y volviéndolo ilegible. Menos mal que nos queda internet.
Algunos profesionales multitarea de la comunicación son especialmente hábiles en ganarse toda mi atención cón solo un par de palabras. El resto tienen que recurrir a trucos sucios, pero no imaginaba que pudieran serlo tanto. ¿Qué cadena de razonamientos lleva a un tipo del departamento de márketing a enviar mocos verdes en libertad a los medios de comunicación? Entiendo que sorprender a un periodista para que preste más atención a lo que le tienes que contar no es tarea fácil, pero es que, después de esto, lo siguiente que me espero ya es el bicharraco de Flash Gordon vestido de lagarterana y envuelto para regalo. Y lo peor es que algún día lo recibiré. Menos mal que el juego, publicado para Xbox 360, es realmente bueno.

