Después de un largo paréntesis debido al proceso electoral, aquí estamos de nuevo. Esto de escribir sobre política sólo me ha servido para que vuelva a mi redil habitual encabronado y con más ganas de tocar las narices y dar de comer a los trolls. Mala suerte, queridas tecnofierecillas.
En fín. A lo que vamos. Una empresa británica llamada Thruvision acaba de anunciar una cámara capaz de ver “debajo de la ropa”. Esta podría ser la noticia que esperábamos los voyeurs de medio planeta, pero no. La compañía lo deja muy claro: “La T5000 es la primera cámara de su clase disponible en el mundo. El dispositivo es capaz de detectar amenazas metálicas y no metálicas escondidas bajo la ropa de personas estáticas o en movimiento sin mostrar ningún detalle del cuerpo…”. Ningún detalle.
Apañados estamos…
Fuera bromas, la cámara en cuestión supone un gran avance en materia de seguridad, aunque sólo sea para que el guardia civil de turno en el control de seguridad no me haga quitarme los zapatos, el cinturón y sacar todo lo que tengo en la bolsa cada vez que cojo un puñetero avión, que me tienen harto. La cámara detecta objetos bajo la ropa a una distancia de 25 metros. Esto es posible gracias a que opera en la región de terahertzios del espectro electromagnético. Según Thruvision, los Terahertzios son una forma de radiación de baja intensidad que emiten los objetos y los seres vivos. Ocurre que esta radiación atraviesa fácilmente elementos que dificultan la visión, como humo, niebla o capas de tela. Además, cada tipo de material emite terahertzios en distintas frecuencias, por lo que la cámara es capaz de distinguir, por ejemplo, entre una bolsa de cocaína y otra de harina de trigo.
Pues me parece estupendo. A mí, con tal de que el de seguridad deje de tocarme los huevos en el aeropuerto, lo que sea. Si hay algún experto en terahertzios en la sala, que de todo hay últimamente en esta blogosfera del señor, le recomiendo que acuda directamente a la página de Thruvision , donde la agradecerán eternamente sus sesudas aportaciones. En el MIT también necesitan expertos en física cuántica y admiten curriculums.

