17 Jul 2010

Punto "g" de garete, me refiero. Si el usuario está en una zona con señal relativamente débil y pone el dedo en el fatídico punto, la llamada se puede cortar. Según la prensa, que últimamente parece contratar pulpos en lugar de periodistas, la cosa parece tremenda, una auténtica hecatombe. Y como ahora está "in" meterse con Apple (si yo fuera Jobs evitaría escrupulosamente pasar cerca de parques, colegios o niñódromos) ahora resulta que la cosa es una inmensa chapuza.

Parece que hay un clamor ensordecedor. Pero ¿de verdad? Quitando un puñado de blogs y los habituales moluscos de la prensa, parece no ser para tanto. Ayer Steve Jobs dio una conferencia de prensa que arrojó unos datos ciertamente estremecedores: poquísima gente (un 1,55% de los usuarios) ha llamado a quejarse por problemas de cobertura, y dicen que les han devuelto poquísimos. Incluso menos que en el caso del modelo anterior, el 3GS.

¿De qué se trata entonces? Vayamos por partes. Una de las grandes novedades del último modelo, el 4, es el diseño de la antena. Los teléfonos móviles actuales llevan la antena dentro, debajo de la tapa trasera. Apple sin embargo ha optado por algo diferente: han diseñado el teléfono en forma de dos "tapas" (una es la pantalla, la otra la tapa trasera) y entre ellas han situado un "marco" metálico, de acero inoxidable, que además resulta ser la antena. Antena que, recordemos, no es una sino trina: tiene que manejar la red inalámbrica y el Bluetooth (ambos están en las mismas frecuencias, así que valen por 1), el GPS, y la parte de móvil.

Y el punto "G" (de garete, insisto) se puede ver en la parte inferior izquierda de la foto. El marco de acero está dividido en dos elementos, y hay una separación de unos 2 mm. entre los dos elementos. Si se pone el dedo en el fatídico punto, el dedo conecta las dos antenas entre sí. El efecto, dicho en términos accesibles, es que la antena "se desequilibra" y eso reduce su rendimiento.

La solución parece ser utilizar una funda. Al rodear la carcasa no solamente se impide el contacto eléctrico; además se mantiene el dedo relativamente alejado de la antena, lo que previene el problema del "cortocircuito". Lo entrecomillo porque no es necesario un cortocircuito estricto para causar problemas.

¿Podrían haberlo evitado con una capa de barniz, por ejemplo, de epoxy? Pues quizás no. La capa de barniz es fina, de unas micras, y seguramente no separa el dedo de la antena lo suficiente como para evitar que se produzca una capacidad parásita entre el dedo y la antena.

Se me ocurren dos soluciones: Reducir el perímetro del marco metálico, dejando, digamos, 2 ó 3 mm alrededor que se cubran con un plástico, de manera que la antena quede aislada y además el dedo juguetón se mantenga a distancia, o bien aumentar la longitud del "hueco G" hasta 1,5 cm. o algo así, y rellenar el espacio con una pieza de plástico. Todo esto, claro está, a no ser que vuelvan al diseño clásico de la antena debajo de la tapa trasera, pero dudo que hagan eso.

De todas formas, ¿realmente es tanto problema? Cuando la señal no es fuerte, no conozco ningún teléfono con el que no haya que prestar atención a la forma de agarrarlo. El vetusto Nokia 6021 que uso, GSM de los viejos, tiene problemas según a qué lado de la cabeza me lo pongo si estoy en una habitación de casa donde tengo una cobertura marginal. ¿El motivo? No, no tengo una placa metálica en el cráneo: necesita estar orientado hacia la puerta. Si interpongo la cabeza en medio, la señal se va.

Si realmente las quejas son tan pocas, el rendimiento es mucho mejor que en los modelos anteriores, y solamente tiene importancia en zonas con un nivel de señal bajo, yo diría que se trata de otro "hescándalo" ("h" intencionada) más de los que últimamente está de moda publicar.

Steve, pide audiencia al Pulpo Sapientísimo, y seguro que te rediseña la antena. No le des más vueltas. Y si no recomienda al personal que enrolle una de esas pulseritas detectoras de superdotados. Seguro que se "reequilibra" la antena.

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26 May 2010

Tomo prestada la idea de John Gruber, de Daring Fireball , de usar Wolfram Alpha para pintar una gráfica comparando los "market cap" de Apple y Microsoft de los últimos 10 años. A mi me parece bastante formidable, la verdad.

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20 May 2010

Si ahora me preguntan por mi opinión sobre Google, tengo que admitir una fuerte ambivalencia. Por una parte se trata de una compañía innovadora que parece estar trabajando en interesantísimos proyectos de I+D. De hecho, a la chita callando ha ido reclutando un fantástico equipo de investigadores. Supongo que tarde o temprano veremos más resultados de este esfuerzo investigador, aunque también es cierto que últimamente veo que sufren a menudo el síndrome de la arrancada de caballo y la parada de burro.

Al mismo tiempo, me preocupa, y mucho, la creciente trivialización del derecho a la privacidad. El personal se está acostumbrando a exhibirse de forma completamente estúpida en Facebook y otras redes sociales. No lo digo en absoluto desde un punto de vista moral o estético, sino atendiendo a razones prácticas. ¿Querré mañana que lo que acabo de publicar hoy siga accesible? En fin, esto es tema para otro artículo.

La gota que colma el vaso la ha dejado caer Google. Quienes ateniéndose, al menos en apariencia, a ese principio infantil digno de los osos amorosos, "no hacer el mal", parecen haberse aficionado a hacer algo igual de peligroso aunque sea sin malicia, léase, el imbécil.

Me refiero, cómo no, al fiasco por el que las agencias de protección de datos alemana y española han abierto sendas investigaciones. Y supongo que el resto de agencias europeas harán lo propio.

Como complemento a su servicio "maps", Google ofrece un sistema de determinación de la posición sencillo pero eficaz en áreas urbanas. Las furgonetas (Google Vans) que hacen las fotos para el servicio "Street View" (que permite ver fotografías del punto que deseeemos en Google Maps) además recopilan información de las redes inalámbricas que encuentran a su paso. Si se almacenan las identificaciones de estas redes junto con las coordenadas donde se detectaron, se pueden emplear como sistema de posicionamiento. ¿Tenemos alrededor una red llamada "tarari" y otra llamada "zarandajas"? Pues estamos sin duda frente a 13, Rúe del Percebe.

Además de simple, tiene la ventaja de funcionar en interiores, donde la señal de GPS es inútil, y en áreas urbanas muy densas donde la recepción de GPS es, en el mejor de los casos, deficiente.

¿Qué información es necesario recopilar para que un sistema de estas características funcione? Además de las coordenadas geográficas, claro está, basta con un par de elementos completamente inocuos desde el punto de vista de la privacidad.

En primer lugar, el nombre de la red. Muy pocas tienen un nombre que identifique de alguna manera a su propietario. Las hay con nombres asignados por los operadores (WLAN_XXX las de líneas ADSL de Telefónica, por ejemplo), y las hay con nombres de superhéroes de tebeo, palabrotas, marcas de equipamiento... cualquier palabra que sirva para identificarla.

El otro dato es la llamada dirección MAC, que es un número en principio único en el mundo, que identifica a un dispositivo con conexión Ethernet. Por ejemplo, una de mis estaciones inalámbricas tiene la siguiente dirección MAC: 00:03:93:EC:5E:34.

Parece ser que la Agencia de Protección de Datos Alemana reaccionó ante la recolección de direcciones MAC de manera más bien paranoica. Digo paranoica por dos motivos. En primer lugar, la dirección MAC no contiene ningún dato personal. Lo único que revela es de qué fabricante es el equipo en cuestión. En la dirección que he puesto como ejemplo, se trata de Apple. En segundo lugar, esta dirección no viaja por Internet, donde se emplean direcciones IP en lugar de direcciones MAC. En definitiva, no he cometido ninguna imprudencia por revelar mi dirección MAC aquí.

Los puntos de acceso y routers inalámbricos emiten de manera periódica señales, como si fueran balizas (de hecho se conoce a este mensaje como "beacon", que en inglés significa baliza), anunciando el nombre de la red que sirven, sus capacidades (velocidad de conexión, etc) y, por supuesto, su dirección MAC. Si tenemos una red llamada "PARARAPAPAPARARATACHIN" y el punto de acceso tiene la dirección que he mencionado antes, cada poco tiempo emitirá un mensaje que significa: "Hola, soy el punto de acceso 00:03:93:EC:5E:34, y proporciono acceso a la red PARARAPAPAPARARATACHIN, que funciona a 11 y 54 Mbps".

E, insisto, no hay nada de malo en recopilar esto. Cualquier ordenador hace exactamente eso, recopilar estas "balizas", para poder ofrecernos el menú de redes inalámbricas disponibles en la zona.

Pero no, esto debía ser ciencia espacial (por lo menos) para Google, y en lugar de hacer algo tan simple optaron por grabar todo el tráfico inalámbrico registrado a su paso, a lo bestia. Lo que quiere decir que han estado guardando fragmentos de mensajes de correo electrónico, claves, conversaciones de mensajería instantánea, en fin, de todo.

Por supuesto esto afecta solamente a las redes inalámbricas sin cifrar. Y alguno dirá "eso pasa por no cifrarla". Pero no es en absoluto tan sencillo. La confidencialidad de las comunicaciones por radio, cifradas o no, esta protegida por leyes bastante más viejas que Internet. Por lo tanto, ese mero registro de comunicaciones personales podría ser ilegal. Además, en dichas comunicaciones viajaban datos personales, y la legislación europea de protección de datos personales se toma este tipo de cosas muy en serio. Me extraña que haya solamente dos agencias investigando por el momento.

Leyes aparte, lo que me ha quedado meridianamente claro es que en Google no están preparados para manejar los datos personales de sus clientes de forma mínimamente responsable, y se impone la necesidad de supervisión por parte de una niñera.

P.D: Me pregunto si esto habrá sido un caso de subcontratación a Gotera & Otilio Consulting. Tendencia de lo más "in", y sin duda uno de los cánceres de nuestro triempo.

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19 May 2010

"Hemos de considerar muy censurable frente a la historia la conducta durante este período infausto no sólo del gobierno británico, fundamentalmente conservador, sino también la del Partido Laborista-Socialista y la del Liberal, tuvieran o no el poder. El placer de escuchar perogrulladas sinceras en apariencia, el negarse a hacer frente a los hechos desagradables, el deseo de popularidad y del triunfo electoral sin tener en cuenta los intereses vitales del Estado, el auténtico amor por la paz y la patética convicción de que el amor puede ser su única base, la evidente falta de energía intelectual por parte de ambos líderes del gobierno británico de coalición, la marcada ignorancia con respecto a Europa y la animadversión frente a sus problemas que sentía Baldwin, el pacifismo intenso y violento que dominaba por entonces al partido Laborista-Socialista, la total devoción de los liberales hacia los sentimientos, al margen de la realidad, la imposibilidad (o algo peor) de Lloyd George, el antiguo dirigente de tiempos de la Gran Guerra, para abocarse a la continuidad de su labor, todo esto apoyado por abrumadoras mayorías en las dos cámaras, daba una imagen de la necedad y la falta de objetivos británica que, aunque desprovista de malicia, no quedó exenta de culpa y, a pesar de estar libre de maldad o malos designios, jugó un papel decisivo cuando se desencadenaron sobre el mundo los horrores y las miserias que, incluso en la medida en que se han desenvuelto, no tienen punto de comparación en la experiencia humana"

Winston S. Churchill, la Segunda Guerra Mundial, volumen 1: "Los años de la langosta (1931-1933)"

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29 Abr 2010

Soberbia: Flash es uno de los vehículos de acceso a la información en Internet y nos pertenece. ¿Para qué molestarnos en mejorarlo? Internet es nuestro cortijo.

Avaricia: Flash nos proporciona el monopolio de las herramientas de desarrollo de Flash. Marcamos el precio y controlamos el mercado. ¡Nos forramos!

Lujuria: Bueno, les declaramos inocentes de lujuria. Aunque siempre me sorprendió que esto fuera pecado...

Ira: Hay quien sostiene que el mal rendimiento de Flash en Mac OS X es una especie de venganza por afrentas imaginarias de Apple. ¿Es esto cierto? Si es así, un pecado más al saco.

Gula: Ñam ñam, qué ricos son los recursos de la máquina. Consumamos toda la potencia, multipliquemos por 10 el consumo eléctrico. Devoremos todo. Hagamos que un supercomputador se funda por escribir la palabra "PATATA".

Envidia: Si el de ira es cierto, sospecho que a Adobe no le sienta muy bien que Final Cut Studio (editor de vídeo de Apple) esté teniendo tanto éxito que, por ejemplo, la totalidad de los documentales nominados a los Oscar este año han sido editados con Final Cut, ninguno con Premiere.

Pereza: Cito a Joh Nack, de Adobe: "Los ingenieros del reproductor de Flash han estado trabajando estrechamente con Apple para mejorar el rendimiento del reproductor en OS X, hasta el punto de que la versión 10.1 (disponible en versión de prueba) funcionará mejor en los Macs que en Windows".

Y bien, teniendo en cuenta que Apple introdujo Core Animation en el año 2007, ¿qué demonios han estado haciendo los de Adobe? Teniendo en cuenta que OpenGL (otro de los milagros antigrasa que acaban de descubrir) lleva en Mac OS X desde el principio... ¿Hay excusa? ¿Lo apuntamos a soberbia o a la pereza? La incompetencia no es pecado.

¡A buenas horas, mangas verdes!

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28 Abr 2010

Publica el blog de Brad Stone en el New York Times una entrevista con Andy Rubin , Vicepresidente de Ingeniería de Google, y uno de los pesos pesados detrás de la plataforma Android.

De esta breve reseña se deducen un par de cosas muy interesantes sobre Google. En primer lugar, que andan con un despiste que no se tienen. Porque llevan dos desarrollos potencialmente competidores en paralelo: El sistema operativo para teléfonos y puede que Netbooks/tablets, Android, y ese nuevo sistema operativo, Chrome OS, pensado en principio para Netbooks y supongo que tablets.

Si hay algo alrededor de Android es precisamente confusión. Haga el lector un sencillo ejercicio. Compre a su operador de telefonía con teléfono con Android, y lance los dados. ¿Qué versión de software lleva? ¿Hay actualizaciones disponibles? Sobre todo ¿hay atualizaciones de seguridad? El otro día lo hice por curiosidad malsana con Vodafone, el operador que utilizo yo, y me encontré con que el web de Vodafone dice que los teléfonos llevan "Android" (ni una palabra sobre la versión) y por lo que me ha comentado un amigo siguen vendiendo teléfonos "Android" con la versión antigua.

¿Actualizaciones de software? Un amigo que tiene un HTC Magic sigue con la versión antigua y parece ser que Vodafone asegura que habrá disponible una actualización "próximamente", pero desde luego ni alubia sobre cuándo ni cómo. En este mundo en el que vivimos, ¿es posible que no dispongan aún de un mecanismo decente para actualizaciones de seguridad? Pues parece que no, la responsabilidad se diluye entre el fabricante del teléfono, el operador, que con frecuencia emplea sistemas operativos "tuneados" en los teléfonos, y Google. Entre unos y otros, la casa sin barrer.

Ojo, lo que estoy diciendo sobre Android y el caso de Vodafone no es que sea precisamente riguroso, lo se. Pero es tal y como lo percibo como potencial cliente. No veo en ninguna parte información clara y fiable sobre lo que me ofrecen en realidad. Ni versiones, ni actualizaciones, no nada de nada. Incógnita total. Diría que los operadores de telefonía aún no saben comercializar dispositivos móviles con un mantenimiento de versiones de software. Así les luce el pelo y es de hecho (en mi opinión) uno de los motivos por los que el iPhone está teniendo tanto éxito. Apple sabe mimar el asunto del software como nadie.

Y, cómo no, el siguiente caballo de batalla es la "apertura", Flash, y otras hierbas. No voy a decir que el de Flash sea un problema simple. Apple ha decidido negarse a soportarlo, apoyando la adopción de un estándar abierto como HTML5. La decisión de Google, por contra, de apoyar Flash, aunque en principio aumenta la capacidad de elección del usuario (como si al usuario le importara), en la práctica mina el incentivo para apoyar el estándar abierto, HTML5, fortaleciendo de hecho el reinado de Flash, sistema completamente cerrado y que se convierte en una cerradura cuya llave está solamente en manos de Adobe. Feo.

Lo que ya noquea a cualquier lector es la siguiente perla. Cito y traduzco:

"Mr. Rubin said he owned an iPad; he purchased one for his wife. He said that such tablets should have traction among “a certain demographic that consumes more than produces,” but that they will likely eat into laptop sales, instead of creating an additional market. “I don’t think people want to charge another device,” he said."

El Señor Rubin dijo que posee un iPad. Compró uno para su mujer. Dijo que esas tabletas deberían resultar atractivas para "determinado grupo de población que consume más de lo que produce", pero que principalmente erosionarán las ventas de portátiles, en lugar de crear un nuevo mercado. "No creo que la gente quiera cargar otra batería más", dijo.

¿"Determinado grupo de población que consume más que produce"? Esto es nuevo, y un uso pelín retorcido de la expresión "grupo de población". Más bien habría que hablar del nicho de población que produce más que consume en Internet. ¿Qué porcentaje de usuarios de Internet "produce" algo? Yo diría que es ridículo. Así que ese "determinado grupo de población" parece ser la práctica totalidad de los usuarios, ¿no? Curiosa forma de retorcer el lenguaje. ¿Admitiendo a regañadientes que el iPad, efectivamente, va a tener un éxito arrollador y con buen motivo?

Y seguimos retorciendo. Un vicepresidente de una compañía que cultiva el secreto corporativo con una determinación solamente igualada o quizás superada por Apple se atreve a decir (cito):


Stone: At the end of the hourlong chat, I joked with Mr. Rubin that his press relations colleague, who was in the room, wanted to confess that he had left a prototype Android phone at a local bar.

Rubin: “I’d be happy if that happened and someone wrote about it,” Mr. Rubin said. “With openness comes less secrets.”"

Stone: Al final de la conversación de una hora, bromeé (el periodista) con el Sr. Rubin, diciendo que su colega de relaciones públicas, que estaba en la habitación, quería confesar haber perdido un prototipo de Android en un bar.

Rubin: "Me encantaría si eso ocurriera y alguien escribiera acerca de ello", dijo el Sr. Rubin. "Con un carácter abierto hay menos secretos"

Como si Google no guardara secretos. Lo que hay que oír.

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27 Abr 2010

¿Son los blogs prensa? ¿Puede un periodista cometer un delito y, como comentaba sarcásticamente otro bloguero, quedar impune por el mero hecho de escribir sobre ello? Según algunas cabezas visibles del software libre, en un imparable proceso de sovietización, parece que sí. Está surgiendo un nuevo movimiento revolucionario con su propia ortodoxia mantenida a base de torpe propaganda (aunque supongo que se irá perfeccionando) ayudada por una buena dosis de ingenuidad.

Lo que ha pasado esta semana es un buen botón de muestra y ya han corrido ríos de tinta al respecto. Apple, que guarda sus secretos con un celo probablemente sin igual en la industria, pierde un prototipo de su nuevo modelo de iPhone. Según parece uno de sus ingenieros, seguramente haciendo pruebas de campo, lo pierde (o se lo roban) en un bar. Da igual, el detalle importante es que un blog dedicado a cachivaches (me parece ciertamente estúpido eso de llamarlo "tecnología") compra, dicen que por 5000 dólares, el teléfono de marras al que lo ha encontrado. Según parece (no soy nada remotamente parecido a un abogdo, y menos de California) si no se ha hecho un intento razonable por devolverlo (y el que lo encontró sí accedió al perfil de Facebook del ingeniero que lo perdió) o por entregarlo a las autoridades, la cosa podría constituir un robo, que es un delito. En ese caso, lo que hizo Gizmodo pagando cinco mil dólares (o veinte, me da igual) es comprar un artículo robado, y desde luego a sabiendas. Eso es un delito no solamente en California, lo es hasta en Apatamonasterio.

Pero en lo que me quiero centrar en este artículo es en las reacciones, surrealistas donde las haya. Basta con echar un vistazo al conocido web Barrapunto, uno de los puntos de contacto más importantes de la comunidad del software libre hispana, para ver un relato retorcido hasta extremos grotescos. Ni Radio Moscú o Radio Emisora Paz y Progreso hubieran osado llegar hasta este punto.

Citamos aquí el texto de la discordia, titulado "Tácticas y tentáculos de Apple ", aprobado por los editores de Barrapunto :

Un pobrecito hablador nos cuenta:
«Un empleado de Apple pierde un nuevo prototipo del iphone 4G. Alguien lo encuentra e intenta contactar con el "dueño" para devolverlo, pero no obtiene respuesta y el chisme se convierte inmediatamente en un ladrillo. Como es un poco raro, se pone en contacto con Apple para devolverlo, pero nadie sabe o quiere saber nada. Al cabo de un tiempo llega a manos de Gizmondo por unos jugosos 5000 dolares, donde es analizado y comentado. En Apple se rebotan y exigen ahora su devolución, a lo cual Gizmondo accede sin dilación. No contentos en Apple con eso, la policía obtiene bajo condiciones falsas una orden para registrar y confiscar los ordenadores de Jason Chen, que publicó el asunto del nuevo iPhone perdido de Apple en Gizmondo, rompen la puerta de su casa y se llevan todos los equipos que encuentran.»

Quien lea este párrafo en frío deducirá, creo yo, que algo así como la Policía del Pensamiento Californiana, invocada por el mismísimo Jobs, ha procedido a engañar como un tonto a un juez para obtener una orden de registro, y acto seguido atacar la casa de un inocente periodista y confiscarle los ordenadores. Por supuesto se trata de un ataque en toda regla a la libertad de prensa, acosando al infortunado periodista por no revelar su fuente. Y dejamos de lado el hecho de la compra de un bien robado es un delito, que yo sepa, al menos en el mundo civilizado.

Sí es cierto que debajo del párrafo de surrealista reacción aparecen unos comentarios mucho más que razonables, destacando el hecho de que hablamos de la compra de un bien robado, señalando el importantísimo hecho de que los enlaces con los que se documenta la noticia proceden de una única fuente, implicada y parece ser que imputada en caso de que la cosa vaya a mayores (Gizmodo), pero me preocupa enormemente leer una opinión como ésta que cito a continuación, firmada por "errepunto":

"Estoy de acuerdo en que es poco ético comprar un móvil posiblemente robado.

Pero en vez de mandar una citación por correo certificado, reventar la puerta e incautar material informático, ¿a santo de qué? Si no hay más cargos que los de comprar material robado no comprendo la medida.

Es más, ¿no debería ir la demanda contra Gizmodo en general y no contra el trabajador en particular? ¿No tienen una cierta cobertura legal?

Es mi opinión, vaya, que tampoco soy jurista. No obstante, vaya publicidad gratuita (no se si buena o mala) que se están haciendo tanto Apple como Gizmodo con el asunto."

Es decir, es "poco ético" comprarlo, pero no delito. Y el "Si no hay más cargos que los de comprar material robado no comprendo la medida". ¿Poco ético? ¿"no hay más cargos que..."? Vaya, pues menos mal, poquita cosa. Compro un artículo robado, ciertamente valioso (al menos quien lo ha comprado parece haber pagado tres cuartos de millón de las antiguas pesetas, no me parece una fruslería precisamente). Por resumir algo que dolerá a más de un lector de Barrapunto: si te roban el portátil, es "poco ético" que alguien lo compre.

El carácter soviético de buena parte del mundillo del software libre no es nada nuevo. Desde hace ya muchos años se perciben unos signos más que preocupantes. Linux y la licencia GPL son una especie de verdad revelada, y cualquier cosa que sea un poco diferente es denostada sin base, y sin importar recurrir a las más descaradas falacias. ¿FreeBSD? "es difícil de instalar", o "menudos mensajes de arranque más chungos suelta" son algunos de los comentarios más tontos que he podido escuchar a lo largo de muchos años. Lo más surrealista, sin duda, es la pregunta automática que muchos de los acólitos formulan cuando se les habla de un nuevo sistema operativo, programa o lo que sea: "Y eso, ¿qué licencia tiene?", o afirmaciones como "no uso tal cosa porque no me gusta la licencia".

Ahora le toca a Apple sufrir las iras del colectivo, iras en mi opinión injustas además de pueriles. Es cierto que el éxito del sistema operativo de Apple ha dejado con muchas menos opciones a Linux como plataforma de escritorio viable. Pero no es menos cierto que el problema no está en Apple. De hecho, ahora más que nunca se está forzando la adopción de estándares libres en Internet. Véase si no la pelea entre Adobe, que defiende su cortijo basado en Flash, y compárese con la postura de Apple, que se opone a Flash apoyando el estándar HTML5, y que de hecho colabora con proyectos de software libre controbuyendo a la comunidad con proyectos como Webkit. ¿De qué hablamos? ¿De pelusa infantil porque Apple está a años luz en eso que se denomina "experiencia de usuario"? Pues, señores de Gnome, KDE y demás: pónganse las pilas, déjense de estúpidas guerras fratricidas, y pongan manos a la obra.

En cuanto a sitios como Barrapunto, no estaría de más que revisaran su política editorial, si es que existe. La verdad, hace mucho tiempo que me aburrí de escribir ahí (de vez en cuando ponía comentarios con el apodo de Cagliostro) pero el tufillo de ortodoxia soviética que destila me repele, y de qué manera. Barrapunto fue en el pasado una buena fuente de noticias interesantes que además no solían captar la atención de los medios, pero ya no. Entre vacas sagradas, verdades reveladas y licenciología, se lo han cargado. Descanse en paz.

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23 Abr 2010

Me tiene alucinado, y cada vez más, la suerte de País de Nunca Jamás en el que viven nuestros próceres de la industria cultural. No se explica si no el leer perlas como ésta:

"Para evitar que la ausencia de fronteras en la red acabe por imponer en España las reglas de juego del mercado extranjero, Amazon practica una política de coherencia, según Santos Palazzi, de Planeta. "Lo que hay que respetar es la territorialidad de los derechos", defiende. Los mecanismos anti fraude: el control de la ip (número con el que se identifica un ordenador en la red) desde la que se realiza la compra y las pistas que deja la tarjeta de crédito con la que se paga, que permite controlar que no se haga desde España en caso de que Amazon no tenga un acuerdo para vender esos libros."

(citado del artículo "Claves para entender el libro digital en España" , publicado en la edición digital de El País).

Y así seguimos, y así nos luce el pelo. Proteccionismo a saco ante las hordas invasoras del extranjero.

Señores editores: entérense. Compraré los libros donde me venga en gana, faltaría más. El siglo XIX quedó bastante atrás. ¿Van a montarse un código penal a medida para que esto también sea ilegal? Porque es lo único que faltaba.

A todo esto, no se en qué anda la incompetentes autoridades de competencia de la Comisión Europea, que en este campo siempre se las arreglan para mirar a otro lado. ¿Hola? ¿Algún incompetente eurócrata por ahí pensando en evolucionar un poco?

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30 Mar 2010

Parece que van dos. Me refiero, cómo no, a dos ex-ministros. Uno ya pasó por la cárcel en calidad de inquilino, y otro parece ser que va camino. Aunque lo mismo saca un montón de dinero de debajo de las piedras y se libra por el momento.

¿Cuántos países civilizados han visto desfilar a ex-ministros por la cárcel? Diría que no demasiados. Aquí ya tenemos dos, cosas del bipartidismo, y eso en 30 años de democracia. ¡Manda huevos!, que diría otro ex-ministro. ¿Cuántos ex altos cargos públicos lo han hecho?

Nuestra Constitución de 1978, redactada en tiempos de esperanza e ilusión, dice:

"Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la Ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos."

Bonito, ¿eh? Ingenuo, y más falso que un billete de 17,50 € con la efigie de Chiquito de la Calzada. Si hay algo que está haciendo a conciencia esa piara de orates (clase política, los llaman), es cargarse el sistema democrático. ¿Y uno se escandaliza cuando lee un poco de Historia y ve cómo creció el Partido Nazi en la Alemania de entreguerras?

Propongo desde aquí un concurso de redacción. Hay que enmendar el párrafo y hacer que se ajuste a la realidad. ¿Propuestas? Desde luego lo de respeto a la Constitución y a la Ley sobra.

Al ganador le enviaré, a elegir, un ambientador de ésos para coche con forma de pino, una pinza para la nariz, una mascarilla para nariz y boca, o un desodorante (económico, no nos pasemos). O si lo prefiere, un chorizo.

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04 Mar 2010

Hay algo para lo que Microsoft muestra una capacidad de innovación y superación sin parangón: decir estupideces. De hecho, quizás no les iría mal dedicarse al humor y dejar la cosa de los sistemas operativos en manos de profesionales.

Para muestra, un botón. El Vicepresidente de la cosa que llaman Computación de Confianza (Trustworthy Computing (1)), Scott Charney, propone una suerte de impuesto para cubrir los costes de la inspección y desinfección de los ordenadores personales infectados .

Vamos a ver de qué va esto con un ejemplo. Ahora que está de moda el feo asunto de los aceleradores presuntamente saltarines de Toyota. Supongamos que, efectivamente, han vendido millones de coches con un defecto grave de diseño. Sale el presidente de Toyota en los medios quejándose de que les va a costar un dineral arreglar el defecto y propone la creación de un impuesto especial para cubrir las inspecciones técnicas y correcciones de defectos en los automóviles. ¿Cómo se tomaría esto el personal?

Pues aquí tenemos la misma atrocidad. Fabricante vende sistema operativo defectuoso. Fabricante lo ha admitido en reiteradas ocasiones además, disculpas públicas del mismísimo Bill Gates, nada menos. Ahora no vale llamarse andana. ¿Y pretenden que sus clientes paguen el pato más aún por sus chapuzas?

(1)Tengo que reconocer que esto del Trustworthy Computing siempre me recuerda a los anuncios de cierta firma de comida rápida en los que en vez de aparecer una políticamente incorrecta hamburguesa, que es al fin y al cabo su core business, que dicen los finos, sale una políticamente correctísima y fresquísima lechuga a toda pantalla.

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Sobre este blog

El insultor

Existe algo más allá de la "Informática de Manual", que dice un amigo mío. Y el nombre de "El Insultor" se debe a que en buena parte de los temas se vapuleará a conciencia al consultor, ese ser que en general se caracteriza por proponer "soluciones" de alto valor añadido (a sus cuentas) pero a su vez sustraído de las cuentas del sufrido cliente. También se llevará lo suyo el lamentable estado de la cosa informática en general.

Asimismo, tendrán cabida temas más diversos, aunque unidos por el hilo conductor de la ciencia y la pseudociencia, como la tecnología audiovisual en general (sobre todo el mundo del audio) y quién sabe...

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